Por qué la cooperativa de trabajo da una respuesta tan efectiva a la organización de la economía de cuidados

La efectividad de la cooperativa de trabajo se basa en la lógica que articula y en los valores que funda su práctica para enfrentar desigualdades estructurales, a través de autogestión, con democracia en la toma de decisiones, dignificando el trabajo; principalmente, de las mujeres (mayoritariamente, cuidadoras en condiciones de informalidad y precarización), facilitando la capacitación continua y la participación protagónica en la organización solidaria.
Y también, porque al menos en nuestra región hay dos maneras de redistribuir las tareas de cuidados; la primera, democratizando las responsabilidades domésticas, y la otra, mediando la participación de las instituciones públicas y privadas en la organización social del cuidado.
Y es aquí donde es necesario promover y potenciar nuestra forma de hacer economía como proveedora, a través del trabajo asociativo, para dar respuesta a lo que se denomina «la crisis de los cuidados», que se manifiesta en la imposibilidad de acceder a los servicios de las personas mayores; mayoritariamente, en la franja de menores ingresos, insuficientes servicios y dispositivos de cuidados privados y estatales, y casi nulas políticas y presupuesto público.
¿Cuál fue la principal fortaleza o virtud que permitió replicar un modelo de cooperativa de trabajo en Córdoba?

La principal fortaleza estuvo vinculada a la decisión política de la Confederación Argentina de Mutualidades (CAM) en abordar la temática; en la estrategia ética, teórica, política y metodológica que planificó.
-Partiendo del reconocimiento de los cuidados como un derecho vinculado al bienestar social, que articula múltiples dimensiones (psicológica, afectiva, materia y económica) y que conlleva una responsabilidad colectiva.
-Convocando a todas las federaciones en CAM a capacitarse y estimulándonos a encontrar formas colaborativas para la producción de estos servicios.
-En la actualidad, CAM promueve una readecuación de los servicios que brindamos para dar respuestas a las demandas que se aproximan. El año 2030, una parte sustantiva del crecimiento del consumo provendrá de las personas mayores, lo que posiciona al sector como actor clave para impulsar un ecosistema local y regional de servicios, que brinde respuestas de calidad, accesibles y sostenibles a las necesidades de la longevidad.
¿Cómo se llevó adelante la articulación entre el modelo cooperativo y el modelo mutual?
En primer lugar, la Federación de Mutuales de Córdoba (FEMUCOR) se hizo eco de la propuesta de CAM. Nos formulamos la pregunta: ¿Qué aporte protagónico pueden tener las mutuales? Según conocemos, las cooperativas de trabajo de cuidados en la Argentina suelen enfrentar, al menos 4 problemas:
1. No disponer de un espacio físico de desde dónde desarrollar la actividad.
2. Desconocimiento de la tramitación a realizar y particularidades de la gestión administrativa y prestacional de una empresa autogestionada.
3. Factores vinculados a las características de los perfiles de quienes la conforman.
4. Capacitación y formación certificada.
Desde la mutualidad, entendimos que podíamos contribuir a resolver estos obstáculos. En primer lugar, porque disponemos generalmente de espacios físicos que puede ser destinados a la prestación de un servicio. En segundo lugar, porque nuestra estructura organizacional puede colaborar y acompañar en aprender gestión y gobernanza. En tercer lugar, en la interacción cotidiana, podemos compartir modos de resolución de conflictos, de planificación estratégica. Y, por último, a través de nuestro Instituto de la Economía Colaborativa y la Acción Mutual (IECAM) de formación profesional con orientación asociativa, con certificación oficial.

¿Cómo lo implementamos?
1. Articulamos con universidades con trayectoria en la temática; inicialmente, con Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF), con el fin de capacitar a la dirigencia mutualista en la temática de cuidados. FEMUCOR, en simultáneo, realizo con los participantes, un relevamiento territorial de los dispositivos dos de atención locales.
2. Se promovió la articulación con organismos públicos, para avanzar en propuestas de formación específica. En el caso de FEMUCOR, a través de UNTREF, se articuló con la Dirección Nacional de Adultos Mayores (DINAPAM), para el dictado de Curso de capacitación que facilitó que 350 personas se capacitaran en 7 regiones de la provincia de Córdoba. Las mismas se realizaron en las entidades mutuales, que facilitaron la asistencia tecnológica, materiales, entre otros.
3. En simultáneo, la FEMUCOR promovió y acompañó la conformación de la Cooperativa de Trabajo de Cuidados, y se vinculó con la Cooperativa de Trabajo de Cuidados de Mar del Plata (Elsa Miori), con el fin que las personas que integrarían la Cooperativa se capacitaran. Corresponde destacar la generosidad de la Cooperativa de Mar del Plata, que abrió las puertas de la institución para que las personas de Córdoba realizaran lo que podríamos asimilar a pasantías, que concluyó con la entrega de todos los procedimientos que utilizaba, para ser adecuados y reutilizados por CuidArteBien.
La cooperativa CuidArteBien, hasta el día de la fecha, continúa evacuando consultas e intercambiando experiencias. En la actualidad, esta cooperativa tiene 7 delegaciones. Las delegaciones funcionan en la sede de las mutuales, que no solo brindan su infraestructura, acompañan en las necesidades institucionales, sino que ofrecen los servicios de cuidado a sus asociados.
Ha desarrollado propuestas de formación en cuidados domiciliarios a personas mayores, articulando a través de CAM con otras provincias y otorgando certificación universitaria de validez nacional.
Nuestra cooperativa agrupa alrededor de 134 personas cuidadoras, una estructura operativa y administrativa compuesta por 14 personas más y prestan servicio a más de 97 familias.



