Malena Winer de Tiempo Argentino: “Somos un medio de trabajadores para trabajadores”

Malena Winer es licenciada en Letras y lleva su segundo mandato como presidenta del Consejo de Administración de la empresa recuperada por sus trabajadores Cooperativa de Trabajo Por Más Tiempo Ltda., cooperativa que edita Tiempo Argentino. Histórica tesorera desde la recuperación del diario por los y las trabajadoras, además de correctora periodística.
Malena Winer tiene también una trayectoria previa en la educación pública y, como trabajadora de Tiempo Argentino, está fuertemente ligada al campo sindical de prensa.
Por Más Tiempo atraviesa estos tiempos con un panorama compartido con el resto de las cooperativas y de los medios de comunicación: con nulas políticas orientadas al sector. “Mantenerse ya es para nosotros un logro”, dice Malena Winer. Se trata de sustentar las 85 fuentes de trabajo que hoy conforman Tiempo y “seguir haciendo el mejor periodismo que podemos, que es el de fuentes, el de las consultas, el de datos, el de investigación, que es el que parece que a este gobierno más incomoda”, subrayó.
Tiempo Argentino: 10 años de periodismo autogestionado
-¿Cómo definirías el periodismo que hacen en Tiempo Argentino?
-Malena Winer: El periodismo que hacemos en Tiempo Argentino tiene que ver con un dominical que, si bien trata en muchas secciones la coyuntura, también da espacio a entrevistas de las que se podrían llamar de fondo. Que permiten parar un poco la pelota de lo cotidiano y ponerse a pensar de otra manera, o con un poco más de detenimiento, algunas problemáticas que no están en el diario, pero que, sin embargo, nos parecen interesantes abordar de agenda. Todo esto puede ser en derechos humanos, en medio ambiente, en géneros, que son nuestros principales ejes para este tipo de notas.
Respecto de la web, no somos una web del minuto a minuto y sabemos que en tiempos no solo de fake news, sino de supuestas primicias reconvertidas en quien dice primero algo, aunque sea sin chequear, elegimos el camino de chequear, de demorar un poco más, de no tener esa prioridad, pero estar seguros de lo que informamos.
-¿En qué se diferencia el periodismo organizado de forma asociativa en este contexto de crisis económica y de credibilidad?
-M.W.: En este contexto de crisis arrasadora, el diferencial que tiene Tiempo Argentino es principalmente su agenda, que son varios para nosotros. Primero, la agenda que está explícita: no somos un diario neutro, estamos orgullosos y orgullosas de decir desde dónde hablamos. Y eso nos parece que es un principal diferencial en un momento donde desde el periodismo históricamente siempre se habla desde algún lugar, pero no se explicita en todas las oportunidades. Se hace como una ficción enunciativa de quién dice qué y sin mostrar en pos de qué lo dice o de qué interés.
Creemos que esto de crear comunidad, más allá de que ahora sea una frase que se extendió en muchísimos medios, ser socios, ser comunidad, sostener este periodismo, para nosotros fue una salida de cómo comenzar, pero que con el tiempo ese pacto de lectura y este pacto de saber de dónde venimos, de qué hablamos, cuáles son nuestros intereses, realmente fidelizó a un público que sobre
algunos temas, en general, no lee, pero especialmente sobre algunos temas somos referentes. Viene a buscar nuestra información porque sabe desde dónde lo hacemos, desde dónde escribimos.
Y por último, en este contexto de crisis arrasadora -que ya me queda chica la palabra crisis-, nos parece que también es un diferencial ser un medio de trabajadores para trabajadores y decimos para trabajadores porque aquí se muestran los conflictos, incluido los que estén abarcando lugares de prensa. Siempre hay un lugar acá para cualquier espacio que lo necesite mientras sean luchas genuinas de los trabajadores. Creemos también que sin ser un medio puramente sindical, como hay otros y muy buenos, también apoyamos y eso hace que las personas (los trabajadores y las trabajadoras) se sientan reflejadas.

Malena Winer y el sindicalismo: pensar nuevas formas que permitan agruparse
-Siempre hay un prejuicio de vacío o incompatibilidad entre organización sindical y cooperativas. ¿Cómo ves el posicionamiento sindical de Prensa? ¿Desde dónde consideras que debería partir una agenda común?
-Malena Winer: La relación cooperativas, autogestión y sindicatos es conflictiva porque me parece que hay mucho para trabajar todavía, especialmente del lado sindical, donde hay estructuras muy consolidadas y a veces cuesta desarmar o pensar nuevas estrategias para convocar. En este sentido, yo creo que siempre más es más, o sea, más trabajadores, provengan de donde provengan, contribuyen a crear una masa más grande que siempre conviene para cualquier lucha.
En cada rama dentro de una cooperativa, sea alimenticia, sea metalúrgica, de la que fuera, siempre queda pendiente esa relación con el sindicato para cortar esta forma estándar de relacionarse trabajador y sindicato y poder pensar nuevas que permitan agruparse.
Para nosotros y nosotras como medio autogestivo, el más grande de Argentina seguro, el más grande de la región creo que también, fue un antes y un después más allá de que estamos en la construcción del sindicato desde el primer momento porque nacimos a la par: el sindicato cumple once y nosotros diez este año y fue fundamental para acompañarnos en estos reclamos del abandono empresarial.
Para nosotros esa asamblea donde votan los freelancers y los medios autogestivos cooperativos para incorporarnos en una posición activa de interacción y de pertenencia es el camino a seguir.
El gremio hoy por hoy es un gremio activo participativo que se construye realmente día a día, no solo con actividad sindical, sino con un montón de otras actividades. Para mí es el modelo de gremio que esté en las grandes luchas, que esté apoyando siempre
en la calle todo lo que crea conveniente y con las convicciones necesarias, pero que a su vez también esté en el uno a uno.
-Sobre el impulso del nuevo estatuto del periodista desde FATPREN, ¿consideras que hay un avance posible allí para el sector?
-M.W.: Creemos que sí, que es un estatuto trabajado, pero porque sobre todo creemos que no se puede derogar, que tenemos que seguir luchando buscando voluntades que no permitan que esta herramienta fundamental para el periodismo caiga.
En ese camino uno de los grandes aportes es pensar un estatuto que sea representativo, con los ajustes que creamos necesarios. Esperemos que realmente no se derogue, que realmente podamos conseguir apoyos en las instituciones necesarias y con las empatías políticas necesarias para lograrlo y en ese camino la propuesta de este nuevo nos parece muy positiva.
-Si bien no se nombra de forma directa en el estatuto ¿crees que acercará más al trabajo cooperativo a la organización sindical?
-M.W.: El ejercicio del periodismo y más frente a un gobierno que destrata tanto, creo que tiene que ver primero con un estatuto que dé resguardo a la profesión y a la actividad en general, no particularmente a los cooperativos. Por el contrario, creo que nos agrupa a todos, porque es un estatuto que habla de una coyuntura en la que estamos todos y todas incluidas, así que no particularmente. Sí vamos a estar en todo lo que se necesite para impulsar en la pelea, no solo para la no derogación, sino para tratar de poder actualizarlo.




