Programa Abastecer Buenos Aires: impulsar la Economía Social y Solidaria y la Agricultura Familiar

(ANSOL).- Oscar Minteguía (OM) es un referente de la Economía Social y Solidaria desde hace más treinta años. Fue diez años Secretario de Desarrollo Social del Municipio de San Martin, consolidando una experiencia que hoy es insignia en cuanto a las políticas públicas para el sector desde una perspectiva de las finanzas solidarias, el compre local y otras iniciativas de fortalecimiento asociativo. Estuvo a cargo del Programa de Infraestructura para Entramados Productivos Regionales del Ministerio de Obras Públicas de la Nación y hoy es Director Provincial de Vinculación e Integración Regional del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos de la Provincia de Buenos Aires. Por su parte, Miguela Varela (MV) es miembro fundadora de la Red Nacional de Alimentos Cooperativos y secretaria del Centro de Comercialización de Productos de Agricultura Familiar (CECOPAF). Participó del diseño del Programa de Infraestructura para Entramados Productivos Regionales del Ministerio de Obras Públicas de la Nación y hoy es Directora de Desarrollo para Entramados Productivos Regionales del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos de la Provincia de Buenos Aires. La presentación del Programa Abastecer Buenos Aires a fines de junio nos sirvió de excusa perfecta para volver a encontrarnos y entrevistarlos en conjunto. Ambos son partícipes fundamentales de la propuesta estratégica a la que apuesta fuerte la provincia de Buenos Aires, en una actuación tripartita entre dos ministerios provinciales y el Fideicomiso Fuerza Solidaria. En exclusiva, nos detallan a continuación las particularidades que conlleva esta propuesta que ya está en marcha.
-¿A partir de qué diagnóstico surge la iniciativa del Programa Abastecer Buenos Aires?
MV: El programa surge de un diagnóstico específicamente del sector de la producción y el trabajo autogestivo. En función de la necesidad de infraestructura con la que no cuentan muchas cadenas de valor de bienes y servicios ligados a las cooperativas, a las pequeñas producciones, al emprendedurismo, a las pequeñas pymes. Sumado a que en los últimos años ha habido un crecimiento de espacios de comercialización sobre todo minoristas, de alimentos, de la Agricultura Familiar, de la Economía Social y Solidaria, de la Economía Popular, productos artesanales; que no contaban con infraestructura para los otros eslabones de la cadena que tienen que ver con el acopio y distribución.
Entonces, por un lado la falta de red logística y el aumento de los costos de distribución desordenaron un poco esta cadena de valor. Y por otro lado, se suman las dificultades estructurales de un mercado en el que hay una fuerte concentración en el rubro de la producción, pero sobre todo de la comercialización de alimentos concentrada en pocas y grandes empresas, con una fuerte especulación de los precios.
Para que los pequeños actores, que son la mayoría, puedan hacerle frente la realidad concreta que los atraviesa, falta infraestructura, falta equipamiento, falta acceso a la tecnología, falta acceso al crédito y una fuerte atomización. Ese es fundamentalmente el diagnóstico y creemos que no son muchas las oportunidades históricas donde el estado detecta todo esto como un problema. Me refiero a la falta de infraestructura en general. Cuando hablamos de la falta de infraestructura, se mira siempre a los grandes sectores productivos, que además ya cuentan con recursos en comparación a nuestro sector. La realidad es que nunca se ve esa falencia.
Nos parece que está es una etapa clave en la que desde el Ministerio Infraestructura y Servicios Públicos de la provincia se puede abordar esta dinámica económica que además genera trabajo y oportunidades, que impulsa el desarrollo loca y el arraigo en pequeñas localidades en las que el «estado presente» tiene que ver con un municipio que muchas veces no puede resolver estas cuestiones con sus propios recursos.
-¿Cómo funciona el Programa Abastecer Buenos Aires en la ejecución desde el gobierno de la provincia?
