
Desde Bélgica, la cooperativa de servicios Ecopower ofrece una respuesta claramente diferente. Desde hace más de tres décadas impulsa un modelo en el que miles de ciudadanos participan directamente en la financiación, producción y gestión de electricidad renovable, convirtiéndose en copropietarios de los proyectos energéticos que abastecen a sus propias comunidades.
La expansión constante de su base social constituye uno de los rasgos más distintivos de Ecopower. Mediante nuevas emisiones de participaciones cooperativas, la organización continúa incorporando asociados como copropietarios de parques eólicos, instalaciones solares y otras infraestructuras renovables, consolidando un modelo donde la transición energética también se financia desde la comunidad y no exclusivamente mediante grandes inversores privados.
Ecopower: nacida para democratizar la energía
Fundada en 1991 en la región flamenca, Ecopower nació con una idea sencilla pero innovadora: permitir que cualquier ciudadano pudiera invertir colectivamente en instalaciones de energía renovable y participar de su propiedad.
Con el paso de los años, aquella iniciativa impulsada por un pequeño grupo de personas evolucionó hasta reunir a más de 67.000 cooperativistas, de los cuales alrededor de 55.000 también reciben electricidad suministrada por la propia cooperativa. Cada asociado puede adquirir participaciones sociales, pero independientemente del capital aportado dispone de un solo voto en la asamblea general, respetando uno de los principios fundamentales del cooperativismo.
Actualmente Ecopower opera parques eólicos, instalaciones solares, pequeñas centrales hidroeléctricas, una red de calefacción urbana y una planta de producción de pellets. Además de comercializar electricidad 100% renovable entre sus asociados, desarrolla programas permanentes de asesoramiento para mejorar la eficiencia energética de los hogares y reducir el consumo.
En conjunto, esa infraestructura convirtió a Ecopower en una de las cooperativas energéticas ciudadanas más importantes de Europa y demuestra que un modelo basado en la propiedad colectiva también puede operar con escala dentro del mercado eléctrico.

Cuando los ciudadanos financian la transición energética
La principal fortaleza del modelo de Ecopower no radica únicamente en producir energía renovable, sino en la forma en que financia su crecimiento. Cada nueva participación adquirida por un cooperativista representa una inversión directa en infraestructura energética, permitiendo desarrollar nuevos parques eólicos, instalaciones solares y otros proyectos sin perder el control cooperativo de la organización. De ese modo, los ciudadanos dejan de ser simples consumidores para convertirse en propietarios de una parte del sistema energético.
Ese mismo enfoque quedó reflejado en el proyecto europeo POWER UP, desarrollado entre 2021 y 2025 con financiamiento del programa Horizonte 2020 de la Unión Europea. En la ciudad belga de Eeklo, de unos 21.500 habitantes, el municipio decidió transformar su participación en un aerogenerador cooperativo en 100 acciones sociales destinadas a hogares en situación de pobreza energética, permitiéndoles incorporarse como socios de Ecopower.
La iniciativa buscó superar una de las principales barreras de acceso al modelo cooperativo: el costo inicial de la participación. Mientras una acción de Ecopower tiene un valor de 218 dólares, el programa permitió que familias con dificultades económicas accedieran a esa condición de socias sin afrontar esa inversión inicial. A ello se sumó la instalación gratuita de pequeños paneles solares enchufables de 400 vatios, capaces de reducir entre un 10% y un 15% el consumo de electricidad proveniente de la red.
Más que una política de asistencia, el proyecto buscó convertir a esos hogares en integrantes plenos de la comunidad energética, permitiéndoles acceder a electricidad renovable a precio cooperativo y participar de un modelo basado en la propiedad compartida. La experiencia forma parte de POWER UP, una iniciativa europea que prevé movilizar más de 2,2 millones de dólares en inversiones sostenibles y desarrollar soluciones para decenas de miles de personas afectadas por la pobreza energética en distintos países del continente.

Una referencia para Europa
La experiencia de Ecopower trascendió hace tiempo las fronteras belgas. La cooperativa integra y desempeña un papel activo en REScoop Vlaanderen, REScoop.be y REScoop.eu, la federación europea que reúne a cientos de cooperativas energéticas y promueve una mayor participación ciudadana en la producción de energías renovables.
Por esto mismo, su trayectoria comenzó a ser tomada como referencia por distintas instituciones europeas que impulsan políticas de descarbonización con mayor participación social. Diversos informes destacan que las comunidades energéticas pueden contribuir a estabilizar los precios de la electricidad, reducir la pobreza energética y aumentar la aceptación de nuevos proyectos renovables al mantener los beneficios económicos dentro de las propias comunidades.
Durante la crisis energética que atravesó Europa en los últimos años, Ecopower fue señalada como uno de los ejemplos de cooperativas capaces de amortiguar el impacto de la volatilidad de los precios gracias a la generación propia de energía renovable y a un modelo orientado al servicio de sus asociados antes que a la maximización de beneficios financieros.
La experiencia de Ecopower demuestra que la transición energética no depende exclusivamente del desarrollo tecnológico ni de la construcción de nuevas infraestructuras. También plantea un debate cada vez más relevante en Europa: quién será propietario de las instalaciones que producirán la energía del futuro y cómo se distribuirán los beneficios económicos de esa transformación.
Mientras buena parte de las inversiones continúan concentradas en grandes compañías energéticas, la cooperativa belga propone un camino diferente. Miles de personas financian colectivamente nuevos proyectos renovables, participan en su gestión y comparten los beneficios de un modelo basado en la propiedad democrática.
En un contexto marcado por la descarbonización y la búsqueda de mayor autonomía energética, Ecopower demuestra que el cooperativismo puede desempeñar un papel estratégico en la transición hacia un sistema más sostenible. Su experiencia pone de manifiesto que el desafío ya no consiste únicamente en producir más energía renovable, sino también en construir modelos donde la ciudadanía participe activamente en la propiedad y la gestión de esa nueva infraestructura.



