Mondragón y la revolución industrial 4.0

(ANSOL).- Los documentos públicos del Grupo Mondragón no dejan lugar a dudas sobre la seriedad de su apuesta tecnológica. Según su Memoria Anual 2023, el grupo destinó 120 millones de euros a I+D+i, una cifra que representa aproximadamente el 4% de su facturación total y que supera la media de inversión en innovación del sector manufacturero español.
Esta inversión se materializa en proyectos concretos distribuidos en sus ocho divisiones industriales. En Fagor Automation, por ejemplo, los robots colaborativos ya son una realidad tangible en las líneas de producción de Eibar. A diferencia de los sistemas tradicionales, estos brazos robóticos están diseñados para trabajar junto a operarios humanos sin necesidad de barreras de seguridad, gracias a sensores que detectan presencia y ajustan su movimiento en milisegundos. La implementación de esta tecnología ha permitido incrementar la productividad en algunas líneas hasta en un 30%.
Alianza estratégica e innovación vasca
El año 2022 marcó un punto de inflexión cuando Mondragón anunció una alianza estratégica con Siemens. Esta colaboración va más allá del suministro de equipos; implica la implementación de la plataforma Xcelerator de Siemens, que incluye soluciones de gemelos digitales y mantenimiento predictivo.
En la planta de DanobatGroup en Elgoibar, esta tecnología ya muestra resultados medibles. Mediante sensores IoT instalados en más de 200 máquinas herramienta, el sistema recoge y analiza millones de puntos de datos diarios. Esto ha reducido las paradas no planificadas en un 40%, un logro que impacta directamente en la competitividad.

Lo distintivo del modelo Mondragón es cómo combina tecnologías globales con desarrollo local. Su colaboración con Tecnalia, el centro de investigación tecnológica más grande de España, ha dado frutos como el proyecto SHARON, donde algoritmos de visión artificial aprendieron a detectar defectos en piezas metálicas analizando más de 50.000 imágenes de producción.
Por su parte, IKERLAN, otro referente tecnológico vasco, ha desarrollado para
Mondragón sistemas de computer vision que inspeccionan componentes en tiempo real
en las plantas de Cikautxo (autopartes). Estas soluciones no reemplazan a los operarios,
sino que les permiten enfocarse en tareas de mayor valor añadido mientras la IA se
encarga de las inspecciones rutinarias.
Mondragón: Factor C en la era digital
En un contexto donde la automatización suele asociarse con pérdida de puestos de trabajo, Mondragón ofrece un contrapunto. Los datos muestran que:
– 2.500 trabajadores completaron programas de formación en competencias digitales en 2024 y que este número seguirá creciendo en 2025.
– La plantilla total se mantiene estable en torno a 81.000 empleados pese a la creciente automatización en sus plantas.
– La cantidad de despidos es 0 en relación a la implementación de nuevas tecnologías.
Este equilibrio se explica en parte por el modelo de gobernanza cooperativa, donde los trabajadores-dueños participan en las decisiones estratégicas. «Aquí la tecnología no se impone desde arriba; se discute en los consejos sociales», explica Maialen Olabe, responsable de Formación del grupo.

Mientras gigantes industriales como Bosch o Siemens reportan reducciones de plantilla
en sus procesos de automatización, Mondragón mantiene un enfoque distinto. Su
división de Mondragón Assembly, por ejemplo, ha automatizado el 60% de sus líneas
en los últimos cinco años sin eliminar puestos laborales. «Reconvertimos los roles, no
los eliminamos», insiste Olabe.
Este modelo llama la atención internacionalmente, y se ubica a contramano de la mayor parte de las empresas de capital transnacional en vías de tecnificación. Un reciente estudio del MIT Sloan Management Review destacó a Mondragón como caso de estudio en «automatización humanocéntrica», aunque también señaló como parte de los desafíos pendientes, el poder mantener este equilibrio requerirá invertir 20 millones de euros anuales adicionales en formación, al menos hasta 2026, según los análisis derivados de estimaciones internas.



