Ramiro Martínez: «La tecnología es la herramienta fundamental»

(ANSOL).- En el marco del décimo aniversario de la Confederación Argentina de Trabajadores Cooperativos Asociados (CONARCOOP), el presidente de la entidad Ramiro Martínez cedió una entrevista a ANSOL.
Martínez habló sobre su rol como vocal del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES), la coyuntura del país y del cooperativismo, y la importancia de apostar por las TICs y las nuevas tecnologías.
-¿Cómo se dio el proceso de tu designación en el INAES?
-El proceso fue toda una serie de propuestas. Hubo un periodo de renovación que se hace generalmente o de ratificación y hubo una renovación tanto en el mutualismo como del cooperativismo, excepto CONINAGRO, que extendió la continuidad, pero en las mutuales y las cooperativas hubo un recambio.
-¿Y cómo es la experiencia de trabajo en ese ámbito?
-Muy buena. Se sigue matriculando a un promedio de más de 150 cooperativas por cada reunión de directorio; de diversos rubros, localidades, provincias. Se trabaja en un esquema de normalidad. Dentro el directorio, quedó parte de la estructura histórica de INAES. No podemos desconocer la trayectoria que tiene Marcelo Collomb, dentro del instituto en muchas gestiones anteriores.
-¿Con el sector del cooperativismo de trabajo, cómo se viene dando el trabajo junto al INAES?
-Soy cooperativista de trabajo; de hecho, el 80% de la matriculación de las cooperativas que mencioné, y me quedo corto, son cooperativas de trabajo. En general, son casi el 90% de la matriculación por cada reunión de directorio.
-¿Cómo analizan ahí la realidad o la actualidad del sector del cooperativismo de trabajo?
-Tienen sus coyunturas, conflictividades, más de organización, de reconversión productiva, como vienen haciendo las gráficas desde muchos años; una renovación tecnológica. La afectación por la cadena de valor también existe; algunas conflictividades que tenemos en los sistemas de producción. Hay caída en la actividad, pero no hay caída en la matriculación; es a la inversa, y también depende mucho la región.
Vengo de estar en el Congreso Internacional de Cooperativas de Córdoba, y la verdad que el proceso que se está dando en esa provincia es impresionante, todo dentro del marco del cooperativismo de trabajo. Es muy coyuntural también por la provincia y a veces también por la situación geográfica.

-¿Eso se da a propósito de gestiones locales o por qué?
-Por gobiernos locales, por situaciones de inversiones privadas, como puede ser en Salta, que estaban con un esquema de matriculación que hicimos en cooperativas de trabajo de construcción, por un desarrollo que vienen haciendo con el tema del litio. También en el San Antonio de los Cobres, hay sectores muy particulares donde existe mucha demanda.
La importancia de las tecnologías
-Y también cada uno de los sectores tiene diferente tipo de ciclo económico
-Sí, el cooperativismo de trabajo va desde profesionales como abogados y contadores, hasta recicladores; de hecho, no podemos desconocer ahora que las cooperativas de software de Argentina, agrupadas en FACCTIC, la verdad que vienen haciendo una revolución importantísima. Ha fidelizado al sector del software, han sistematizado la fidelización de la sociedad, comprometidos con el trabajo, y en un 70% fidelizado al cliente, que acepta tener una cooperativa de trabajo de software.
Vienen dando unos pasos en un esquema de una revolución mundial con respecto a la tecnología. Entonces, es una cuestión que venimos discutiendo, y que tuve la oportunidad de debatir con ellos en el Congreso de Córdoba, y que es el tema de que toda la actividad relativa a las tecnologías también es transversal al resto de las actividades. Es una base constante dentro de casi todos los rubros en el mundo.
-Con las cooperativas de reciclado, ustedes trabajan mucho sobre la potencialidad y la competitividad del sector.
-Sí, vuelvo al esquema de la coyuntura porque hay gobiernos que determinan, pero también dentro de nuestro sector hay actores privados que se interesaron en trabajar con las bases de las cooperativas. Venimos repitiendo un trabajo de un fondo que estamos por establecer con una multinacional por un determinado acopio de plástico.
