
(ANSOL).- La Confederación Intercooperativa Agropecuaria Ltda. (CONINAGRO) difundió su informe mensual que corresponde a noviembre «Monitor Relaciones Insumo Productivo« sobre el poder de compra de seis productos clave de la producción agropecuaria argentina: soja, maíz, trigo, ternero, novillito y leche.
Se trata de un indicador que mide la capacidad de estos bienes para adquirir más de 20 insumos, costos e inversiones estratégicas del sector, entre ellos herbicidas, fletes, semillas y maquinaria agrícola.
El objetivo del estudio es monitorear la evolución de las relaciones entre precios y costos, ofreciendo una herramienta para evaluar la competitividad real del productor en un contexto marcado por fuertes variaciones de precios relativos.
Granos: mejora mensual, pero con deterioro histórico
El análisis muestra que, si bien los granos registran una mejora gradual mes a mes respecto de la campaña pasada, persiste un marcado deterioro del poder adquisitivo cuando se observan los promedios de los últimos cinco años.
Las relaciones siguen siendo desfavorables para la compra de maquinaria agrícola, la adquisición de semillas y los costos como fletes, remuneraciones laborales y otros insumos clave
En contraste, se observa un desempeño más favorable frente a la compra de inmuebles rurales y urbanos, además de insumos como glifosato.

Foco en la soja: impacto del fin temporal de las retenciones
El reporte dedica un capítulo especial a la soja, que experimentó cambios relevantes por el efecto residual de la eliminación temporal de los Derechos de Exportación (DEX). En octubre de 2025, la soja mostró una recuperación de poder de compra respecto a la campaña anterior, aunque los niveles siguen por debajo del promedio de los últimos cinco años.
En cuanto a los insumos, se registró una baja de precios y algo de alivio para el productor. Los fitosanitarios se redujeron en un 13%, lo que facilitó la recomposición: hoy se requieren 11,5 kg de soja para comprar un litro de glifosato.
Una situación similar se da con la maquinaria agrícola, que también mostró variaciones positivas: una cosechadora, que en 2024 costaba USD 494.000, hoy ronda los USD 420.000; la relación mejoró un 30% ya que se requieren 1.245 toneladas de soja para adquirirla, frente a 1.555 del año anterior; y el promedio histórico es de unas 1.200 toneladas.

En camionetas también se registró una mejora: hoy se necesitan 104 toneladas de soja para comprarla, un 18% menos que en la campaña previa.
Por el contrario, la relación con la compra de tierras sigue una dinámica distinta. Durante todo el año se sostuvo un firme poder de compra frente a inmuebles rurales, con mejoras del 20% respecto al año pasado y del 30% respecto al promedio histórico. En el caso de inmuebles urbanos, las mejoras fueron del 8% interanual y del 20% en comparación con el promedio de cinco años.
Los costos de transporte siguen siendo un componente sensible. Aunque los fletes muestran una mejora del 17% en relación con el año pasado, los valores actuales se ubican aún 8% por encima del promedio histórico. En octubre, un flete de 300 km equivalió a 99 kg de soja, reflejando que, pese a la mejora interanual, los costos operativos continúan siendo elevados para el productor.
Ganadería: escenario favorable, con excepciones puntuales

En el caso de la hacienda, los precios del sector se ubican por encima del promedio de los últimos años, mientras que muchos insumos no acompañaron esa suba. Esto genera un escenario mayormente favorable en las relaciones insumo/producto.
El poder de compra registra una mejora cercana al 20%, tanto interanual como respecto del promedio de cinco años. Las excepciones se dan en la relación novillo/ternero, con un deterioro del 12%, la compra de maquinaria, encarecida un 7%, y el costo laboral, un 4% por encima del promedio.
Leche: sin buenas comparaciones anuales, pero con mejoras en el largo plazo

El sector lechero no muestra relaciones favorables en comparación interanual, pero sí cuando se lo analiza frente al promedio de los últimos cinco años. En este horizonte, según el informe, se registran mejoras frente a la compra de inmuebles, hacienda y camionetas
Sin embargo, continúan siendo negativas las relaciones vinculadas a tractores y costos laborales, que aún no evidencian señales de recuperación.



