Oscar Minteguía: «Hay que construir a partir de la madurez de las organizaciones»

En un contexto nacional marcado por el severo freno a la obra pública y el ahogo financiero a las provincias, la provincia de Buenos Aires busca sostener la actividad mediante esquemas de gestión compartida. Oscar Minteguía es Director provincial de Vinculación e Integración Regional del Ministerio de Infraestructura de la provincia de Buenos Aires que conduce Gabriel Katopodis.
Histórico militante de la Economía Social y Solidaria, la agricultura familiar, la educación popular y el cooperativismo, cuenta en dialogo con ANSOL los proyectos de infraestructura para la producción que lleva adelante desde su Dirección y se anima a pensar estrategias para el futuro entre las organizaciones de la producción, los estados y las pymes.
–Están trabajando con expedientes sobre los proyectos, desde hace tiempo en la elaboración, en el desarrollo y en la producción de estos espacios de infraestructura productiva en diferentes lugares y con diferentes organizaciones. ¿Ahora están en una etapa de pleno desarrollo?
–Oscar Minteguía: Sí, hay ministerios directamente vinculados con los procesos organizativos y productivos del territorio en nuestra provincia, como el Ministerio de Desarrollo de la Comunidad, que dirige el Cuervo Larroque, o el Ministerio de Desarrollo Agrario con Javier Rodríguez, que tienen la visión muy cerca de los procesos y tienen la visión de la necesidad de la colocación de infraestructura dura, para apuntalar esos procesos productivos que hacen a la generación de riqueza a nivel local y hacen a la generación de trabajo o a la consolidación de procesos de trabajo.
-Pero es cierto que es diferente que lo impulse un espacio público de Infraestructura acostumbrado a generar otras obras
-O.M: No es tan común que, desde el Ministerio de Infraestructura, de la provincia que históricamente se le reclaman y se involucra en obras de otra naturaleza, que está mirando procesos más grandes, más transversales, como una ruta, que estamos pensando en asegurar el derecho al acceso a la educación, con construcciones en escuelas y en universidades y en centros de cuidado infantil y en jardines de infantes.
También muy presentes en el tema de asegurar el derecho a la salud a través de hospitales, salas de atención, bueno, nos da mucha alegría pensar que, en esta gestión, con Gabriel Katopodis como ministro, estamos pudiendo empezar a concretar una política pública que se involucran en asegurar el derecho al acceso a una alimentación sana que nos nutra, que nos permita crecer junto a los productores.
-¿Y en qué etapa están?
-O.M: Estamos en un momento lindo porque después de dos años y medio, sucedió que hubo cuatro llamados a licitación de los primeros dispositivos; y se avanzó, en algún caso, en la apertura de sobres y se están estudiando las propuestas.
-¿Hubo muchas propuestas?
-O.M: Hubo muchas propuestas, y se pudo empezar a materializar. Son obras, galpones, salas de producción y galpones de abastecimiento. Son obras que no implican mucho tiempo. Se hacen en cinco seis meses, con lo cual vamos a estar viendo a finales del año, concretado, una cantidad de procesos que nos llevó bastante tiempo, por un lado, por la caminata administrativa dentro del Estado, pero también, porque en todos los casos implican procesos de gestión compartida entre el Estado municipal que pone la tierra, provincial que pone el recurso para construir y las organizaciones del trabajo y la producción autogestiva.
-¿Y cómo se da ese proceso vincular de confianza y trabajo?
-O.M: Esta es la gran novedad del programa de Entramados Productivos Regionales. Poner infraestructura para que sucedan procesos de producción y de sostenimiento de la soberanía alimentaria, y que sea administrada y utilizada en forma conjunta en un ensamble público-privado, donde la parte privada es organizaciones libres del pueblo, como cooperativas, federaciones, asociaciones civiles, asociaciones de productores, federaciones, eso nos tiene muy contentos.
-Y es todo el desafío que se funcione después también.
-O.M: El desafío que funcione, y digo más, no solo un rato, sino es apostar a que funcione durante un buen periodo con todo lo que eso implica en una relación entre organizaciones o instituciones que son distintas y que en ambos casos están sometidas al juego de la democracia. Entonces, el gobierno que hoy puso la tierra y que pone esta infraestructura, capaz que mañana cambia, pero con las organizaciones también pasa.