MV: Hay que tener en cuenta en ese aspecto, que el Programa Abastecer Buenas Aires es un programa interministerial, entre el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos y el Ministerio de Desarrollo de la Comunidad; con la intervención del fideicomiso Fuerza Solidaria. El programa apunta a poder construir en una primera etapa veinte centros de acopio, distribución mayorista, alimentos de la Economía Social y Solidaria y la Agricultura Familiar en distintos puntos de la provincia.
El objetivo es fortalecer la cadena de valor del sector asociativo, abordar de forma integral la problemática de la logística, integrar estos espacios dentro de otras redes de comercialización que ya existen. Para lo cual el Ministerio de Infraestructura va a aportar la inversión para la construcción de estos espacios, el Ministerio de Desarrollo de la Comunidad va a aportar todo lo que es equipamiento para poner en funcionamiento los centros de acopio y el fideicomiso Fuerza Solidaria fondos de crédito para poder iniciar el circuito comercial lo antes posible.

-Imagino que para la implementación del Programa Abastecer la clave está en el «dónde» llevar a cabo las obras ¿Cómo está pensada esa relación entre el gobierno provincial, los distintos municipios y los grupos de productores y consumidores locales?
MV: Todo este vínculo entre los distintos actores involucrados, nosotros lo pensamos desde la gestión compartida. Es decir, desde una alianza que para el sector de la producción de alimentos tiene que ser estratégica. Que permita competir en el mercado tal y como lo conocemos. En Argentina prescindir del estado para muchos de estos actores es ya de por si complejo.
Entonces una obra pública también puede generar la oportunidad de que el municipio no solamente aporte un terreno de dominio público donde se puedan construir estos centros de acopio y distribución, sino que además pueda intervenir apoyando todo el proceso de comercialización involucrándose en el «compre público», involucrando a las otras áreas sustantivas de cada municipio para apoyar este proceso.
Porque así como somos todos parte del problema, también todos somos parte de la solución.
Y sobre todo el gobierno provincial, no solamente poniendo a disposición los recursos, sino toda el «saber hacer» desde un estado que hoy muy presente porque se ve en la necesidad de reemplazar como puede a la falta de política del estado nacional. Es fundamental trabajar de la mano con los municipios, las universidades públicas, los productores y los consumidores organizados.
Un ejemplo de esto podría ser el problema de precios que hoy atraviesa el rubro de alimentos. Ese reclamo llega inmediatamente al municipio, que por supuesto no puede resolver un problema de la macroeconomía, pero si puede trabajar en conjunto con los actores que dinamizan algunos procesos. Lo que intentamos desde esta política pública es poner en diálogo a estos actores. Cada proyecto va a estar gobernado por una mesa de gestión compartida, donde todos los actores puedan discutir, plantear reglas de juego, tener esquema de resolución de conflictos y poder pensar soluciones y prácticas comunes, de cara a lo que es la distribución de alimentos de la Economía Social y Solidaria y la Agricultura Familiar.
-¿Cuál es el impacto que calculan tendrá en el Programa Abastecer en el sector asociativo?
OM: El programa se plantea generar un impacto en dos dimensiones. Hay un impacto cuantitativo, que es la posibilidad de colocar en circuito del Ministerio de Infraestructura de la Provincia de Buenos Aires durante el próximo año y medio, cuarenta proyectos que tengan que ver con impulsar estrategias asociativas de producción de alimentos. Ya sea en escuelas agrarias, o bien en dispositivos en el interior de la provincia, que cuentan con la experiencia y la capacidad de hacer pero no con los establecimientos adecuados para que esos productos puedan ser comercializados en todo el país. Y al menos unos veinte nodos estratégicos de distribución para fortalecer la estrategia de la llegada de productos de toda la geografía de la provincia.
No solamente del sector asociativo sino también de la articulación es estos dispositivos con las pymes locales, que tienen una envergadura, características y una visión muy similar a la de nuestras organizaciones asociativas. Porque en general, no están mirando el desarrollo de sus emprendimientos desde un punto de vista de la especulación. Por supuesto que todo el mundo quiere ganar, y obtener un resultado de sus apuestas, de la colocación de su esperanza y de su esfuerzo; y que ese resultado le permita vivir lo mejor posible. Pero no está especulando con la acumulación del resultado de ese accionar. Hay una plataforma de acuerdo natural con el sector asociativo.
