Se consolidó la primera cooperativa floricultura en Misiones

La provincia de Misiones formalizó su primer activo asociativo en el sector de la floricultura. La Cooperativa de Floricultores Misioflor Ltda. obtuvo su matrícula del INAES, consolidando una red de más de 70 productores distribuidos en 22 municipios, con el objetivo de profesionalizar un rubro con alta demanda insatisfecha.
La formalización de esta entidad, con sede en Montecarlo, permite por primera vez agrupar a productores dispersos para enfrentar desafíos logísticos y comerciales. Según Yuka Yamawaki, referente del Vivero Yamada, la organización busca revertir la dependencia de flores provenientes de otros centros productivos para abastecer a Posadas y otras ciudades misioneras, transformando un rubro «desconocido» en una economía de escala.
Floricultura en Misiones: un mercado de proyección nacional
La demanda actual supera ampliamente la capacidad productiva local. Misioflor apunta no solo al consumo provincial, sino a mercados estratégicos como Rosario, Córdoba, La Plata y Capital Federal. La estrategia se apoya en el modelo de MercoFlor (experiencia ubicada en La Plata, provincia de Buenos Aires), mercado que hoy mueve el 60% de las flores de corte hacia el interior y que sirve como hoja de ruta para replicar un nodo logístico pujante en el noreste argentino.

Yamaki es de La Plata, radicada hace años en Misiones, por lo que también habló de su experiencia en la cooperativa MercoFlor. “Tuve la grata oportunidad de acompañar a los socios fundadores desde el inicio. Hoy tiene 27 años de vida, es un mercado pujante donde las flores de corte prácticamente el 60% de lo que entra en el mercado sale para el interior. Es un modelo que se puede replicar quizás a Misiones también», afirmó.
¿Quiénes impulsaron la formación de la primer cooperativa de floricultura?
El proceso de armado asociativo contó con una articulación público-privada que incluyó al Ministerio del Agro y la Producción de Misiones, el Ministerio de Acción Cooperativa, diversos municipios y el INTA. Esta colaboración técnica del gobierno provincial con la entidad nacional, fue clave para censar a los productores y concretar la inscripción legal de una actividad que promete ser un nuevo estandarte de la economía regional.




