FACTTIC presentó su primer relevamiento de género en cooperativas tecnológicas

(ANSOL).- La Federación Argentina de Cooperativas de Trabajo de Tecnología, Innovación y Conocimiento (FACTTIC) dio a conocer su primer relevamiento de género, que involucró a la totalidad de sus entidades asociadas.
El informe, realizado en articulación con la investigadora Julieta Grasas del Instituto de Investigaciones Gino Germani (UBA), plantea estrategias a futuro para transformar las realidades desiguales de género dentro del sector.
El relevamiento se llevó a cabo entre agosto y septiembre de 2023, mediante encuestas mixtas (con preguntas abiertas y cerradas) a personas designadas por cada una de las 28 cooperativas que integran la federación.
Esto permitió no solo generar datos estadísticos, sino también reflexiones compartidas sobre las trayectorias, prácticas y desafíos en relación a la equidad de género dentro del sector.
Participación democrática: una deuda pendiente
El 82% de las cooperativas tienen presidencias a cargo de varones cis, mientras que solo una está liderada por una mujer trans. En los consejos de administración, el relevamiento
arroja que de las 28 cooperativas, 23 están presididas por varones cis, 4 por mujeres cis (14%) y 1 por una mujer trans (4%). Esta última corresponde a ALT, compuesta íntegramente por personas trans.

Del total de los cargos; es decir, del conjunto de las presidencias, las secretarías y las tesorerías, 67,5% están ocupados por varones cis. Al analizar en qué cargos se ubican, se observa una mayor concentración de varones cis en la presidencia, que implica un rol más decisivo y una participación decreciente en el resto de los cargos.
Además, un 25% de las cooperativas nunca tuvo mujeres ni disidencias en cargos del consejo de administración. Estos datos reflejan la persistencia del “techo de cristal”, incluso en estructuras autogestivas, que promueven la igualdad en su ideario.
A nivel federativo, el 63% de las personas que representan a las cooperativas ante FACTTIC también son varones cis, aunque el nuevo estatuto apunta a revertir esta desigualdad de género con criterios de paridad.
Distribución de roles y experiencias: la segregación por género se replica
Se trata de los perfiles que ocupan les asociados/as en las cooperativas. Tal como evidencia el gráfico, los/las desarrolladores full stack son amplia mayoría, ocupando el 35% del total de los perfiles. Los desarrolladores backend significan el 14% de la distribución, mientras que los frontend abarcan un 8%. Los administrativos y los project managers también se ubican entre las posiciones más frecuentes, ocupando el 8,5% y el 8% de la distribución.
El estudio revela que el 82% de los roles de programación (full stack, backend, etc.) están ocupados por varones cis. En cambio, las tareas de gestión interna muestran una tendencia a la feminización: el 53% de estos roles están ocupados por mujeres cis. Entre ellas, la participación se reparte casi equitativamente entre tareas técnicas, de apoyo y de gestión, lo que indica mayor versatilidad, pero también barreras para especializarse en las áreas más valoradas del mercado.

En cuanto a la experiencia, la mayoría de las cooperativas se compone de personas con nivel senior. Sin embargo, mientras los varones cis se concentran en esa categoría, las mujeres cis y disidencias quedan relegadas mayoritariamente a niveles semisenior o junior. Así, los datos nos demuestran que la distribución de perfiles en el cooperativismo tecnológico reproduce la segregación existente en la industria.
En detalle, los varones cis se concentran principalmente en posiciones seniors, así se observa que ascienden en la escala de manera tal que la posición senior prácticamente duplica a las semiseniors, 57% frente a 30%. Sin embargo, este crecimiento no se replica para el resto de las identidades. La mayor cantidad de mujeres cis se concentran en la categoría semisenior (45%), lo que sugiere algún tipo de obstáculo para ascender. Si bien representan un universo pequeño, las personas no binarias y los varones trans no se ubican en la categoría más alta de la escala.
Procesos de inclusión y políticas de género
El informe indaga sobre cómo son los procesos de inclusión de asociades en las cooperativas asociadas a FACTTIC. Respecto de los canales, identificaron dos formas de búsqueda y selección de perfiles. Por un lado, se dan mayoritariamente (casi en el 60% de los casos) a partir de recomendaciones y/o revisando CVs recibidos. Por el otro, mediante plataformas como Linkedin o Instagram.
Más del 70% de las cooperativas no relevan ni utilizan los pronombres de sus asociados en los espacios de trabajo, y el 54% nunca realizó búsquedas laborales que excluyan varones cis. Pese a eso, hay señales de avance: el 42% ofrece capacitaciones con perspectiva de género, muchas promueven licencias igualitarias por paternidad, y la mayoría adopta jornadas laborales flexibles para personas con hijos.

Además de las capacitaciones relativas a esta temática, existen otras políticas para prevenir las violencias/discriminación en el ámbito laboral. Los protocolos de prevención/acción ante violencias y los códigos de conducta son una de ellas. Menos de un tercio de las coopes tienen o adhieren a un protocolo que explicite un curso de acción y/o sanciones.
Entre las herramientas más destacadas se encuentra el código de conducta de FACTTIC, conocido por el 80% de las cooperativas, que establece un piso común frente a situaciones de violencia o discriminación por razones de género.
Próximos pasos: conocer para transformar
«Este documento funciona como una línea de base y, a partir de aquí, podemos darle continuidad al relevamiento en articulación con las demás temáticas que nos son de interés en las coopes y en la Federación», dicen en el informe de FACTTIC, que busca profundizar su transformación con estrategias colectivas que favorezcan la inclusión real de mujeres y disidencias, tanto en roles técnicos como en la toma de decisiones.
Entre las acciones propuestas se encuentra el fortalecimiento de proyectos como semillero.coop.ar, pensado como plataforma para acompañar trayectorias diversas en el sector. También se plantea continuar con relevamientos periódicos para monitorear avances, articular nuevas herramientas formativas, y debatir cómo crecer de forma más equitativa y democrática.



