Pese a frenar el decreto de Bullrich, la educación en cárceles «funciona de forma irregular»

(ANSOL).- Varias organizaciones sociales y cooperativas, mediante la presentación de Habeas Corpus, lograron frenar la normativa firmada por Patricia Bullrich que prohibía el funcionamiento de centros de estudiantes dentro de las cárceles del Servicio Penitenciario Federal y que restringía la permanencia de las personas privadas de la libertad en los centros educativos o espacios de estudio fuera del horario de clases.
Sin embargo, alertan todavía no se logró restablecer un normal funcionamiento del sistema educativo en los penales federales.
Ayelén Strocker es miembro de la cooperativa Esquina Libertad, que trabaja con personas privadas de su libertad y sus grupos familiares, en propuestas educativas y de inserción laboral. En diálogo con ANSOL, Strocker apuntó: «El decreto de Bullrich ataca e impide a los estudiantes organizarse en el centro de estudiantes y que estén dentro del espacio educativo por fuera de una cursada».
«Indirectamente, ataca también los coordinadores de carrera internos y toda la organización que se genera dentro del centro de estudiantes y del centro educativo, para garantizar una organización del espacio», aseguró Strocker.
En el mismo sentido, analizó: «Por otro lado, limita la posibilidad de estar en el espacio educativo; por ejemplo, estudiando. Por fuera de una cursada, no es simple estudiar dentro del Pabellón, donde pasan y suceden otras cosas, y el espacio del Centro Universitario, el centro de estudiantes, tienen lugar para poder estudiar, computadoras y demás cuestiones que hacen también al desarrollo de los estudiantes».

Peligra la reinserción social en las cárceles
Las presentaciones lograron frenar el decreto de Patricia Bullrich a través de Habeas Corpus, medidas cautelares y la intervención de la Procuración Penitenciaria de la Nación, pero la realidad marca que todavía no se logra restablecer un funcionamiento adecuado.
«Ahora, hay un gris en el que no termina de quedar claro cómo va a ser la modalidad a partir de frenar el Decreto y de defender el derecho a la educación y el espacio académico. Está en debate cómo es la lógica de gestión del espacio que garantiza que las personas bajen a estudiar. Todavía peleamos por el reconocimiento del rol de los coordinadores, que son quienes garantizan esas bajadas. Venimos teniendo muy pocos pibes en ambos talleres, ya que no les llega la boleta con las que pueden bajar al Centro», completó una publicación de la cooperativa Esquina Libertad en redes sociales.
«Se sabe que en estos 40 años de gestión de centro universitario fue gracias a los coordinadores que se pudo mantener vivo el lugar. Sin los coordinadores no se pueden garantizar las bajadas de los estudiantes a los talleres y a las carreras. Son ellos los que arman las listas, los que le avisan a las personas que se pueden inscribir, los que organizan, orientan a los estudiantes sobre las cosas; llevar adelante, sobre todo, personas que a veces no habían estudiado. Entonces, llegar por primera vez a ese lugar es clave tener estas referencias», puntualizó Strokcer.
También se encuentran en situación irregular las actividades de talleres extracurriculares y espacios de formación que se ofrecen también dentro del marco de espacios educativos, como por ejemplo los talleres extracurriculares que realiza Esquina Libertad, que son de formación en oficios pensados para la inclusión laboral, en el marco de lo académico y en articulación con la facultad.
«En este momento, esto se está viendo en peligro y no se está garantizando el pleno funcionamiento y ahora el desafío es lograr este reconocimiento de los coordinadores, lograr reconstruir el equipo de privados de la Libertad que lleva adelante estas tareas para el pleno ejercicio de la educación y garantizar la participación en todos los talleres y carreras Esperamos que se regularice y se garantice efectivamente la participación en todas las aulas, tanto de las carreras como de los talleres», finalizó Ayelén Strocker.