Estamos hablando entonces de por lo menos, cuarenta municipios de la provincia de Buenos Aires, también distribuido de tal manera que tengan impacto regional en esta línea que impulsa el Ministerio de Infraestructura, que es de complementariedad de las ciudades en lugar de la competencia por los recursos y el desarrollo. La intención es que sean desarrollos complementarios, y que tengan un impacto en lo local, pero también un impacto en lo regional.
La otra perspectiva de impacto que nos mueve es la de activar a nivel local los procesos en donde los distintos actores económicos y sociales se pueden mirar desde la colaboración, de la multiplicación de oportunidades a partir de ponerse en línea. A veces lo único que falta es alinear los procesos y alinear a los actores. Cuando se encuentran las organizaciones y los actores económicos, si se acuerda en la mirada del desarrollo local con inclusión, pueden pasar cosas muy interesantes.

-¿Cómo se lleva a la práctica en el Programa Abastecer el financiamiento a productores a partir del Fideicomiso Fuerza Solidaria?
OM: Este programa trata de alinear los recursos y ponerlos en un mismo foco, en una misma locación y con un mismo sentido estratégico. Se complementa, además del montaje de una infraestructura que desde el minuto uno está preparada para actuar, es decir que tenga todo lo necesario, todos los permisos de la órbita municipal y de la órbita provincial. Pero lo que notamos a través de nuestra propia experiencia, es que la herramienta de financiamiento es vital para que las federaciones y cooperativas que ya vienen desarrollando estrategias de carácter mayoristas.
O sea, que tienen la habilidad, la capacidad y la visión de poder transformarse en el eslabón entre los que producen en nuestra provincia y los que consumen. Estos últimos también tendrán que hacerlo de una manera asociativa, me refiero a vincularse con puntos de comercialización que los inviten a pensar de manera participativa toda la cadena.
Para que esto ocurra hace falta financiar con un mecanismo ágil. Allí está nuestro instrumento Fuerza Solidaria, que fue creado hace dieciocho años con este objetivo, y que hoy ofrece en no más de cuarenta y cinco días, un volumen de crédito adecuado y renovable a una tasa conveniente para que estas entidades puedan asumir la tarea que estamos acordando entre todos los actores. Lo que vamos a hacer entonces es el diseño del proceso, el trámite administrativo, la posterior licitación, la adjudicación de la obra; bueno todo eso lleva un tiempo. Todo ese tiempo lo vamos a aprovechar para que las federaciones y cooperativas que van a estar involucradas tengan todos sus papeles en orden, cuestión que la posibilidad de acceder al financiamiento de Fuerza Solidaria sea bastante automático.
-En cuanto a los tiempos de implementación del Programa Abastecer ¿Qué tiempos estiman para comenzar a llevar adelante las obras?
OM: El gobernador Axel Kicillof le ha encargado a nuestro ministro Gabriel Katopodis que este año se pongan en marcha todas las obras que estuviesen en la provincia de Buenos Aires con alguna dificultad, vinculado a los desfasajes presupuestarios que hemos tenido que sufrir desde el comienzo de la gestión del presidente Milei. Muchas de las obras que estaban paralizadas se volvieron a discutir con los proveedores y están puestas en marcha, por lo que el presupuesto del año 2024 está comprometido a estas acciones.
La idea es desarrollar en este trimestre los talleres necesarios en las distintas localidades, con quienes se empiezan a perfilar para participar del programa Abastecer y sobre el último trimestre del año, colocar los expedientes administrativos correspondientes a las propuestas de la línea de entramados productivos, para que el año que viene se pueda concretar la proyección que tenemos pactada. La intención es poder acompañar el sacrificio que están haciendo los productoras y las productores de nuestra provincia y los actores de la Economía Social y Solidaria que hacen frente a las grandes dificultades que nos está generando una política económica que, además de generar una comunidad cada vez más enfrentada, repercute muy seriamente en los procesos de consolidación de los trabajos de cada uno de los bonaerense.