– Pueden cambiar los tres actores
-O.M: Claro. Entonces esto es una puntada hecha con mucho amor, de mucha solidaridad y la experiencia que venimos construyendo con tantas organizaciones desde hace tanto tiempo, materializadas en un desafío que es llevar adelante estos espacios lo más abiertos posible, lo más productivos posible, en un contexto bastante poco favorable, ¿no?

Infraestructura para la soberanía alimentaria
–¿Cuáles con las experiencias más avanzadas?
–Oscar Minteguía: Al primero de los proyectos que vio la luz, se presentaron más de 10 empresas y cooperativas. Esa es otra novedad, se están presentando cooperativas de trabajo y cooperativas de construcción a la licitación y están disputando con empresas, y como la obra pública está tan reprimida a nivel nacional, todos miran las obras que se hacen en Provincia de Buenos Aires. Eso nos asegura que alguien va a construir esos lugares y esos espacios.
–¿Y el primero cual fue?
-O.M: El primero fue una sala industrial que va a apuntalar la producción láctea, en una primera etapa la masa de mozarela de 12 productores tamberos de la localidad de Ranchos, en la Provincia de Buenos Aires, que tiene a través de una cooperativa local y está asociada con Matria, una cooperativa que viene produciendo mozarela en varios lugares de la provincia y que pertenecen a la Federación AGROBA, más el municipio. Es muy interesante, porque tiende a crecer, a producir leche líquida en Sachet y derivados. Se están analizando las ocho propuestas, que se hicieron para la construcción) y en estos días ya va a estar cerrado
–¿El segundo?
-O.M: Fue en Almirante Brown, en Don Orione, con la Federación FUNCAT en asociación con la Red Nacional de Alimentos Cooperativos, para hacer un galpón que va a resultar un polo estratégico de acopio y distribución de productos alimenticios provenientes de la Economía Social y Solidaria y la agricultura familiar. Ahí también se presentaron una cantidad de oferentes, pero todavía no se abrieron los sobres hasta los primeros días de julio,
– ¿El tercero?
-O.M: El tercero está en el paso fundamental que tienen que dar las empresas que se quieren presentar a licitación, que es ir a reconocer el lugar físico donde van a tener que ofertarse. Es con el Centro Regional de la Universidad Nacional de La Plata, que tiene en la localidad de Berizzo, y ese es un galpón de acopio, distribución, comercialización y agregado de valor de la producción hortícola, con la cooperativa La Justa, que es el resultado de una intervención sostenida en el tiempo, de trabajo con productores y productoras de la propia universidad y que además pertenece a la FECOFE, la Federación de Cooperativas Federadas.
-¿Hay otro más?
-O.M.: Y el que está a punto caramelo es en Escobar, con el PAC de Productores y Consumidores, y es también un galpón que va a tener el doble propósito de acopio y agregado de valor de producción hortícola, con el municipio. Estos cuatro primeros implicaron un trabajo muy paciente y muy prolijo entre el Estado y las organizaciones. Ya se preparan otros cinco más, y tenemos en cartera de más de 25 proyectos.
-Este último, ¿quiénes participan?
-O.M: Es una red que se llama de Productores y Consumidores, que son de Escobar, que forman parte de la Federación Alta Red, de comercialización, y el municipio de Escobar, que tiene un fuerte trabajo con la Economía Social y Solidaria con María Albamonte, animando esos procesos. Ellos ya administran, con muy buen resultado, una de las 58 despensas que pudimos instalar en todo el país, cuando estábamos en el gobierno nacional.

El debate que viene para Oscar Minteguía: madurez organizativa, resistencia y una economía con la gente adentro
-¿Cómo es la relación y el vínculo en este momento, tan crítico con las organizaciones y los estados locales, tan desfavorable para el mundo de la economía social y la agricultura familiar, plantear estos procesos?
