Autogestión Productiva: del desempleo al post capitalismo

(ANSOL).- La Autogestión Productiva tiene las raíces en la década del 90. En el primer año del Gobierno menemista, el prometido «salariazo» mutó en desempleo masivo, con miles y miles de trabajadores en la calle y sin sus fuentes de ingresos. Al desempleo estructural, se sumó el oportunismo de sectores empresarios, que impusieron las quiebras fraudulentas. En ese escenario, en 1991, en Florencio Varela, se dio forma al nacimiento de los «grupos piqueteros» y de las dos primeras fábricas recuperadas.
Con asambleas en la calle, se crearon las «Bolsas de Trabajo«. Las movilizaciones lograron conseguir programas de alimentos y un plan trabajar. En esa lucha, como un elemento cualitativo superador, se recurrió a la experiencia de la «Ley Fote» de los trabajadores azucareros tucumanos. La norma planteaba que, con una declaración de utilidad pública, se podía lograr una Ley de expropiación. Y que ésta facultaba al Estado para adquirir bienes privados y ponerlo a disposición de los trabajadores.
De esa manera, y tras largas jornadas y hasta meses con las plantas tomadas, se logró encontrar una forma legal para poner a punto y en marcha las unidades productivas recuperadas por los obreros desempleados: la Cooperativa de Trabajo. De ahí en más, se refundó la acción política de los trabajadores, que se dio a llamar simbólicamente como «Empresas Recuperadas«. En esa complejidad, empezó a constituirse la producción sin patrón y lo que después se dio a llamar «Autogestión Productiva«.
Definición que diferencia
Entre ensayo y error, se fue desarrollando una nueva experiencia; se fueron creando las formas de conseguir apoyo para lograr el capital de inicio, tan relevante para dar comienzo a un proceso productivo de cualquier tipo. Sin este capital, no era ni es posible iniciar la producción de los trabajadores sin patrón. Se combinó la búsqueda en el sector estatal y/o privado. Para ello, se comenzó a trabajar a fasón hasta lograr producción propia. Después, cada experiencia encontró sus formas para producir y comercializar socialmente.
Producir de manera autogestiva, sin patrón ni gerenciamiento externo, fue la premisa fundamental que caracterizó al sector. De esa manera, con errores y aciertos, se fue aprendiendo y evolucionando permanentemente. Tras avances y retrocesos, el aprendizaje fue continuo. Después de muchos años de pelea, en la búsqueda de mayor conocimiento, nos animamos a definir nuestra forma de lucha como «Autogestión Productiva«.
¿Qué es la Autogestión Productiva?

La Autogestión Productiva es un modelo que abarca distintas capacidades de una persona o grupo de individuos productores en autonomía, que controlan una producción y comercialización social.
Este sector produce con nuevas formas, procedimientos y contenidos que aplica sobre el proceso de trabajo. Es por esto que, como parte de un sector autogestionado sin patrón, integra a la clase trabajadora y, a través del reparto de excedente, el grupo de trabajadores goza de la riqueza que produce.
Con este modelo de Autogestión Productiva, se busca alcanzar cambios en el proceso de trabajo; que vayan dando la pauta de que se puede modificar y transformar el actual modo de producción. En los hechos, desde nuestra clase trabajadora autogestionada, se trabaja en forma cooperativa y aportamos cualitativamente para ese cambio.
Por eso sumamos con una experiencia propositiva a todo nuestro pueblo; que a través de distintas propuestas transformadoras como la organización, la oferta, la demanda, el precio justo y solidario, intenta modificar en su raíz el modo de producción existente, para alcanzar un modo de producción post capitalista.
La Autogestión Productiva, en la práctica
Con el paso del tiempo, las experiencias de Autogestión Productiva se fueron enriqueciendo. Así, todo se fue modificando para alcanzar nuevas formas de desarrollo del proceso de trabajo. En ese sentido, no se buscó ni se busca llevar adelante las mismas formas de trabajo que llevábamos bajo patrón.
A pesar de que en este año y medio de Gobierno perdimos algunas unidades productivas, también debemos asumir que crecimos en calidad y eficacia. Esto favorece el desarrollo autónomo, con mejores condiciones laborales, administrativas y democráticas.
En ese continuo aprendizaje, tratamos de beneficiar en un sentido amplio a nuestras experiencias. Pretendemos mejorar el proceso de trabajo denominado «desgaste obrero«, sin reducir la visión de productividad y capacidad de inserción en el mercado. Sabemos que, mejorando nuestras condiciones laborales y productivas con seguridad, higiene, limpieza sustentable, calidad y precio justo mejoramos las condiciones de vida, el medio ambiente para nuestras descendencias y la de toda la comunidad que nos contiene.
En la Autogestión Productiva, buscamos alcanzar la resolución de los problemas o anticiparnos a ellos, con prevención, cuidando la producción sustentable. En este aspecto, se busca no depender de la línea de supervisión tradicional, sino superarla desde la concepción de la organización democrática.
Se busca articular en la ejecución de la producción con trabajadores autogestionados líderes, que orientan en la línea productiva ad referéndum de la asamblea. Las tareas por sección trabajan con sus engranajes individuales y de sector, articulando la producción colectiva.
De esa manera, se va tomando bajo control de la Autogestión Productiva el proceso de trabajo, para gozar de las riquezas producidas. En lo que hace al goce del valor de lo producido, se establece un valor pre y post comercialización social del producto o servicio, se vende y se reparten los excedentes, a través de una asignación por trabajo realizado.
Así las cosas, deberíamos lograr asumir un cambio en la conciencia. Esa transformación cualitativa sirve para producir y comercializar sin patrón, con una comprensión política general en cada acción, en todas las ramas productivas. Para ello, se debería -entre otras cosas- ver cómo logramos mejorar las líneas productivas.

Tareas pendientes
Hoy, debido al proceso de atraso general que genera crisis particulares por la caída del consumo, debemos profundizar estudios sobre:
- 1) El análisis de la capacidad y volumen productivo que existe por empresa y que debemos mejorar para conseguir mayor capacidad productiva.
- 2) Generar aportes en el proceso de gestión exterior y desarrollo de equipo de proyectos de inversión.
- 3) Estudiar y formar a los trabajadores en el tema de la Producción Limpia y Sustentable en todos los sectores para cambiar la eliminación de Residuos.
Por otro lado, es fundamental adquirir conocimientos para:
- 1) Superar períodos de crisis con sistematización de riesgos.
- 2) Lograr mejores técnicas de bienestar y seguridad eficiente que mejoren la calidad de vida de los trabajadores autogestionados.
- 3) Trabajar en preparar un Sistema de Alerta Temprana, que identifiquen problemas reales y potenciales.
- 4) Se debería estudiar un Plan de Acción Productiva que enfrente la actual coyuntura.
- 5) Hay que establecer una Estrategia de Diversificación Productiva que nos haga mejorar y superar los límites impuestos por el atraso y la pérdida de consumo.
Estas tareas son fundamentales para lograr que la Autogestión Productiva mejore las condiciones laborales, productivas, de comercialización social de la unidad productiva.
Además, se debe lograr fundir con la comunidad local y regional, buscando una interrelación que mejore el proceso de trabajo y que, en definitiva, logre crear condiciones para que más adelante podamos crear el modo de producción post capitalista, que nos lleve a un futuro digno y a una mejor sociedad, al servicio del pueblo.



