La ex ESMA vibró con una nueva edición de “Feria y Memoria” en el sector de H.I.J.O.S.

En una jornada que entrelazó la profunda carga histórica del predio con las urgencias y resistencias del presente, se llevó a cabo una nueva edición de «Feria y Memoria» en el Espacio Memoria y Derechos Humanos (ex ESMA). Con entrada libre y gratuita, las actividades se desplegaron desde la tarde hasta la noche en el sector de la Casa de la Militancia-H.I.J.O.S., consolidando este evento mensual iniciado a fines de 2023 como un faro de articulación colectiva y cultura popular.
La fecha elegida para este encuentro no fue casual. “A un año de la injusta detención y proscripción de Cristina Kirchner nos encontramos en la Casa de la Militancia – H.I.J.O.S., en el Espacio Memoria”, señalaron a través de un comunicado desde la agrupación de hijos de desaparecidos durante la última dictadura militar.
En sus redes sociales, H.I.J.O.S. recordó y reivindicó a la ex presidenta “por las políticas de Estado que devolvieron y ampliaron derechos, y en particular por las de Memoria, Verdad y Justicia que permitieron los juicios a los genocidas”.
Ante la coyuntura política actual, la organización remarcó con firmeza: “Perseguida, condenada, presa y proscripta por quienes quieren un pueblo débil y obediente. Pero quienes tenemos 30.000 luchas y a los pañuelos blancos como bandera no vamos a abandonar la rebeldía”.
Feria y Memoria: el trabajo cooperativo como bandera
El corazón de la jornada estuvo marcado por los puestos de comercialización de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) y el Polo Productivo ex ESMA. Mensualmente, este mercado despliega stands de microemprendedores organizados en forma colectiva y de diversas cooperativas de trabajo, ofreciendo a los visitantes desde artesanías exclusivas hasta productos de primera necesidad y alimentos agroecológicos.
En esta edición, el público pudo acceder y acompañar las producciones de proyectos autogestionados como la tienda de arte textil Albarikoke, los aros artesanales de Atiq, los accesorios de Surika, la indumentaria de Espíritus y GUR (con sus remeras y buzos impresos), las macetas de Jade, y el trabajo del taller textil, gráfico y de encuadernación Bestiario Gráfico. La gastronomía y la pastelería artesanal también dijeron presente de la mano de Medialunas Viajeras, los alfajores Dulce Herencia, Circo Diseños y los chocolates de Coshi.


Un predio habitado por la cultura y la memoria activa
A lo largo del día, el predio de la Av. del Libertador se vio colmado de visitantes que recorrieron los diferentes sitios de memoria, las muestras temáticas en los edificios de los organismos, el Museo del Deporte y los Derechos Humanos, y el Espacio Cultural Nuestros Hijos (ECuNHi), perteneciente a la Asociación Madres de Plaza de Mayo.
La propuesta cultural sumó una Feria de Arte Impreso y Libros, donde sellos independientes y colectivos editoriales exhibieron afiches, obras y literatura fuertemente vinculada a las memorias y las luchas sociales. En paralelo, una radio abierta, con transmisiones en vivo coordinadas por espacios como Hijos del Exilio y la Red de Medios Digitales, cruzó voces, análisis políticos y entrevistas a referentes de derechos humanos y trabajadores del predio.
El cierre musical estuvo a la altura de la convocatoria y aportó la mística festiva y combativa de siempre. Sobre el escenario principal pasaron bandas de extensa trayectoria y diversos géneros, entre ellas Kumbia Queers, Sueño de Pescado, Súper Ratones, ¡Vino tu mamá!!!, la Orkesta Popular Sambomba, DJ Limón, Tincho Millán y Daniel Maestri.
Tejido organizativo
El éxito y la masividad de «Feria y Memoria» radican en la potencia de su construcción transversal. La organización y participación del evento reunió a un amplio arco de organismos y colectivos: H.I.J.O.S. Regional Capital, la Red de Medios Digitales, Hijos del Exilio, la UTEP, la editorial Sudestada, la cooperativa Distribuidora, Hdeideas, factoria1251, Abuelas de Plaza de Mayo, Nietes (CABA), Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Familiares de Detenidos y Desaparecidos por Razones Políticas, el Polo Productivo ex ESMA y el ECuNHi.
En tiempos donde se intenta discutir el sentido de los sitios de memoria, la feria demostró una vez más que el espacio público se defiende habitándolo, y que la memoria colectiva es un proceso vivo que se siembra todos los días con cultura, cooperativismo y organización comunitaria.