En Córdoba, dentro del sistema de producción armaron un clúster público-privado cooperativo, donde sectores que tienen la demanda del material que tienen las cooperativas se asociaron en un clúster. Viene participando también el Ministerio de Ambiente de la provincia, y todos articulando en pos de mejorar los precios de industrialización que tienen los recicladores, y los diversos materiales que se procesan. Y a su vez, fortalecer a los actores que hacen escamados, que generan nuevos envases y que también son actores locales.

-Entonces, como que se abre una brecha, porque hay sectores también que la están pasando bastante mal y otros generando espacios de trabajo
-Hay actores que están pasando mal como los gráficos porque son sistemas que hace años que vienen pasándola mal, no solo por coyunturas económicas, sino por una reconversión tecnológica, que hoy hasta un monotributista dejó de imprimir las facturas. Entonces, ahí ya estamos hablando de quizás un proceso nuevo.
Algunos lo han logrado por el tamaño y la maquinaria que tienen, creo que otros no sé si van a poder dar ese salto. Es una gran disyuntiva que venimos teniendo con la Red Gráfica, que además es Secretaria de la Confederación. Y así en otros rubros. También se están dando diferentes cuestiones de la situación económica.
-De los diez años de CONARCOOP, ¿qué momentos o qué hitos podrías marcar?
Primero, una gran situación es haber pasado de ser 9 federaciones a 22. Una dispersión territorial en 17 provincias; haber tenido la posibilidad de trabajar articuladamente y tener una sede propia en el barrio Barracas, con un espacio de esparcimiento; estar construyendo un SUM; tener un lugar con habitaciones para los diferentes federaciones que vienen del interior; haber podido consolidar fondos de financiamiento para las cooperativas de base, que hoy siguen vigentes en un contexto complejo por la falta de accesibilidad de crédito en el cooperativismo de trabajo.
Con menos o más limitaciones, sigue existiendo el fondo de préstamo para diferentes proyectos. En la pandemia, fue un hito donde pudimos asistir no solo a nuestras asociadas, sino a municipios enteros que necesitaban acceder a alimentos. Y con el fondo rotatorio pudimos mejorar el precio a los trabajadores y trabajadoras de las cooperativas, que podían cobrar casi inmediatamente contra la orden de compra, y mejorar el precio de compra a los municipios, porque justamente no tenían que aplicar los valores de la legislación de pago.
Son hitos fundamentales de haber crecido, desarrollado territorialidad, pertenencia. Tener la posibilidad de poder encontrarnos el próximo 20 de septiembre, en el aniversario de la Asamblea Constitutiva, que permitió el entramado y el nacimiento de CONARCOOP, y creo que ahí se sintetizan una parte de las acciones.
Hicimos obras, asistimos, ganamos licitaciones para cisternas en lugares de baja accesibilidad al agua con fondos del Banco Mundial. Hay muchos hitos, mucho trabajo, muchas historias y muchas personas, porque el cooperativismo es un movimiento y nunca está estático, sino que está en constante transformación.
-Sos bastante optimista, a pesar de la coyuntura
-Lo que pasa es que mi cooperativa de base nace en una coyuntura mucho peor. Incluso el proceso mundial como Mondragón, que nace de un cura y seis pibes en pleno franquismo y con hambruna. Nosotros venimos levantándonos de las empresas recuperadas en los 90 y principios de los 2000; los procesos de organización, las asambleas, el sistema de organización de los recicladores.
Nacimos y crecimos en esas crisis y ahí es donde tenemos esa facilidad de construir alternativas, que no son optimistas en el transcurrir de la diaria, pero sí en el pensar un mundo mejor, y la verdad que, así como somos la ambulancia que recoge a los heridos casi muertos del capitalismo, somos el tren que aborda un futuro mejor para todos y todas.
-Desde CONARCOOP, le prestan bastante atención a la comunicación y hacen un trabajo de difusión constante de las cooperativas que la integran.
-Si no contamos la historia de la diaria, ¿cómo voy a ser optimista? Esa parte de la comunicación es importante porque los actores y actrices reales son las compañeras y compañeros, que realmente paran la olla y salen a trabajar en las diferentes provincias. Creo que comunicar todo lo que hacen es fundamental.
