ECONOMÍA

Preocupación en las cooperativas bovinas por el atraso del precio de la carne

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En paralelo, el sector de cultivos enfrenta un panorama complejo a partir de la baja en los precios internacionales.

(ANSOL).- El sector bovino, más conocido como el de la carne vacuna, enfrenta uno de los peores escenarios en este 2024. Así lo confirmó la Confederación Intercooperativa Agropecuaria Limitada (CONINAGRO) en su Semáforo de Economías Regionales del mes de octubre 2024. Además, el sector de cultivos enfrenta desafíos a partir de la caída de los precios internacionales.

Uno de sus productores, Gonzalo Álvarez Maldonado, referente en la materia dentro de CONINAGRO le dijo a ANSOL que «este año, con los vaivenes económicos que hubo en Argentina, vemos a la carne en rojo«. En la macro, los datos dicen que en los primeros ocho meses del año, Argentina envió a faena un total de 9.012.744 cabezas de ganado vacuno, lo que representa una disminución del 8,6% respecto al mismo período del año anterior. Pero esto también se explica porque en 2023 la faena fue alta, ya que la sequía hizo que escaceara el agua y la pastura, por lo que se sacrificaron más animales de lo común.

El productor bovino dijo que «hay que tener en cuenta dos puntos: el productivo, que realmente está en un límite, por la sequía y la falta de más lluvias, ya que no cubre la falencia de los 200 milímetros que necesita la zona núcleo del país». Y el otro punto es que «el precio de la carne va retrasado, y eso no condice con la economía real, y esto se debe a que están los bolsillos flacos porque los precios van por el ascensor y los salarios por la escalera».

Para Álvarez Maldonado, «hoy la carne es el alimento más económico porque una familia tipo con $5.000 o $7.000 compra un kilo, y eso hace que una persona pueda hacer guisos, milanesas, bifes y así dar proteínas a sus hijos, que si uno compara con una pizza que puede costar $8.000 o un kilo de helado, que puede salir más, con el respeto que nos merecen esos rubros, es clara la conveniencia».

Sin embargo, el precio estancado no ayuda a los productores cooperativos, mientras que las exportaciones andan bien pero no todos entran a ese mercado. «Esto preocupa mucho a la cadena de ganado y carne, la producción está desarticulada por la cuestión económica y climatológica, y esperamos que para fin de año pueda haber alguna reactivación, con exportaciones que se puedan realizar, sabiendo que hay un mundo en recesión», dijo Álvarez Maldonado.

Según la Confederación, los casos en rojo como los bovinos «se explican por precios muy atrasados respecto de la inflación, en algunos casos no hay producción por las variables climáticas y en otros, la rentabilidad está seriamente comprometida por trayectorias de costos que no pueden amortiguarse».

precio

Los cultivos, en jaque por el precio internacional

El escenario del mundo de la carne no es el único que enseña preocupaciones en el campo. En el rubro cultivos, hay una tensa calma y en el cierre de este 2024, y preocupación de cara a 2025. Así, lo refleja el informe «El ajuste en el agro pampeano«, del Departamento de Economía Política del Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini.

El informe coordinado por Martín Burgos y Genaro Grasso advierte que con el tipo de cambio apreciado y la reducción en la brecha entre el «blend» y el MEP, vienen dos efectos contradictorios: «por un lado, la cantidad de dólares que recibe un productor por peso es mayor hoy que un año atrás. Hoy es más barato capitalizarse en dólares. Por otro lado, los precios internacionales están a la baja». Así las cosas, «la situación actual de la producción agrícola en Argentina a junio de 2024 revela un panorama desafiante, pero no catastrófico».

Aunque los precios internacionales están a la baja, «cultivos como la soja aún muestran cierta resiliencia, lo que mitiga las dificultades». Sin embargo, «el contexto es difícil para otros cultivos como el maíz y el trigo en tierras arrendadas, donde los márgenes netos son más ajustados o incluso negativos», advierte el informe.

Además, una baja esperada en el precio de la soja, por mejoras en las perspectivas climáticas, puede terminar de complicar el panorama. «El escenario de descapitalización que enfrenta el agro pampeano es una olla a presión con diversas válvulas:

  • La válvula fiscal: Siguiendo la lógica política que impera en el sector, a los
    gobiernos peronistas se les reclama devaluación, y a los liberales, la quita de
    retenciones. Actualmente, la presión aparece bajo la forma del reclamo por la
    conversión en bonos de una parte de los Derechos de Exportación (DEX) aportados
    (el “Bopreal del campo”). La presión devaluatoria es menor, debido al éxito del
    gobierno en alinear expectativas del sector con el tipo de cambio paralelo.
  • La válvula de la escala: Sobre márgenes crecientemente reducidos, en una
    dinámica productiva basada en el arrendamiento que difícilmente se revierta en el
    corto plazo, la presión se enfoca en eficientizar costos mediante la escala. En este
    aspecto, el aumento del crédito puede jugar un papel fundamental.
  • La válvula del arrendamiento: La alta participación del arrendamiento en los
    costos totales está ejerciendo presión a la baja sobre los precios de alquiler de tierras, lo que podría llevar a una reconfiguración del mercado de tierras a corto
    plazo. Los productores que poseen tierras tienen una ventaja considerable, ya que
    los costos de arrendamiento ejercen una gran presión sobre los márgenes en tierras
    arrendadas. Los productores «mixtos» que combinan tierras propias y arrendadas,
    tienden a compensar las pérdidas en tierras arrendadas con buenos rendimientos
    en tierras propias».

En resumen, la campaña agrícola 2024/2025 en Argentina estará marcada por grandes
desafíos en términos de precios, costos y competitividad exportadora. Sin embargo, los
productores con acceso a tierras propias tendrán mejores oportunidades para capear la
tormenta en comparación con aquellos dependientes del arrendamiento, que ocupan el
70% de la superficie productiva según el Ministerio de Economía.

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