
No todas las cooperativas reciben la visita del presidente de la Alianza Cooperativa Internacional (ACI). Cuando Ariel Guarco llegó a la sede de la Cooperativa Vega Real, en la ciudad de La Vega, el encuentro fue interpretado como un reconocimiento al papel que la entidad viene desempeñando dentro del cooperativismo latinoamericano. La visita, realizada en el marco de su agenda institucional en República Dominicana, permitió visibilizar una experiencia que trascendió el ámbito financiero para consolidarse como un modelo de desarrollo territorial con proyección regional.
Durante su paso por la cooperativa, Guarco recorrió distintas áreas de trabajo, dialogó con dirigentes y colaboradores y destacó el compromiso de la organización con los principios cooperativos, la educación y el desarrollo de las comunidades. La visita también reforzó los vínculos entre Vega Real y la ACI, en un momento en que el movimiento cooperativo internacional impulsa una agenda centrada en la sostenibilidad, la participación de las nuevas generaciones y el fortalecimiento de las economías locales.
Pero la pregunta es inevitable: ¿cómo una cooperativa nacida en el interior de República Dominicana logró convertirse en una referencia para el cooperativismo internacional?

Mucho más que una cooperativa financiera
Fundada en 1982 en la provincia de La Vega, la cooperativa nació como una cooperativa de ahorro, crédito y servicios múltiples destinada a responder a las necesidades económicas de sus asociados. Sin embargo, con el paso de los años fue ampliando su misión hasta construir un modelo de gestión que combina servicios financieros con educación, promoción cultural, salud, sostenibilidad ambiental y desarrollo comunitario.
Hoy es una de las cooperativas más importantes de República Dominicana. Al cierre de 2025 contaba con 155.161 asociados, activos por 280,2 millones de dólares y una red integrada por 25 oficinas de servicio distribuidas en 16 provincias y 46 municipios, además de una oficina de representación en Nueva York. Esa dimensión la convirtió en una de las experiencias cooperativas más reconocidas del Caribe.
Pero la dimensión económica explica solo una parte de su historia. Buena parte del crecimiento institucional de Vega Real está vinculado con la decisión de reinvertir recursos en programas orientados al fortalecimiento de las comunidades donde desarrolla su actividad.
Ese compromiso también se refleja en su balance social. Solo en 2025 Vega Real destinó 3,30 millones de dólares a programas sociales que alcanzaron a 75.473 personas. Según la propia cooperativa, su acción tiene incidencia directa en el 38% de los hogares de las provincias donde opera y llega al 11% de la población general de su área de influencia, cifras que ayudan a dimensionar el alcance territorial de su modelo de gestión.

Educación como estrategia de desarrollo para Vega Real
Para Vega Real, la educación constituye una herramienta de transformación social y uno de los pilares sobre los que construyó su crecimiento institucional. Esa visión atraviesa buena parte de sus programas y explica por qué destina recursos permanentes a la formación de dirigentes, jóvenes y emprendedores.
La cooperativa impulsó la creación de la Universidad Cooperativa Vega Real (UCOVE), una iniciativa orientada a la capacitación de dirigentes, jóvenes, emprendedores y profesionales vinculados con la Economía Social y Solidaria. A ello se suman programas permanentes de educación cooperativa, liderazgo, innovación y desarrollo de capacidades dirigidos tanto a sus asociados como a distintos sectores de la comunidad.
Solo durante 2025 la cooperativa desarrolló 32 actividades educativas que reunieron a 22.062 participantes. A ellas se sumaron otras 29 acciones destinadas a fortalecer la identidad cooperativa, con más de 40.900 asistentes, reflejando el peso que la formación tiene dentro de su estrategia institucional.
Esta apuesta por la formación coincide con una de las prioridades estratégicas definidas por la ACI para los próximos años: fortalecer el liderazgo cooperativo y garantizar el recambio generacional dentro del movimiento.

Un reconocimiento que trasciende y una referencia regional
La visita de Ariel Guarco se produjo, además, en un contexto de fuerte crecimiento del cooperativismo dominicano.
Durante la Asamblea General Ordinaria de Vega Real celebrada este año, el presidente de República Dominicana, Luis Abinader, aprovechó el encuentro para destacar el crecimiento del cooperativismo en el país. En ese contexto afirmó que el número de cooperativas registradas pasó de 743 en 2020 a más de 2.300 en la actualidad y sostuvo que este modelo constituye una herramienta clave para promover inclusión financiera, desarrollo económico y cohesión social.
Las palabras del presidente dominicano otorgaron un respaldo institucional poco frecuente al movimiento cooperativo y reforzaron el lugar que organizaciones como Vega Real ocupan dentro de las políticas de desarrollo del país.
La proyección internacional de la cooperativa también está estrechamente vinculada al trabajo de su presidente ejecutivo, Yanio Concepción, integrante del Consejo Mundial de la ACI. Durante los últimos años, Concepción participó activamente en los principales foros del cooperativismo internacional y fue elegido tesorero de la Confederación Latinoamericana de Cooperativas de Ahorro y Crédito (COLAC), fortaleciendo la presencia de Vega Real en los espacios globales de decisión del movimiento cooperativo.
En ese mismo proceso, la entidad recibió delegaciones internacionales, consolidó su relación con ACI Américas y participó activamente en espacios regionales de intercambio sobre economía social, innovación y desarrollo sostenible, proyectando la experiencia cooperativa dominicana más allá de sus fronteras.

Reconocimiento internacional
El reconocimiento obtenido por Vega Real también quedó reflejado en 2025 con la obtención del Premio Iberoamericano de la Calidad, categoría Oro, convirtiéndose en la primera cooperativa dominicana en recibir esta distinción. El galardón reconoció la excelencia de su gestión, la calidad de sus procesos y el liderazgo institucional desarrollado durante las últimas décadas, consolidando a la entidad como una referencia regional en materia de gestión cooperativa.
La reciente visita del presidente de la ACI, Ariel Guarco, representa, en ese contexto, mucho más que un gesto protocolar. Constituye un reconocimiento al camino recorrido por una organización que logró ampliar el papel tradicional de una cooperativa de ahorro y crédito para transformarse en un actor relevante del desarrollo territorial y la economía social.
En un escenario donde el movimiento cooperativo internacional busca respuestas frente a desafíos económicos, sociales y ambientales cada vez más complejos, Vega Real comienza a consolidarse como una referencia latinoamericana por su capacidad para combinar solidez institucional, educación, compromiso comunitario y desarrollo humano. Ese equilibrio explica por qué hoy despierta interés mucho más allá de las fronteras de República Dominicana.



