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Unión de Familias Obreras: un modelo de comunidad transforma el barro en derechos

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La Unión de Familias Obreras de San Miguel celebró siete décadas de historia. De la urbanización del barrio Manuelita a la gestión de escuelas y la defensa de los Derechos Humanos, un ejemplo de cómo la organización popular construye ciudad.

Siete décadas no son solo un número; son la medida de lo que puede lograr una comunidad cuando decide dejar de esperar soluciones externas para empezar a construirlas. El reciente aniversario de la Unión de Familias Obreras (UFO) en el barrio Manuelita de San Miguel es un testimonio vivo de esa capacidad de autogestión.

El pasado miércoles 8 de abril 2026, nuestra querida Federación de Cooperativas y Entidades Afines de Enseñanza de Buenos Aires (FECEABA), estuvo presente en el acto en conmemoración de los 70 años de la creación de la histórica sociedad de fomento. 

La participación se debió a que esta federación participa del Consejo Social de la Universidad de General Sarmiento (UNGS), de la cual también la UFO es miembro como organización social. Nuestra federación reconoce en la UFO un eslabón clave del entramado productivo y educativo regional.

Nacida en la década de 1950, la UFO comenzó como una sociedad de fomento en lo que entonces era un «lodazal». Hoy, esa misma organización gestiona jardines de infantes, escuelas primarias y acompaña trayectorias secundarias, demostrando que la Gestión Social, Cooperativa y Comunitaria es, ante todo, una herramienta de desarrollo humano integral.

Unión de Familias Obreras
Unión de Familias Obreras

Memoria y territorio en la Unión de Familias Obreras

Lo que distingue a la Unión de Familias Obreras es su mirada histórica y transversal del territorio en cuestión. No se limitó a la urbanización o lo deportivo. Su compromiso con las causas justas, como la de Memoria, Verdad y Justicia en las cercanías de Campo de Mayo integra la identidad del barrio Manuelita con la historia grande del país.

Francisco Arrúa y Lidia Escalante, miembros históricos que tomaron la palabra, recordaron que la «belleza» actual de Ciudad Santa María no fue un regalo, sino una conquista. Porque la Unión de Familias Obreras ha podido articular esfuerzos con los distintos gobiernos, la intendencia y el gobierno provincial, sin perder su autonomía ni su identidad. A 70 años de su fundación, el mensaje es claro: cuando el pueblo se organiza, el barro se vuelve derecho.

En el mismo acto se inauguró una placa alegórica a la fecha por parte de miembros fundadores y descendientes de los mismos.

Placa de los 70 años de la Unión de Familias Obreras

Este modelo de gestión nos demuestra que las organizaciones sociales no son solo «asistencia», sino experiencias sociales complejas que sostienen la salud, la cultura y la educación donde el mercado no llega. Como señalaron sus fundadores, la belleza actual del barrio es el resultado de conjugar fuerzas entre vecinos, municipio y provincia, con la organización popular como un eje posible, pero también ordenador.

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