TRABAJO

Reciclado innovador de plástico: el legado de 25 años de la Cooperativa PHIE

SEGUINOS EN Google News Google News
Un proyecto de reciclado y comercialización que arrancó en Misiones y se cooperativizó en Corrientes. Hoy, continúa trasladando conocimiento en reciclado con valor agregado a demanda.

La Cooperativa de Trabajo Industrial Asociados PHIE Correntino Limitada, liderada por el especialista misionero Miguel Rodríguez, celebra un cuarto de siglo de innovación en el reciclado de PET (tereftalato de polietileno).

A diferencia de los modelos de acopio tradicionales, este proyecto nacido en Misiones y cooperativizado en Ituzaingó, Corrientes, apuesta por la fabricación de herramientas artesanales y por la creación de valor agregado en origen, permitiendo que familias rurales inicien su propia unidad productiva con una inversión mínima de $38.000.

¿Qué es el Proyecto Hilo Ecológico (PHIE)?

Es un modelo de industria manufacturera que utiliza tecnología patentada en Argentina para transformar residuos plásticos domiciliarios e industriales en insumos productivos. El proyecto de reciclado ha sido replicado en 17 provincias argentinas y 5 países de Sudamérica, alcanzando a más de 400 municipios mediante la transferencia de conocimiento técnico, por parte de la cooperativa, conformada por Rodríguez y sus estudiantes.

«Viajamos mucho con el proyecto de generar nuestro propio empleo a partir de una idea«, relató Rodríguez en diálogo con ANSOL

¿En qué se diferencia del acopio de materiales convencional?

reciclado

Con el ingreso de tanto material descartable del exterior «se trabaja mucho y se gana poco«, consideró Rodríguez. Mientras que muchas organizaciones se limitan a juntar y prensar material para su venta a granel, la Cooperativa PHIE promueve el concepto de «recicladores in situ». Según explica Miguel Rodríguez, el objetivo no es vender materia prima, sino «vender conocimiento».

Esto permite que los grupos locales fabriquen hasta 80 subproductos (como escobas, hilos y tejidos) sin necesidad de fundir el plástico, optimizando los recursos energéticos.

«No hay que pensar en la utopía de que será fácil vender; puede haber nichos, pero hay que ser realistas. Con la apertura de las importaciones y este contexto, hay que ser muy cautos. Vale pensarlo como una ayuda al ingreso de la familia», remarcó el cooperativista y educador.

«Con este modelo no se gana mucho, pero tenés una continuidad para trabajar. Se va haciendo esa movilidad económica» grupal y territorial. Rodríguez comentó que mientras pareciera que hoy toda la tecnología viene barata desde China, «todavía existen pueblos rurales, alejados y humildes que buscan este tipo de proyectos y es a donde apunta la cooperativa. Nuestro producto no es barato, es económico. La diferencia radica en su durabilidad»; enfatizó.

¿Cuál es la rentabilidad de este modelo de reciclado en 2026?

En el contexto económico actual, el proyecto se posiciona como un complemento de ingresos sólido para la economía familiar.

  • Inversión inicial: Aproximadamente $38.000 para herramientas y capacitación.
  • Tiempo de aprendizaje: Un oficio que se adquiere en 3 días.
  • Durabilidad: Un producto reciclado de PHIE tiene una vida útil de 8 meses, superando ampliamente a los productos importados de baja calidad que promedian los 2 meses.

¿Cómo impacta el fin de la patente del invento argentino?

En noviembre de 2026, culmina la patente de 25 años de esta herramienta litoraleña de reciclado. Este hito marca la democratización definitiva de una tecnología que adapta saberes del trabajo con cuero al reciclaje de polímeros. La cooperativa continúa investigando nuevas aplicaciones, incluyendo el uso de celulosa de cartón para placas aislantes y el aprovechamiento de ceniza y vidrio para la construcción sustentable.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba