Semáforo: fuerte caída del sector aviar

(ANSOL).- El último Semáforo de Economías Regionales publicado por la Confederación Intercooperativa Agropecuaria Ltda. (CONINAGRO) reveló para 2025 un retroceso en el desempeño de la actividad avícola, que en noviembre último cambió su clasificación de verde a amarillo, acompañando las señales mixtas que atraviesan las economías productivas del agro nacional.
El Semáforo de CONINAGRO, representa una herramienta que sintetiza mensualmente la situación de 19 cadenas productivas en función de los componentes negocio, productivo y mercado, mostró que cinco economías quedaron en verde, ocho en amarillo y seis en rojo en el último año, con un mapa que tensiona la capacidad de respuesta y la competitividad de sectores fundamentales de la economía agroindustrial.
Analiza tres componentes: negocio, productivo y mercado. El primero evalúa la evolución del precio y el costo, tanto mensual como interanual. El segundo mide el área o stock, según corresponda, y la producción. Y el último, la evolución de las exportaciones y las importaciones de las producciones, así como el consumo interno.
Los colores del Semáforo
Las actividades ubicadas en rojo son: yerba mate, arroz, papa, vino y mosto, hortalizas, y algodón. En la mayoría de estos casos, se registró un deterioro del componente de negocio, debido a que los precios percibidos por los productores quedaron por debajo de la inflación y del aumento de los costos operativos, lo que provoca una pérdida de la rentabilidad y limita la recuperación de estas actividades.
Las actividades en verde incluyen bovinos, porcinos, ovinos, granos y miel. En todos estos sectores se observó un buen componente de negocio, con precios que crecieron por encima de la inflación. Este resultado se complementó con un buen desempeño en los mercados y con indicadores productivos que acompañaron.
Las actividades que permanecieron en amarillo fueron forestal, maní, leche, tabaco, cítricos dulces, mandioca, peras y manzanas y este mes se suma la actividad avícola. Estos sectores presentaron señales mixtas: los precios no lograron acompañar la inflación, la demanda se mantuvo estable o con poca dinámica y los costos continuaron elevados. Esta combinación derivó en períodos de recuperación prolongados y en dificultades para consolidar mejoras sostenidas.

El deterioro de la actividad aviar
La actividad aviar, que es el único cambio de esta edición, presenta un deterioro en los componentes de negocio y mercado. En los últimos 12 meses, los precios registraron una suba acumulada del 16% (promedio simple de carne y huevos), muy por debajo de la inflación (31%).
En el frente externo, las exportaciones cayeron 13%, mientras que las importaciones aumentaron 12%. Por su parte, el consumo mostró un leve incremento del 1%. Desde el punto de vista productivo, en cambio, los indicadores continúan siendo positivos: el stock de aves creció 4% y la producción aumentó 3% en el último año.
El semáforo de economías regionales de CONINAGRO se publica todos los meses desde hace más de diez años. En ese período, 8 de las 19 economías analizadas pasaron más de la mitad del tiempo en rojo.
Entre las más comprometidas, aparecen la vitivinicultura y los cítricos dulces, que estuvieron en rojo cerca del 70% de los meses. Detrás se ubican la lechería y el arroz, con 63%, y luego la producción ovina, junto con peras y manzanas y papa, que rondaron el 55% del período en esta situación.
Del otro lado del Semáforo, algunas actividades agropecuarias lograron un recorrido más estable. Las carnes porcina, aviar y bovina mostraron mejores resultados, permaneciendo en verde en más del 45% del tiempo. A este grupo, se suman también la producción de maní y el complejo granos, que también mostraron buen desempeño a lo largo de los últimos años.
Semáforo en perspectiva histórica: volatilidad y resiliencia
El análisis de la serie histórica del Semáforo, que se publica mensualmente desde hace más de una década, permite diferenciar trayectorias. Si bien 8 de las 19 economías analizadas han pasado más de la mitad del tiempo en rojo —lo que indica dificultades estructurales prolongadas—, algunas actividades mostraron mayor estabilidad. En ese grupo se ubica la producción porcina, que se acerca a permanecer en verde en más del 45% del total de meses desde 2016, seguido por las carnes aviar y bovina, y otros sectores como maní y el complejo granos, que mostraron recorridos relativamente más sólidos frente a las tensiones de mercado.
Aun así, sólo 11 de las 19 economías regionales analizaron posiciones acumuladas en verde o amarillo en menos de la mitad del tiempo, lo que pone en evidencia la volatilidad estructural del conjunto de la economía agroindustrial argentina y la necesidad de políticas públicas que acompañen la sustentabilidad de las cadenas productivas.
Comercio exterior y dinamismo exportador
Entre enero y noviembre de 2025, las 19 economías regionales acumularon exportaciones por USD 54.193 millones, un salto del 65% respecto al promedio histórico de la última década, con una alta concentración en el complejo granario, que aportó el 76% de los ingresos por exportaciones, y el 9,4% correspondiente al sector bovino, un reflejo de la importancia de estos segmentos en la base exportadora del agro argentino. El 14,6 % restante, equivalente a cerca de USD 7.912 millones, fue aportado por el conjunto del resto de economías regionales.
Dentro del mismo informe, la única actividad con una caída relevante frente a su promedio histórico fue nuevamente la avícola, que registró exportaciones por alrededor de USD 87 millones, un retroceso del 64% respecto al promedio anterior de USD 218 millones, mientras que otras economías mostraron crecimientos notables en sus ventas externas, como parte de la dinámica que tracciona los ingresos del sector.
Semáforo de CONINAGRO
Este semáforo mensual de Coninagro ofrece a productores, cooperativas y organizaciones de la economía social y solidaria un insumo de diagnóstico cuantitativo y comparado para la toma de decisiones estratégicas en un entorno donde las diferencias por actividad y componente son cada vez más marcadas, y donde la avícola, por primera vez en varios meses, emerge con señales de advertencia que requieren atención especial de los actores productivos y gremiales.



