Por qué los alimentos aumentaron por debajo de la inflación general

(ANSOL).- En septiembre, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) registró una inflación del 3,5%, perforando la barrera del 4% que mantuvo los últimos cuatro meses. En buena medida, esto se explica por la desaceleración de los precios de los alimentos.
La Confederación Intercooperativa Agropecuaria (CONINAGRO) lanzó un informe al respecto, en el cual destaca que «la inflación de los alimentos alcanzó el 201,4%, por debajo de la inflación general del 209,0%. En comparación mensual, los precios de los alimentos crecen por debajo del general, situándose en un 2,3%».
El economista a cargo del informe de CONINAGRO, David Miazzo, explicó en diálogo con ANSOL: «Que el precio de los alimentos haya crecido por debajo de la inflación general tiene que ver con dos cuestiones. Una, de corte macroeconómico. Es la misma razón por la que todo el sector Productos ha ido por debajo de la inflación: la estabilidad del dólar oficial. El sector Servicios ha ido por encima de la inflación; principalmente, por la recomposición de tarifas».
«El otro motivo es la caída del consumo y del poder adquisitivo. La profunda caída de ambos hizo que caiga la demanda y, por ende, los precios tendieron a estabilizarse. Esto se ve mucho en la carne, que el precio viene con un retraso del 40% con respecto a la inflación general, en lo que va del año. Esto es consecuencia de la pérdida de poder de compra. Esto se va a revertir porque los salarios han empezado a ganarle a la inflación», aseguró Miazzo.
Con respecto a la baja de la inflación, el economista se mostró optimista: «Es muy posible que antes de fin de año se pueda perforar el piso del 3 por ciento mensual. Ya se perforó el 4% en el último mes y la expectativa es que se mantenga la tendencia».
Que los alimentos suban por debajo de la inflación general «es muy positivo para el índice de pobreza porque los niveles de indigencia se miden básicamente por el costo de los alimentos». Además, «el índice de pobreza tiene también un fuerte componente de alimentos», por lo cual «va a ayudar a que caiga la pobreza, que dio en el último informe un número muy malo», concluyó Miazzo.
Los alimentos que más y menos aumentaron
El informe de CONINAGRO destaca también los alimentos que más han aumentado en el último mes, así como también los que menos han visto crecer sus precios. Los de mayor aumento fueron el tomate, el limón y el pollo, mientras que en el otro extremo se ubicaron la cebolla, la yerba, el mate y el azúcar.
En lo que va del año, los alimentos que tuvieron mayor aumento de precios son la cebolla, el tomate y el arroz. En tanto, los que menos subieron son el azúcar, la naranja y la papa.



