Cooperar 7 de Mayo cumple 30 años: “seguimos generando trabajo digno en uno de los momentos más difíciles para la industria”

La cooperativa de trabajo Cooperar 7 de Mayo, nacida en Villa Constitución, Santa Fe, se encuentra cumpliendo 30 años de historia, siendo una de las experiencias emblemáticas del cooperativismo de trabajo industrial argentino. En diálogo con ANSOL, su presidente, Cristian Horton, repasó el origen de la entidad, su crecimiento, las distintas crisis atravesadas y el presente de incertidumbre que atraviesa el sector productivo nacional.
“Este 7 de mayo es para nosotros, para los socios y la sociedad de la cooperativa, un momento importante. Se cumplen 30 años de nuestro inicio económico”, expresó Horton, quien además preside la Federación de Cooperativas de Trabajo de la República Argentina (FECOOTRA) y CICOPA Américas.
La historia de Cooperar 7 de Mayo comenzó formalmente el 7 de mayo de 1996, cuando alrededor de 80 trabajadores decidieron abandonar el esquema de precarización laboral que sufrían bajo la empresa de servicios eventuales Manpower y organizarse como cooperativa.
“Fuimos al correo, a la oficina postal, y renunciamos a la empresa a la que pertenecíamos. Después concurrimos al puerto Ingeniero Acevedo de Acindar a tomar posición de nuestros puestos de trabajo y Cooperar 7 de Mayo empezó ese día con las tareas de carga de buques”, recordó Horton.

El dirigente explicó que la decisión surgió en un contexto marcado por la flexibilización laboral de los años noventa y destacó el acompañamiento de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Villa Constitución, encabezada entonces por Alberto Piccinini y Víctor Paulón. “Los trabajadores se organizaron para hacerse cargo y autogestionar el presente y el futuro”, afirmó.
De la actividad portuaria a la industrialización, la construcción y la metalmecánica
Desde sus inicios vinculados a la actividad portuaria y siderúrgica, la cooperativa fue ampliando progresivamente sus servicios. Actualmente desarrolla tareas de logística portuaria, distribución de productos industriales, procesos productivos, movimiento de suelos, urbanización, construcción, metalmecánica y obras civiles.

La entidad cuenta hoy con 115 trabajadores asociados y a lo largo de estos años logró sostener un proceso de crecimiento basado en inversiones, diversificación y organización colectiva. “A partir de la eficiencia, la productividad y el compromiso fuimos incrementando nuestras operaciones”, señaló Horton, quien destacó especialmente el período iniciado en 2003, cuando “la economía estuvo puesta al servicio de la producción y el desarrollo”.
Según relató, durante esos años la cooperativa pudo expandirse, capitalizarse y mejorar las condiciones de vida de sus asociados. “Logramos no solamente atender la necesidad de una remuneración digna e invertir en bienes de capital, sino también demandas sociales”, sostuvo.
Entre esos proyectos destacó la construcción de un barrio propio para las familias de la cooperativa, iniciativa que culminó en 2018. “Pudimos comprar tierra, desarrollar infraestructura y tener acceso a la vivienda”, explicó.

Cooperar 7 de Mayo: nacer de la crisis, sobrevivir a las crisis
La historia de Cooperar 7 de Mayo también estuvo atravesada por sucesivas crisis económicas y sociales. Horton recordó el impacto de la crisis de 2001, la recesión internacional de 2008-2009 y la pandemia de COVID-19. “Fue una de las más grandes. Sufrimos la caída del trabajo, frenamos planes de inversión y expansión, pero toda la plantilla pudo atravesarla contenida dentro de la cooperativa”, señaló sobre la enfermedad del 2020.
Además, la entidad impulsó nuevos proyectos vinculados a la comunicación comunitaria y la economía social. En la década pasada montó una FM propia “para llevar la voz de la economía social en la ciudad y la región”.
En paralelo, los cambios en el sector industrial obligaron a la cooperativa a reinventarse permanentemente. “Las reconversiones tecnológicas fueron siempre un desafío porque la tecnología afecta a la mano de obra, pero también nos exigía ser competitivos y seguir vigentes en un mercado de competencia feroz”, explicó.
La cooperativa continúa activa

En los últimos años, la cooperativa profundizó su estrategia de diversificación productiva para enfrentar la caída de la actividad industrial en la región. Horton reconoció que el escenario actual es complejo. “El presente no es el mejor porque hoy la economía no está puesta en el desarrollo industrial y productivo”, afirmó.
Sin embargo, remarcó que la cooperativa continúa activa, generando empleo y sosteniendo proyectos de crecimiento. “Seguimos estando vigentes con nuevas unidades productivas, aunque haya una caída muy grande de la producción y del volumen de operaciones”, indicó.
Actualmente, Cooperar 7 de Mayo continúa consolidando unidades vinculadas a logística, traslados, construcción y otros servicios, buscando sostener el empleo en un contexto adverso para la industria nacional.
Para Horton, el principal valor de la experiencia cooperativa radica en la posibilidad de construir trabajo digno y democrático a lo largo del tiempo. “Después de haber criado nuestras familias, de haber crecido y desarrollado nuestras vidas dentro de la cooperativa, seguimos con proyectos, ideas e inversiones que tienen que ver con generar trabajo digno, solidario, democrático, igualitario y equitativo”, sostuvo.
“Los valores y principios cooperativos nos siguen marcando el camino de desarrollo de nuestra empresa de economía social”, concluyó Horton. Desde su propia definición institucional, Cooperar 7 de Mayo destaca que durante estas tres décadas construyó “espacios de trabajo digno” y un grupo “solidario, comprometido con su gente y con la comunidad”, reafirmando el papel del cooperativismo de trabajo como herramienta de organización y resistencia frente a las crisis económicas.



