ECONOMÍA

Yerba mate: cooperativas, entre la crisis de la materia prima y el crecimiento en las góndolas

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La cosecha de yerba mate está muy por debajo del mismo período en 2024. Pero el empaquetado que llega a las góndolas o se vende al exterior está en crecimiento. Los productores yerbateros venden (o se les compra) menos, mientras que las grandes marcas comercializan más.

(ANSOL).- Las cooperativas productoras de yerba mate se han encontrado con un escenario actual que, hasta ahora, hizo difícil la articulación de unidad en pos de mejoras para el sector. Es que mientras los productores de la materia prima luchan para que las grandes empresas paguen un precio justo, los datos indican que, como ocurre con otros alimentos, las ventas en las góndolas siguen recuperándose.

Según los últimos datos del bimestre enero-febrero 2025, del Instituto Nacional de Yerba Mate (INYM), presentan dos escenarios muy contrarios en la cadena de producción. Por un lado, la cosecha se mantiene estable pero con números muy por debajos al mismo período del 2024. Por el otro, el empaquetado que llega a las góndolas o se vende al exterior está en crecimiento. En concreto: los productores yerbateros venden (o se les compra) menos, mientras que las grandes marcas comercializan más.

Los datos indican que en enero y febrero entraron 33.624.153 de kilos de hoja verde a los molinos y secaderos para su posterior producción. Pero si se compara con el mismo período del 2024, los número habían llegado a 54.937.218 kilos, es decir, casi el doble de lo que los productores de materia prima vendieron en lo que va de este año.

Por consiguiente, las grandes empresas compraron 21 millones de kilos menos. Para colmo, hoy el precio del kilo de hoja verde no llega a los $250, lo que hace muy complicado sostener a las cooperativas que cosechan. Y por eso insisten con la necesidad de devolverle al INYM las facultades para regular el mercado, fijar precios y hacer que las sociedades anónimas no se coman a las entidades más chicas.

A esta compleja situación, se da una historia completamente distinta del otro lado de la cadena: en enero y febrero el volumen de yerba mate elaborada con destino a las góndolas alcanzó los 43.149.049 kilos. En el mismo período del año pasado, las ventas al mercado interno habían alcanzado los 41.688.522 kilos, por lo que se concluye que esta vez llegaron a un millón y medio de kilos de yerba más.

En el terreno de las exportaciones, la situación se mantuvo estable: en el bimestre enero-febrero alcanzaron los 6.311.385 de kilos vendidos, cuando en el mismo período del año pasado esa cifra había llegado a los 6.945.742 kilos.

Las cooperativas yerbateras y su distintas realidades

Yerba Mate

Un reciente estudio del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) reveló que la producción primaria de la yerba mate se encuentra atomizada, con 12.000 pequeños productores, en su mayoría cooperativas. Por otro lado, hay 10 empresas de producción industrial que acumulan 76,8 por ciento del mercado, y entre los tres primero está la Cooperativa Liebig, y las empresas Las Marías y La Cachuera. En sexto y octavo lugar, aparecen otras dos cooperativas: Agrícola Mixta de Montecarlo (Aguantadora) y Productores de Yerba Mate de Santo Pipo (Piporé).

El administrador del INYM y directivo de Piporé, Gerardo Vallejos, aseguró a ANSOL que «el Instituto sigue funcionando normalmente en lo que es lo administrativo y cumpliendo con las resoluciones que son necesarias para la promoción y fiscalización», sin embargo, reconoció que «el hecho de que no se designe presidente nos pone en una situación distinta, con dificultades«.

Vallejos remarcó que a pesar de los intentos por desarticular al INYM, el mismo «solo se puede derogar si es por ley, sino no se lo puede derogar». Luego, remarcó la fuerza del sector cooperativo, que «siempre se ha caracterizado por movilizar y crecer, porque es el mandato de sus socios, y en ese sentido se sigue con acciones de compra de materia prima y crecimiento, y los números marcan esa situación».

En el caso particular de Piporé, Vallejos destacó que la entidad «sigue manteniendo su liderazgo en la Patagonia y las exportaciones se mantinenen en volúmenes, y como siempre incursionando en más de 20 países y buscando nuevos mercados».

Consultado por la crisis, el administrador del INYM dijo que «está dada escencialmente por el incumplimiento de precios que permitan cubrir los costos para el sector primario de producción, y consecuentemente para la yerba mate canchada«. Mientras eso pasa, Vallejos alertó que «el sector industrial sigue manteniendo su rentabilidad a costa de no cumplir con los precios acordes, algo que sí lo hace el sector cooperativo, lo que lleva a pensar que sí podemos hacerlo nosotros, también pueden hacerlo las empresas privadas».

La crisis en la producción primaria

A partir de abril del 2024, entró en pleno funcionamiento el DNU 70/2023 para el sector de la yerba mate, ya que el INYM perdió las facultades de ordenar los costos. De esa forma, el precio de materia prima tuvo un valor de entre $250 y $300 (en lo que es venta directa o a cooperativas con precios más cercanos a $300), mientras que a grandes industrias el precio era más bien bajo, reduciéndose incluso hacia el último trimestre a un valor entre $180 y $240. 

Según el informe de CEPA, «si se analiza la relación entre lo que recibe el productor y el precio de góndola, el primero sólo logra captar 13,3 por ciento del precio de venta en góndola en febrero 2025, es decir, un 11 menos que el promedio 2020-2023«, por lo que concluyen que «es el peor momento, desde 2019 del ratio entre lo que recibe el productor y el precio de góndola por kilo«.

Mabel Acosta, gereanta comercial de la Cooperativa Agrícola Río Paraná (yerba Titrayjú) contó a ANSOL: «los misioneros tenemos el 85 por ciento de la producción de hoja verde, y solo el 15 lo tiene Corrientes, pero ellos han armado la comercialización y un lobby muy importante con contratos para tenernos atrapados en esa comercialización, e incluso algunas cooperativas que tenían sus propia marca fueron absorvidas«.

Acosta alertó: «los productores estamos muy mal porque hoy, por ejemplo, Las Marías (ña segunda empresa más grande del mercado) paga $249, siendo que algunas cooperativas con el financiemamiento del Gobierno de Misiones iban a pagar $301 al productor, pero al final va a terminar siendo un financiamiento a las grandes empresas, porque esos créditos a nuestras cooperativas para producir van a ser para mal vender nuestra materia prima, por eso la idea era que el Gobierno provincial nos ayude para volver a tener el INYM».

En ese marco, la cooperativista yerbatera contó que «desde el Movimiento Agrario de Misiones (MAM) se ha denunciado a los integrantes del Gobierno Nacional por incumplimiento de los deberes de funcionario público, y nos hemos salido de la mesa yerbatera de Misiones porque se han burlado de nosotros, y ya hemos vivido esta experiencia, y sabemos que el único que puede regular el mercado es el INYM».

Consultada por las contradicciones que se dan incluso al interior de movimiento cooperativo, Acosta no dudó: «las dos cooperativas más grandes controlan a las más chicas, y se pierde el esquema tradicional de las cooperativas, y terminamos siendo un montón de entidades que hacen toda la cadena y otras no, otras solo trabajan para las grandes empresas, por lo que muchos molinos y secaderos estamos así».

Más allá de eso, Acosta insistió con que el problema es macroeconómico: «el Gobierno de Milei está deprimiendo a todas las economías regionales, los argentinos estamos bastante mal con la industria nacional, y se habla de la importación cuando Paraguay y Brasil no tienen tanta materia prima como nosotros, es solo un tema de lobby para presionarnos».

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