Lo que dejó el curso de La Base y la UNLa, sobre «Finanzas solidarias como política, práctica y herramienta»

(ANSOL).- La Universidad Nacional de Lanús (UNLa) y Fundación La Base organizaron el curso «Las finanzas solidarias como política, práctica y herramienta«. Se trató de una propuesta para reflexionar sobre esos conceptos y conocer experiencias concretas que contribuyen a construir otra economía, poniendo las finanzas al servicio de la producción y el trabajo.
La Fundación La Base cumplió 20 años haciendo «Finanzas solidarias y feministas«. Junto a la UNLa, impulsaron este curso que contó con cuatro encuentros virtuales sincrónicos. En este primer grupo, estuvieron presentes distintas participantes con amplias y diversas trayectorias que enriquecieron los debates.
María Eva Raffoul, presidenta de La Base, fue quien dio este curso y expresó en diálogo con ANSOL: «Lo central que queríamos lograr es tener un espacio donde repensar las finanzas. No sólo elegir algunos textos, algunas experiencias y analizarlas, sino poner en cuestión un concepto que refleja un vasto campo de acción, que es político, que es debate académico, que tiene implicancias prácticas enormes y que a la vez puede ser una herramienta de transformación. En el curso, con lo que traían quienes participaron, se sentía que nosotras además podemos hacer de todo, cuestionando a la vez un ámbito enormemente masculinizado y que a la vez excluye a quienes verdaderamente lo necesitan».
«No hay herramientas para formarse en finanzas solidarias. Una de las compañeras que hizo el curso es parte de una gestión de un municipio del Gran Buenos Aires. Tiene gran trayectoria en el territorio y contaba que la experiencia que hizo con nosotras le permitió llevarse herramientas para debatir en un municipio que, pese a que hay distintas integrantes del sector, aún no cuenta con ninguna reglamentación municipal para la economía social», planteó Raffoul.
El curso finalizó con una ronda donde se compartieron algunas conclusiones. Una docente sintetizó cómo se enseñan los conceptos que se trataron en el curso: «Hasta hace poquito que doy clases, tengo sólo 36 años de profesora de economía; pero fui formada en la economía formal. Con los años y la experiencia, más estudio y cursos como este me fui dando cuenta que otra economía es posible», contó.
Raffoul destacó la impronta metodológica de la educación popular: «Al calor de este curso, sumada a toda la experiencia que traemos, se tejen redes increíbles; lazos, compartir saberes, ideas. Este primer proceso nutrió mucho a todes y nos dejó experiencias para los que vendrán. Caminamos esto juntas. No es un curso en donde alguien tiene el saber y lo baja, sino que se traen propuestas que se trabajan entre todas y surge siempre algo nuevo«.

El rol de la universidad pública en este tipo de cursos e iniciativas
En el cierre del curso, tomó la palabra Miriam Juaiek, directora de la Especialización en Economía Social y Gestión de Entidades sin Fines de Lucro de la UNLa, para destacar el rol de la universidad pública: «Esto, sin la universidad pública, no podría existir. Y por supuesto también que hay mucha militancia previa y experiencia de las organizaciones. La universidad pública permite generar estos espacios, construir conocimiento junto a las organizaciones. Un conocimiento y saberes que es de alta calidad académica porque tienen una enorme trayectoria detrás».
«En la UNLa, también estamos avanzando en la idea de un repositorio de bibliografía que tienen La Base, para poder enriquecer nuestra biblioteca y que se pueda acceder a ese material», concluyó.




