La gran estafa: una falsa cooperativa y deudas por casi 4 mil millones de pesos

(ANSOL).- Deudas de casi 4000 millones de pesos. Más de 350 cheques rechazados. Todo, en menos de dos años. La reapertura del frigorífico Mariano Acosta, de Merlo, fue una estafa a todas luces. A cargo de la operación, la cooperativa de trabajo «Familias Argentinas«, la cual también sería «trucha», según denunciaron.
Entre los nombres propios vinculados, se encuentran José Benseny, cuya firma aparece en todos los cheques. Carlos Laborde, presidente de la Asociación Argentina de Criadores de Hampshire Down, habría enviado a tres hombres al domicilio de Benseny para intimidarlo y cobrar un monto adeudado, según denunció el propio Benseny.
Laborde es también dueño de CARFRIC SRL, una firma que también tiene deudas millonarias. La cooperativa, cuyo actual presidente es Víctor Díaz, acusó a Laborde de realizar una maniobra fraudulenta, con anteriores autoridades.
«Ahora, abren cooperativas para estafar»
Oscar Ruiz de Huidobro es referente del frigorífico recuperado del Chaco Cooperativa de Trabajo Unidos y de la Federación de Cooperativas Autogestionadas de la República Argentina para Otra Economía Ltda. (FEDECARA). En diálogo con ANSOL, alertó sobre una nueva modalidad de estafa por parte patronal.
«Hoy, parte del sector empresario ya no discute. Ya no van a la Justicia ni a los organismos de control a pedir que nos dejen sin matrículas ni habilitaciones. Desde la derrota en los jueces en 2018, empezaron a cambiar las formas. Ese mínimo sector patronal, unido a la Federación Gremial de la Carne, en alianza táctica o unos sumisos a otros, ya no piden el cierre y el quite de matrículas de las cooperativas que operábamos en la industria. Ahora, se unen para crear, abrir y estafar a las cooperativas y a los productores«, alertó «Vasco» Huidobro.
En el mismo sentido, profundizó: «Crean cooperativas con trabajadores desempleados. Con maniobras, colocan gente en la institución colectiva para manejarla. Se reabrió el ex Frigorífico Mariano Acosta con un grupo de compañeros desempleados de la industria, quienes -al aparecer- en su necesidad, articularon con alguien ligado a la venta de carne mayorista, otro experto en la cuestión operativa de plantas y con el contador y asesor de la Federación Gremial de los Trabajadores de la carne y Afines. Entre los tres, con orientación y dirección patronal, estafaron a los obreros y se llevaron $4 mil millones».
Huidobro puso en duda la pericia de los organismos de control a la hora de habilitar a la cooperativa, que colocaba como actividad principal la «enseñanza» y como actividad secundaria la «intermediación de carne». «Si bien es correcto iniciar la producción con acuerdo previo entre trabajadores en recuperación y matarifes para integrar el capital de inicio a préstamo, no es correcto el gerenciamiento con patrón«, subrayó el especialista.
El detalle de la estafa

«Los obreros pusieron el nombre y su responsabilidad legal, trabajo, voluntad productiva, esfuerzo y sacrificio, solo por un retorno de capital por trabajo asignado. Mientras los ‘orientadores’ se quedaron en un principio con la presidencia y con la sindicatura y pidieron un ‘Poder Especial’ para administrar y comercializar a su antojo», detalló Huidobro.
«Según informes, el presidente designado Marcelo Javier Najamu, no era trabajador de la carne, era comerciante. Presidió la cooperativa por poco tiempo y se retiró. En ese lapso, firmó un Poder General Amplio a nombre de José Alejandro Benseny, que era el síndico, pero que, en vez de hombre de cuchillo, era contador y asesor de la Federación Gremial de la Carne. Así, Benseny, conseguía facultades extraordinarias. Parte de esto, lo confirmo el contador en un programa radial de Mañanas Argentinas«, continuó.
«Después de hacer producir a la cooperativa sin capital propio, 26.445 vacunos desde enero a diciembre, a fines de setiembre empezaron a dejar de pagar, generando millonarias deudas a productores. Cabe decir que el ganado bovino era proporcionado por varios productores o consignatarios, a los matarifes que faenaban en la cooperativa, que a su vez la vendían a otros matarifes en gancho o en el Centro de Acopio Mayorista y Minorista que tenían como cooperativa. Raro, no compraban en el Mercado de Cañuelas», señaló Huidobro.
Los números de la estafa
Auditorías detectaron que la cooperativa recibió facturas de CARFRIC SRL por $ 5.838 millones, pero libró cheques por $ 6.188 millones. CARFRIC SRL, en tanto, suma 510 cheques rechazados por $ 5.756 millones y una deuda bancaria de $ 9.407 millones, superando los $14.000 millones, publicó el diario La Nación.
La maniobra implicaría uso de matrículas de terceros (Hetcar SA) y compra de hacienda impaga. Laborde, productor ganadero, trasladó su operatoria al frigorífico, pagando hacienda a precios superiores al mercado con plazos de 30 o 35 días, mayores a los 7 o 14 habituales del Mercado Agroganadero de Cañuelas. Las compras impagas se concentraron en Córdoba y Santa Fe.
El quebranto es rotundo: de 466 cheques emitidos, solo ocho fueron pagados, el resto (más de $5378 millones) fue rechazado. Entre los damnificados: Gustavo Longo de Consignataria Serrano SA (deuda de $360 millones) y Frigorífico de Junín del Grupo Caggiano (afectado por $2000 millones), sumándose Tradición Ganadera y Ferialvarez.
Huidobro, por su parte, colocó la lupa en Benseny, no en Laborde. «Para la última etapa, cambiaron la matrícula y CARFRIC SRL y Hetcar SA y otros productores vendían a una nueva matrícula llamada ‘Campos de Tonal’. El sujeto que resultó ser clave en la maniobra, el contador Benseny, busca defenderse acusando de parte de la maniobra a Carlos Laborde, quien parece no tener relación con la cooperativa. De última, no se sabe exactamente el monto total de la deuda, ya que faltan productores que vayan al juzgado a presentar denuncias», concluyó.
El Juzgado Civil y Comercial N°1 de Junín declaró el concurso preventivo de CARFRIC SRL el 19 de diciembre de 2025. La Justicia busca ahora determinar responsabilidades.