Vengo de Salta, donde una intendenta vino a la actividad de presentación de una nueva cooperativa y decía ‘yo no podría tener un brazo de trabajo como órgano municipal como esta cooperativa’. Quizás, a veces estar en las grandes urbes o en la periferia hacen que perdamos el eje de todo lo grande que es nuestro país, y cómo el sector cooperativo lleva productos y servicios a lugares que justamente estas empresas, con sus análisis de ganancias no le dan y no invertirían nunca.
-¿Hace más sentido a veces la economía social y el cooperativismo en diferentes ciudades y localidades del país, más que en las grandes ciudades?
-Hay además un sentido de pertenencia, de emocionalidad. Yo vuelvo a resaltar haber estado en Salta, en una localidad donde tienen todos productores cabriteros y me quedó muy marcada a fuego la imagen de cantar el himno juntos, a 3200 metros de altura, junto con todo un grupo de productores y productoras. Sentir esa emocionalidad, pertenencia, trabajo, visión, siendo también parte de nuestro país, o entregarle una matrícula a esas asociadas de San Antonio de los Cobres, que lloraban porque les entregaron la matrícula.
A veces, naturalizamos esas cosas y que para ellos era tan fundamental como garantizar no alejarse de sus hijos e hijas para poder generar un ingreso más en sus hogares. La verdad que a veces no tomamos la dimensión que, en un montón de localidades de nuestro país, que es tan grande y tan extenso, el cooperativismo y el mutualismo son herramientas fundamentales y el corazón de esa comunidad.

-Estando en el directorio de INAES, ¿cambia un poco la mirada, se modifica, se incorpora algo?
-Es interesante conocer la visión también de sectores que a veces que nosotros tenemos articulación como el sector mutual, pero a veces entender más su lógica y su día a día es muy educativo. El INAES es una institución, es el órgano de promoción, el órgano de capacitación, del sector, del cooperativismo y del mutualismo, pero también tiene que hacer estas recorridas y tener esta representación, que es la que nos permite balconear el futuro.
Llegar, caminar y conocer, porque la verdad que eso es lo más nutritivo que tenemos como sector, que es entender cuánto movilizamos, cuánto desarrollamos y cuánto potencial generamos en las comunidades en las que recibimos.
-Desde tu mirada, ¿el Estado escucha algo?
-Lo que pasa es que a veces somos un ente autárquico, y vuelvo a insistir, la verdad que volver a tener la posibilidad de que lo presida alguien que hace más de 35 años que está en el organismo, que entiende toda su historia, que ha sido parte del sector mutual, es importante.
Es cierto que la coyuntura económica nacional es compleja, pero también si lo analizás con otro modelo cooperativo, con otras confederaciones con las que igual trabajamos y nos relacionamos, estamos ante un mundo en cambio y en crisis. Y creo que incluso la forma o la relación del trabajo está cambiando desde hace un par de años a nivel mundial, y desde ahí, vuelvo a insistir en que la herramienta fundamental son las tecnológicas y las TICs, pero para incluir al resto de los actores, para que sean fundamentales para la integración.
-¿Cómo definirías a CONARCOOP hoy?
-Es un modelo de cooperativismo en donde te invitamos a pensar y trabajar en un futuro mejor. Y entendiendo que tenemos que esperar hasta el último de la cola para que nos pueda acompañar. Ir a buscar a aquellos que están desperdigados. Hoy, se estima casi 400.000 trabajadores y trabajadoras dentro del mundo del cooperativismo de trabajo y organizados no llegamos ni a un tercio.
Hay un montón de actores sueltos, desperdigados, que hoy tenemos que ir a buscar y convencer, que primero se consoliden como grupo, después participen, transfieran su conocimiento y tomen conocimiento de otras, porque por la historia de mi cooperativa estoy convencido que aprendimos más de nuestros errores que de nuestros aciertos. Y eso es fundamental. Pero lo que sí vamos a evitar es que esos errores no sean tan profundos ni sean tan marcados para que puedan tener un futuro mejor.