-Oscar Minteguía: En el caso de la provincia de Buenos Aires, esa respuesta no me resulta tan difícil, porque a lo largo de todo el gobierno de Axel Kicillof, hubo un vínculo muy fuerte con las organizaciones de la producción y del trabajo autogestivo. Agrego que, en este tiempo de tanta agresividad por parte del gobierno nacional, de tanta confiscación de recursos a la provincia, que la corrala permanentemente con una deuda billonaria, además entorpece cualquier situación, que nos tocan gestionar desde el gobierno provincial.
-¿Y se ve eso?
-O.M.: Las organizaciones ven eso, y han desarrollado una capacidad de sostenerse y de sostener el diálogo con los entes gubernamentales, que se ve reflejado. Los municipios que tienen esta perspectiva desde hace mucho tiempo, se ponen hombro con hombro donde nos decimos las verdades, necesidades y las realidades, pero con un respeto.
Me gusta mucho esta pregunta porque tenemos que empezar a subrayarlo. Y poder decir que, en los peores años de agresividad contra las organizaciones de la economía social y solidaria, como nunca se ha visto, esas organizaciones están maduras y fortalecidas al punto de construir diálogos en estos contextos de dificultad máxima. Y construir esperanza para adelante.
-¿Y que es lo que genera?
-O.M.: Participo en un montón de espacios con las organizaciones que generan entramado. Porque son a la vez federaciones, Confederaciones o uniones o mesas, y está muy presente el: ¿y qué vamos a hacer el 12 de diciembre del 2027, ¿no?
–Con otro gobierno
-O.M.: En un gobierno popular y nacional que pueda recuperar las riendas del gobierno nacional y sostener el gobierno en la provincia para este tema otra economía. ¿Qué cosas no dijimos, qué cosas no hicimos cuando nos tocó y cuando estuvimos y que en este tremendo tiempo que nos tocó vimos con mucha fuerza y con mucha claridad que tenemos que estar avanzando sobre un montón de temas para recuperar y para que no nos ocurra lo mismo?
-¿Hay muchas Federaciones que están generando muchas cosas a pesar de la crisis? ¿Y en esa hipótesis de un nuevo gobierno popular se puede comparar con la reconstrucción que hizo el Kirchnerismo del sector?
-O.M.: Yo me paro cada vez más en este tema de la vida como viene. Y la vida como viene ahora nos viene de resistencia, de aguante, de ser muy inteligente en el uso de los recursos, de las palabras. Creo que para adelante el desafío que hay que construir a partir de esa madurez de las organizaciones, es, aceptar una verdad que no es incompatible con otras verdades y que es que el proceso económico para el desarrollo de una localidad, de una región y de todo el país.
Implica la articulación con sectores dinámicos de la economía, que no son sólo de la Economía Social y Solidaria, pero que sí tienen que ser de una economía que esté mirando a un país para 50 millones, no para 10. Eso sí es condición sine qua non.
–¿Y qué más?
-O.M.: Salir del “ah, pero la Economía Social y Solidaria va a generar todos los puestos de trabajo que necesita el país”. Y no, ¿y dónde está escrito que lo tenemos que generar desde la Economía Social y Solidaria? Solamente. Pero sí tiene que ser en articulación con todo otro montón de sectores que miren al país de esta manera, con la gente adentro, no un país que le dé ganancia a un manojo.
–Muchos actores articulados
-O.M.: Vamos a necesitar y le vamos a pedir a los actores de la economía del capital y de la economía pública, que reconozcan en los actores de la economía solidaria que sí ahí hay una capacidad no sólo de contener, de producir, de generar riqueza y felicidad que son válidos y que no son sólo de mientras tanto.
Es momento también de decir, sin ponernos colorados, que aún en los mejores momentos de los gobiernos populares y nacionales, consideramos a esta economía de la solidaridad como un espacio o un ámbito en donde la gente se sostenía hasta que lograba entrar a la economía de verdad.
Pues no. Una vez que reconozcamos que esta economía también es de verdad, que tiene otros principios, otros valores, pero que es muy efectiva, que tiene mucho conocimiento, mucha historia y capacidad de articular con el Estado, con las pymes y tiene capacidad de articular con todos los que haya que articular para salir adelante. La única condición, lo único que se necesita es no tratar de cagar a la gente. Nada más ni nada menos que eso.



