ENTREVISTA

Fabián Brown: «los valores de la ayuda mutua nos pueden devolver la Argentina federal»

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Entrevista exclusiva de ANSOL al referente mutualista, general (RE) Fabián Brown, en la que repasa la coyuntura geopolítica, los desafíos de la Argentina y el rol de la Economía Social y Solidaria.

(ANSOL).- Hay quienes creen que las cooperativas y mutuales representan hoy una respuesta concreta ante las desigualdades territoriales y las limitaciones del Estado y del mercado. No solamente a nivel nacional, sino también desde una mirada global. Uno de esos referentes es Fabián Brown, general de Brigada retirado, licenciado en Historia por la Universidad de Buenos Aires (UBA) y referente de la Confederación Argentina de Mutualidades (CAM) y la Federación de Mutualidades de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (FEMFASE).

Llegó a ser parte de la dirigencia mutual argentina, después de terminar su parte activa militar, sintiéndose plenamente identificado con los valores, principios y construcción social del mutualismo, expresado en el universo que expresa la confederación que dirige Alejandro Russo.

En diálogo con ANSOL, Brown, que también es el director del Instituto de la Economía Colaborativa y la Acción Mutual (IECAM), hace un recorrido por la coyuntura geopolítica, los desafíos del país y el rol de la Economía Social y Solidaria (ESyS).

«Estamos convencidos de que hay un camino en los valores de la ayuda mutua, de la reciprocidad y de la solidaridad que nos puede devolver esa Argentina federal, más simétrica«, manifestó.

En lo que hace a la geopolítica, ¿cómo analiza este nuevo escenario multipolar que afrontamos en este siglo que transcurre?

-La crisis terminal del modelo capitalista global de la División Internacional del Trabajo manifestada en la llamada Crisis del 30 dio lugar al enfrentamiento entre las opciones planteadas: Fascismo, Comunismo y Democracia liberal.  La Segunda Guerra Mundial suprimió la alternativa fachista y la posterior Guerra Fría enfrentó al  Comunismo y la Democracia liberal. Resulta interesante resaltar que todas estas opciones suponían la regulación del mercado por parte del Estado con distintas  características.

Con la caída del Muro de Berlín, vuelve a plantearse una nueva globalización mediante la articulación a través de un capitalismo financiero apalancado en el dólar. En el desarrollo de este proceso las corporaciones occidentales buscaron optimizar sus costos relocalizando sus bases productivas en Asia. Este fenómeno tuvo como consecuencia la desindustrialización de  EE UU y la industrialización de China, constituyendo un fuerte mercado interno que le permitió desarrollar un ciclo de crecimiento de lrgo plazo.

Así, por primera vez en la historia del capitalismo, Asia disputa la vanguardia tecnológica y, a diferencia de la Guerra Fría, EE UU no sólo enfrenta en Rusia una potencia militar equivalente sino que ahora tiene en China un rival económico  y tecnológico que desafía  la hegemonía occidental, en un mundo cada vez menos eurocéntrico, con un EE UU que sigue siendo potencia, pero con una China de igual magnitud.

-Dentro de este escenario ¿Qué expectativas puede tener Argentina en el marco de ubicar materias primas y luego recibir productos manufacturados que impidan el desarrollo industrial?

-Es una trampa autoinflingida porque Argentina tiene desarrollo de tecnología nuclear, que incluso la ha exportado; desarrollo de tecnología espacial, con satélites propios en el Espacio; y desarrollo de tecnologías complejas. Las tenemos. Es insólito que querramos venderlas. El otro tema es que no solo hay una primarización de la economía, sino que aun lo que podemos desarrollar acá o darle valor agregado, nos autolimitamos. Por ejemplo, el bíodiesel y no le podemos echa sólo la culpa a Milei.

Las opciones que tenemos son: nuestro primer socio comercial es Brasil; el segundo, China o viceversa. Pero no entramos en los BRICS. Tuvimos siempre escasa relación comercial con EE UU pues somos competitivos con su estructura productiva. América del Sur es complementaria de las necesidades económicas de Asia. Es ahí, lógicamente, donde deberíamos pararnos. ¿Eso significa que es una cuestión ideológica con EE UU? No. Sudáfrica está en los BRICS y no tiene una relación conflictiva con Occidente. Tampoco Arabia Saudita.

