La Base viajó a Estados Unidos: «Hay una enorme diversidad de cooperativas y experiencias de financiamiento»

(ANSOL).- Los orígenes de la Fundación La Base se remontan 20 años atrás, cuando un joven estadounidense, Brendan Martin, viajó a la Argentina y se impactó con las fábricas recuperadas. Desde ese momento hasta hoy, fueron madurando ideas y proyectos. Se fundó en el 2004 The Workinkg World en Nueva York, impulsado por el mismo fundador de La Base.
Hace diez años se conformó una amplia red llamada «Seed Commons«, que está integrada por 41 organizaciones en total, la mayoría estadounidenses, reflejando un extenso mundo de cooperativas y distintas experiencias autogestivas en ese país. Además en esta Red está La Base Nicaragua y La Base Argentina.
María Eva Raffoul Sinchicay es la presidente de la Fundación La Base con más de una década de historia y Maximiliano Aguilera es integrante del equipo de proyectos cooperativos. Ambos viajaron a la reunión anual que se celebró a principios de mes en Baltimore y contaron la experiencia a ANSOL.

La Base en Baltimore
«El lema de Seed Commons traducido al castellano gira en torno a la idea de que esta red crea infraestructura financiera no extractivista, que transfiere el poder económico a trabajadores y comunidades. La forma de actuar de cada grupo difiere en relación con cada país, pero hay una unidad importante en torno a aportar financiamiento a la autogestión del trabajo«, apuntó María Eva.
«Los desafíos son muy grandes como todes se pueden imaginar, pero es sorprendente el impacto del accionar de nuestra red y los proyectos que desarrollamos en distintos países. En Estados Unidos, aunque está muy poco difundido, hay una enormidad de experiencias», continuó.
Maxi, por su parte, explicó: «Nos alojamos en el Hotel The Study, en el campus de la Universidad de John Hopkins, junto al resto de quienes participaban del encuentro. Hubo distintas reuniones y talleres en donde se presentó un balance anual, se compartieron experiencias y distintas problemáticas del sector. Las redes de Seed Commons muestran muy bien la extensión y contenido de todo lo que hacemos. Nosotres especialmente compartimos dos experiencias que seleccionamos de dos recuperadas de Argentina; la gráfica WorldColor y el restaurante 1893. Son experiencias que impactan por la enorme lucha que dieron les integrantes de estas recuperadas, cómo lograron salir adelante y además cómo contribuimos con financiamiento y asistencia técnica de La Base».
«Luego, nos fuimos a una recorrida de cooperativas en Baltimore. El grupo en esta ciudad
se llama BRED -Baltimore Roundtable for Economic Democracy, en inglés- y acompaña
distintas experiencias. Vimos cinco coopes. La que más me llamó la atención se llamaba
Common Ground, un café cooperativo que surgió del proceso de organización de les
trabajadores luego de ser despedides por pretender sindicalizarse. El proceso de
sindicalización es muy profundo y extendido en Estados Unidos. Otra que conocimos fue
Metta, una cooperativa reciente de siete compañeres que se dedican a distintas terapias y
masajes», completó Maxi.

Distintos montos, misma pasión cooperativa
María Eva comparó la escala de las experiencias: «Se nota, por supuesto, otra escala en los montos de los préstamos que realizan allá. Fuimos a Taharca Bros, una de las cooperativas más viejas de la ciudad. Es una fábrica de helados que comenzó hace diez años incubada por el grupo de Seed Commons de esta ciudad. Comenzaron con préstamos ‘pequeños’, de unos 15.000 dólares, y fueron accediendo hasta llegar a más de 250.000 dólares para equiparse de buenas cámaras de frio. Este colectivo lo forman compas que en su mayoría son de la comunidad negra y hacen una gran reivindicación de su pertenencia y luchas».
Finalmente, expresó: «Más allá de las enormes diferencias que hay entre los países que conformamos parte de esta red, siempre es muy grato y sorprendente ver la capacidad de organización, gestión y lucha de les trabajadores. Las cooperativas de Estados Unidos son una muestra del potencial creativo de estas experiencias y a la vez la necesidad internacional de que este sector pueda acceder al crédito para desarrollarse. Por eso, en este encuentro celebramos haber hecho 399 préstamos con un total invertido de U$S 89.000.000«.




