La Rioja: Cooperativas Unidas denuncian un «gris» institucional sobre un fondo de más de 580 millones de pesos

El movimiento cooperativo de La Rioja eligió el marco del Día Internacional de las Cooperativas para hacer un balance y fijar postura política ante un escenario complejo. Lo hizo celebrando el primer aniversario de Cooperativas Unidas y Organizadas de La Rioja, un espacio de articulación que logró quebrar la histórica dispersión del sector al unificar bajo una agenda común a las dos federaciones provinciales (FECOLAR y FERCOA), junto a grandes entidades como la Cooperativa La Riojana y COPEGRAF, y un nutrido grupo de organizaciones no federadas. En total, el colectivo representa a más de 60 entidades con despliegue en todo el territorio provincial.
«El gran salto que hemos dado este último año fue lograr la homogeneidad de esa construcción«, evaluó Fernando Gómez, integrante de FERCOA y de la Mesa de Cooperativas Unidas y Organizadas, al explicar que lograron articular demandas entre los sectores agropecuarios y de servicios tradicionales con las cooperativas de trabajo nacidas al calor de la post crisis de 2001. Sin embargo, la contracara de esta consolidación riojana es la falta de respuestas institucionales por parte del Ejecutivo provincial.
Leyes frenadas y desidia de funcionarios en La Rioja
Uno de los reclamos centrales apunta a la prolongada parálisis de la Ley Provincial N° 8.901 de «Fomento Cooperativo», una norma sancionada por unanimidad en la Cámara de Diputados riojana en diciembre de 2010 que sigue sin reglamentarse. El año pasado, el colectivo obtuvo el compromiso directo del gobernador Ricardo Quintela para poner a trabajar a sus asesores en la reglamentación, pero desde la Mesa de Cooperativas Unidas denuncian que la orden política se diluyó en la burocracia de los mandos inferiores.
“A pesar de la voluntad genuina que mostró el Gobernador, no vemos esa misma disposición en la cadena de funcionarios inferiores para cumplir con la orden del mandatario. Es lamentable y llamativo, porque terminan contradiciendo al propio Gobernador con muestras de evidente desidia”, fustigaron desde la Mesa de Cooperativas Unidas, agregando que las últimas respuestas oficiales consistieron en invitarlos a «seguir intentando» por vías formales.
A esto se le suma la demanda histórica por la reglamentación de la Ley Provincial N.º 8.081 de Educación Cooperativa, un eje que consideran clave para la formación en valores asociativos.

El destino de los fondos bajo la lupa
La falta de reglamentación de la Ley 8.901 no es solo un problema de marcos teóricos: genera un «gris» institucional sobre recursos económicos de asignación específica. Desde el colectivo advirtieron que están evaluando pasos legales con sus equipos de letrados ante la excesiva mora del Ejecutivo, apuntando al destino del Fondo de Educación y Promoción Cooperativa (Ley Nacional N° 23.427), que se nutre del aporte de las propias cooperativas y que el INAES distribuye por coparticipación.
“Tenemos constancia de que en el año 2025 ingresaron a La Rioja más de 580 millones de pesos por este concepto, los cuales gotean diariamente junto a la coparticipación nacional. Este año los registros muestran cifras también importantes, pero no vemos que ese dinero se aplique al objeto que dicta la ley”, denunciaron con firmeza desde el espacio de Cooperativas Unidas.
Cooperativas Unidas frente al modelo extractivo
Durante la jornada de debate, que se inició con el izamiento de la bandera en la Plaza 25 de Mayo en el marco del 50° aniversario del martirio de los Mártires Riojanos y continuó en el Camping Cooperación, los referentes de Cooperativas Unidas marcaron la necesidad de instalar al sector como un actor estratégico del desarrollo local frente a las políticas nacionales de corte individualista.
Julio Delgado, presidente de COPEGRAF, remarcó que el objetivo del espacio es «hacer visible el movimiento cooperativo de La Rioja, mostrando el trabajo que realizan las cooperativas en toda la provincia y defendiendo, por sobre todas las cosas, el trabajo y la dignidad«. En sintonía, Fernando Gómez planteó que la provincia necesita «impulsar un modelo productivo que priorice la generación de trabajo y la producción local antes que una lógica exclusivamente extractiva«.
Por su parte, Mónica Troncozo, presidente de FECOLAR, puso el acento en el fuerte componente de género que sostiene al asociativismo riojano: “Gran parte de estas organizaciones son conducidas por mujeres. Lo hacemos con mucho compromiso y mucha convicción. Además de conducir nuestras cooperativas, tenemos la responsabilidad de transmitir lo aprendido para que más mujeres se animen a asumir espacios de liderazgo”.
Troncozo, cuya entidad (Cooperativa de Trabajo Unión y Trabajo Ltda.) nació tras tres años de lucha por recuperar su fuente laboral, sintetizó el espíritu de la jornada: «La vida es un desafío permanente. No hay que bajar los brazos; hay que seguir luchando por las conquistas que necesitamos«.




