CEMBA reafirma su identidad periodística: «Ni ensobrados ni adiestrados, amenazados»
(ANSOL).- Frente a la decisión del Gobierno Nacional de suspender por el plazo de un año la pauta oficial, la Cooperativa de Editores de Medios de Buenos Aires Ltda. (CEMBA) difundió un comunicado público, en el que reafirma su identidad periodística, su compromiso con la pluralidad informativa y su independencia, frente a los intereses económicos y políticos que históricamente han condicionado el mapa de medios en la Argentina.
Desde CEMBA, señalaron que la medida vuelve a poner en evidencia la fragilidad estructural que atraviesan los medios autogestivos, cooperativos y comunitarios, al tiempo que refuerza la concentración publicitaria en los grandes grupos hegemónicos. En ese escenario, CEMBA sostuvo que la diversidad de voces no puede quedar atada a los vaivenes de la pauta estatal ni a mecanismos de disciplinamiento económico, sino que debe ser entendida como un pilar democrático.
CEMBA y el periodismo cooperativo en Buenos Aires
CEMBA nació como una herramienta colectiva para fortalecer a los medios autogestionados y cooperativos del Área Metropolitana, promoviendo el trabajo asociado, la defensa del derecho a la comunicación y la construcción de agendas informativas propias, desde una perspectiva social, cultural y territorial.
A lo largo de su trayectoria, CEMBA ha impulsado instancias de organización sectorial, producción de contenidos colaborativos y debates públicos sobre políticas de comunicación, financiamiento de medios y concentración informativa. En ese recorrido, la cooperativa se consolidó como una voz colectiva que interpela tanto al Estado como al sistema mediático dominante, reclamando reglas claras, distribución equitativa de recursos y reconocimiento del rol social de los medios cooperativos.
En su carta de principios, declara: «Defendemos la libertad de expresión, asumiendo la responsabilidad que conlleva. También el derecho a investigar, a difundir y a promover la pluralidad de voces y las más diversas opiniones, siempre que no atenten contra la democracia que tanto nos costó construir».
El comunicado completo de CEMBA

A continuación, se reproduce de manera íntegra el comunicado difundido por la Cooperativa de Editores de Medios de Buenos Aires (CEMBA):
“Ni ensobrados ni adiestrados, amenazados.
La reciente determinación del gobierno nacional de suspender por un año la pauta oficial, tiende un manto de incertidumbre y desolación sobre el futuro inmediato de los medios de comunicación comunitarios y autogestivos, cuya estructura económica/financiera dista mucho de asemejarse a la de los grandes medios hegemónicos.
Como entidad que nuclea a varios de esos medios comunitarios porteños, desde la Cooperativa de Editores de Medios de Buenos Aires (CEMBA) reafirmamos la labor periodística insoslayable que históricamente realizamos, no solamente en materia informativa sino también comunicando a los vecinos y colaborando en la recuperación del tejido social en cada uno de los barrios de la Ciudad. Lejos de sostener su tarea en base a prebendas del Estado o al intercambiando pueril de pauta por adoctrinamiento, nuestros medios levantan a diario la bandera de la independencia y la investigación periodística, como única estrategia genuina para mantener el contrato de lectura que nos une con cada uno de los integrantes de la comunidad local.
En ese sentido, es necesario establecer una diferencia -notoria por definición, pero difusa para muchos- entre quienes juegan a hacer periodismo por redes sociales y quienes ejercen el oficio con profesionalismo y compromiso. Aunque haya quienes pretendan equipararlos, los primeros jamás podrán reemplazar a los segundos en su rol de informar. De allí la necesidad de que la pauta oficial sea democrática y federal, para que desde el Estado se favorezca la diversidad de medios y su sostenibilidad, derivada del hecho de que la libertad de expresión protege por igual los derechos de emisores y receptores. La ecuación es simple: si la función de la pauta es difundir los actos de gobierno, la principal damnificada con su quita es la ciudadanía.
De allí que la decisión de terminar con la pauta oficial afecte de manera directa el derecho a la comunicación, la pluralidad de voces y la libertad de expresión. Pero, además, medidas de este tipo colaboran en aumentar la disparidad y la concentración para acallar voces y limitar la democratización de la palabra.
A diferencia de los medios hegemónicos, los medios comunitarios apuntalan su tarea pura y exclusivamente en base a su labor periodística. No son empresas en las que lo periodístico es apenas la pantalla de un holding monstruoso que nuclea diversos emprendimientos comerciales vinculados a rubros tan diversos como la telefonía satelital, los servicios de Internet, el papel prensa, la explotación de campos de soja o algodón y hasta la organización de competencias deportivas (todas manteniendo un estrecho vínculo con el poder de turno). Aquí lo que prima es el periodismo y la pasión por informar.
Sin embargo -y pese a la lucha de diversas entidades del sector- los medios comunitarios se llevan apenas el 4% del total de la torta de la pauta oficial. Una porción más que diminuta que se licúa día tras día como consecuencia del proceso inflacionario y los permanentes atrasos en los pagos, pero que resulta crucial para sostener trabajo y democracia.
Cooperativa de Editores de Medios de Buenos Aires (CEMBA)».