-¿Qué nivel de análisis internacional hay desde el sector de la Economía Social y Solidaria?

-Arturo Jauretche decía que para saber dónde estamos parados debemos primero visibilizar la matriz de la zoncera que define el modelo que tenemos. El tema del libre cambio económico es un «ritornello» que algunos aprovechan para presentar como leyes objetivas de la naturaleza, cuestiones que son intereses políticas o de dominación.

En este sentido, en Argentina el modelo cooperativo y mutual está claro que no compare un mismo marco conceptual coincide con el neoliberalismo. Pertenecemos a otra cosmovisión; una que demuestra que siempre ha sido  la solidaridad la estrategia más razonable para la superación de los desafíos de la humanidad.

El movimiento cooperativo y el mutualismo es parte de una alternativa al modelo que se nos impone, que deja en todo el mundo afuera del sistema a millones de personas. Estamos convencidos de que hay un camino en los valores de la ayuda mutua, de la reciprocidad y de la solidaridad. Este camino, con tecnología, con planificación, con correcta promoción, nos puede devolver esa Argentina federal, más simétrica, a la que aspiramos. No solo hablamos de un desarrollo económico, sino territorial, social, que debe mirar al país en su conjunto y en todas sus necesidades. El cooperativismo y el mutualismo están en los territorios y están donde el Estado no ha tenido presencia  y al mercado no le era rentable.                         

Fabián Brown, sobre el desarrollo territorial

Brown

-Este año se llevó a cabo el lanzamiento de Grupo CEDA en San Vicente. ¿cómo analiza usted la propuesta?

El desarrollo local es la base de un futuro desarrollo del país. Tenemos que resolver a nivel local cuestiones vinculadas a la soberanía alimentaria, a la salud, a la educación. Tenemos que resolver desde lo comunitario. A partir de esto, desde el Grupo CEDA se plantea poder incorporar capital extranjero para el desarrollo local y nos parece bienvenido. Si esto se hace, a su vez, desde bases de cooperativas y mutuales, mucho mejor aún. Creemos que Argentina tiene que mover y desarrollar sus bases productivas.

-¿Cuáles son las experiencias cooperativas más importantes del país hoy?

Grupo Devoto, que muestra la capacidad de un pueblo de generarse trabajo, de inventar empleo, de asegurar un desarrollo humano y una construcción social simétrica. Es realmente maravilloso. En Villa María, Córdoba, está el Grupo Gesta. Está en el corazón del sector agroexportador, en una ciudad que no tiene countries ni villas, y el Grupo Gesta supo complementarse y articular con otras regiones. Por ejemplo, han desarrollado un hipermercado, en el cual concesionaron la góndola a la Cooperativa Obrera. Ese tipo de experiencias nos interesa estudiar.

Otro caso es la proveeduría AMECRO, de Empleados de Comercio de Rosario, que factura más que Carrefour, en el núcleo de una de las ciudades más importantes del país. Sería muy importante poder replicar estos ejemplos en otros lugares del país.

-¿Y a nivel internacional?

-Está el Grupo Mondragón, en España; en Canadá, hay acciones mutuales y cooperativas importantes. Están cada vez más implicados Francia, Italia y España. En algunos casos, está muy focalizado el cooperativismo; por ejemplo, en Francia, está muy focalizado en la salud. En Alemania, el crédito cooperativo es un tercio del total. No es cierto que haya una sola forma de ver las cosas, que es lo que nos venden acá. Tampoco son formas excluyentes; pueden perfectamente convivir el sector privado individual con el solidario.

-¿Cuál es el rol que cumple China en nuestro país desde la mirada de la ESyS?

-Son dos escalas de análisis. China es un socio económico importantísimo para Argentina. Entendemos en el sector que todo lo que sume al desarrollo de las fuerzas productivas del país es fundamental. China necesita proteínas vegetales, carne de cerdo y otras cuestiones que Argentina puede producir. Para nosotros, que somos parte del sector productivo, es un tema importante.

Entendemos que China es un aliado importante de Argentina como también lo es Brasil. Necesitamos alinear todas las variables hacia un desarrollo productivo real, en el que generemos la riqueza necesaria para ser cada vez más inclusivo de los sectores que quedaron fuera del juego.

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