Movimientos Populares de la región trazaron la agenda de la economía popular en La Matanza, ante la visita de León XIV

En dos jornadas de debate en comisiones y articulación territorial en la Ciudad Papa Francisco (Polideportivo San José, Ciudad Evita, La Matanza), movimientos populares de América Latina, sindicatos y representantes eclesiales concluyeron el Encuentro Regional de Movimientos Populares 2026. El evento, promovido y acompañado por el Vaticano en la referencia del Encuentro Mundial de Movimientos Populares, tuvo como objetivo central consolidar la agenda regional del sector cooperativo y de la economía popular de cara a la inminente llegada a la Argentina del Papa León XIV.
La apertura contó con la presencia del sacerdote italiano Mattia Ferrari, coordinador del Encuentro Mundial de Movimientos Populares, quien agradeció «el trabajo, la lucha y el servicio invisible pero fundamental de los movimientos de la región». Además, estuvo presente el Arzobismo de La Plata, Gustavo Carrara, quien introdujo dentro del marco de la Encíclica Magnificat Humanitas, «que pone el acento en la IA como el gran desafío de este tiempo» y en cuanto al rol de la educación, para desarmar mecanismos, «trazar nuevos mapas de esperanza y educar para la paz». Después, tomó la palabra Maia Volcovinsky, cosecretaria de Derechos Humanos de la Confederación General del Trabajo (CGT), quien afirmó en nombre de la entidad que «compartimos la alegria por la salud y la visita del Papa con esta Encíclica bajo del brazo, es una bocana da de oxígeno y una herramienta para fortalecer el espíritu en la batalla en este tramo final».

Para finalizar, Alejandro «Peluca» Gramajo, como secretario general de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), quien agradeció la presencia de los representantes internacionales de los movimientos populares presentes. Pero sobre todo a la delegación de Brasil, resaltando lo ocurrido en la elección, «en la que el pueblo decidió que un trabajador obrero metalúrgico siga comandando los destinos de Brasil». También celebró la participación de lo trabajadores formales desde la mirada de la economía popular, «hoy hay millones de trabajadores que no son reconocidos y esa es la pelea central que debemos dar».
En cuanto a las nuevas formas de trabajo, Gramajo expresó que «desde los Movimientos Populares intentamos darle voz, y tenemos que tener la capacidad de agudizar más la discusión para pensar cómo ir a buscar a los trabajadores que están en la periferia. Quizás eso no estaba en nuestra agenda conceptualizada de la economía popular, pero es una obligación ir a buscar a ese sector para pelear por derechos de esos trabajadores».
Para finalizar, la llamada de Peluca en el encuentro buscó hacer enfásis en la necesidad de organizarse. «No hay salvación mágica. Va a ser producto de la organización y la lucha popular. Tenemos que buscar la Orientación Estratégica de la búsqueda de la justicia social».

Tras el trabajo en comisiones, la actividad culminó el día 28, con una peregrinación hacia el predio de Las 3T, en el barrio Puerta de Hierro, donde se celebró una misa al aire libre presidia por los arzobispos Gustavo Carrara y Marcelo Colombo, junto al obispo de San Justo, Eduardo García. Allí, los referentes sociales leyeron la declaración final que será enviada directamente al Sumo Pontífice.
Tierra, Techo y Trabajo y Movimientos Populares: las cooperativas en el centro del modelo
El documento reafirma la vigencia de la triada «Tierra, Techo y Trabajo» como derechos sagrados frente a la profundización de las desigualdades globales.
Tomando como marco de reflexión la encíclica Magnifica Humanitas del papa León XIV, las organizaciones llamaron a «plantar bandera contra las nuevas formas de deshumanización», haciendo un fuerte hincapié en el rol fundamental que cumplen los trabajadores organizados.

Tierra y Soberanía Alimentaria: Reclamaron una reforma agraria integral y el fomento de la agroecología. En el debate de comisiones se remarcó la urgencia de estructurar y mejorar los circuitos de venta del cordón hortícola para asegurar alimentos a precios justos y garantizar el trabajo rural.
Techo e Integración Sociourbana: Subrayaron que el acceso al hábitat digno implica infraestructura, servicios, salud y educación, destacando el papel central de las cooperativas de la economía popular, que son las encargadas de transformar y urbanizar los barrios excluidos.
Trabajo y Tareas de Cuidado: Exigieron el reconocimiento legal y económico de los trabajos de cuidado como labores esenciales, al tiempo que rechazaron que las transformaciones productivas o la precarización en plataformas digitales se traduzcan en saqueo o zonas de sacrificio.
Asimismo, la declaración denunció el avance de la «narcoestructura» en los barrios periféricos, entendida como un entramado económico, financiero y territorial que lucra con la vulnerabilidad, y reclamó políticas integrales para la reinserción social de las personas privadas de la libertad.

El encuentro evidenció el estrecho vínculo organizativo entre el legado del Papa Francisco y la conducción de León XIV. Bajo el cántico “Francisco y León, un solo corazón”, la dirigencia social remarcó la necesidad de un respaldo mutuo con la Iglesia.
El cierre contó con una nutrida presencia de representantes eclesiásticos que ratificaron la alianza estratégica entre la Iglesia y la economía popular.
El documento redactado en La Matanza servirá como hoja de ruta distributiva y social que los movimientos entregarán en mano a León XIV a su arribo al país, reafirmando la premisa colectiva de que no hay paz social sin justicia para los trabajadores de la economía popular.


