Córdoba regula el estacionamiento medido: 8 cooperativas de «naranjitas» se transforman en «constatadores urbanos»

La actividad de los cuidacoches en la ciudad de Córdoba, históricamente conocidos como «naranjitas«, dio un vuelco institucional definitivo. A partir de una resolución aprobada por la Legislatura provincial y la consecuente regulación implementada por el municipio capitalino, las cooperativas autorizadas pasarán a formar parte activa y legal del sistema de estacionamiento medido, transformando su rol en la vía pública bajo la figura de «constatadores urbanos».
La medida formaliza el trabajo de 373 asociados en regla distribuidos en ocho organizaciones de la economía social: la Cooperativa de Vecinos Autoconvocados, Aparcar, La Unión, El Progreso, Tosco Vive y Bicentenario Social, entre otras. Desde el sector cooperativo destacaron que los trabajadores llevan tiempo capacitándose para este salto tecnológico, señalando además que el uso de billeteras virtuales y códigos QR ya es una práctica habitual en la calle, por lo que el fin del manejo de efectivo favorecerá tanto a los usuarios como a la transparencia del sistema.

¿Cómo funcionará el nuevo esquema para los «naranjitas»?
Los nuevos constatadores operarán en zonas delimitadas y ya no serán «naranjitas». Vestidos con uniforme marrón, identificación visible y un código QR obligatorio. Su función ya no será el cobro directo, sino la fiscalización a través de una aplicación celular desarrollada por la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), la cual complementará a la plataforma SEMM ya existente.
El sistema funcionará bajo dos modalidades para los conductores:
Usuarios registrados: A través de la aplicación SEMM en modalidad prepagas.
Usuarios eventuales: Mediante el escaneo de códigos QR que estarán instalados en la cartelería de cada cuadra, sin necesidad de descargar la app.
Para el control, el trabajador cooperativo tomará una fotografía de la patente del vehículo. El sistema verificará de forma automática si registra un pago activo o si cuenta con exenciones (como en el caso de personas con discapacidad o frentistas que residan a menos de 200 metros). Si se detecta una falta de pago, el constatador enviará un reporte al área de Tránsito municipal, que evaluará el caso y, de corresponder, notificará la infracción al titular mediante Ciudadano Digital (CIDI).
Tanto las cooperativas como sus asociados deberán registrarse en Mi Docta, la plataforma de trámites online del municipio, mientras que la Policía de Córdoba tendrá herramientas para verificar en tiempo real la habilitación de los trabajadores cooperativos (ex «naranjitas») y evitar la presencia de personas ajenas al esquema.
La disputa por el flujo de los fondos digitales
A pesar del avance que significa la legalización, existe un punto de tensión central entre el municipio y el sector «naranjitas» de la economía popular. El nuevo esquema estipula que la tarifa por hora equivaldrá al 60% del valor del litro de nafta Premium, distribuyéndose un 20% para las arcas municipales y el 80% restante para las cooperativas.
Representantes del sector cooperativo, con el respaldo institucional del Arzobispado de Córdoba, manifestaron su desconfianza respecto al circuito que realizarán los pagos electrónicos. Las cooperativas exigen que el dinero digital ingrese primero a sus cuentas institucionales para luego transferirle el porcentaje correspondiente al municipio. De esta manera, buscan garantizar de forma soberana el cobro diario y a término de los trabajadores asociados, evitando demoras burocráticas estatales que afecten el sustento inmediato de las familias.
Desde el Palacio 6 de Julio aclararon que, por el momento, no se ampliarán las zonas tarifadas ni se sumarán nuevas organizaciones. No obstante, el desafío social sigue vigente: un censo provisorio estima que hay unos 500 trabajadores informales fuera del sistema. De ese total, 106 «naranjitas» independientes ya se registraron ante el municipio y cumplen con los requisitos para ser incorporados paulatinamente al esquema legal, abriendo una ventana de oportunidad para una mayor inclusión laboral bajo el modelo cooperativo.



