En Quebec una red densa y territorial reinventa el desarrollo

Cuando hablamos de Economía Social y Solidaria en Quebec, Canadá, no hablamos de un nicho urbano: más del 60% de las más de 11.200 empresas que integran este tejido están fuera de los grandes centros urbanos. Ese anclaje territorial se traduce en soluciones concretas que nacen desde las cooperativas y las mutuales: desde atención domiciliaria hasta turismo local, pasando por alimentación y cultura, con presencia en regiones diversas y conectadas por una red de polos regionales que brindan formación, apoyo financiero y herramientas adaptadas a la realidad de las comunidades locales, que construyen soluciones desde adentro.
La institución que agrupa a la mayor parte de estas empresas sociales es el Conseil Québécois de la Coopération et de la Mutualité (CQCM), el cual incluye desde cooperativas de salud y ahorro hasta entidades educativas. Creada hace 85 años, CQCM es una organización para las cooperativas y mutuales de la región, que agrupa más de 3.000 empresas con 9 millones de asociados. Su razón de ser tiene que ver con poder contar con una visión que permita a estas experiencias crecer dentro de una planificación estratégica común.
Si evaluamos al conjunto de las experiencias del sector, las cooperativas y mutuales representan aproximadamente el 8% del PIB provincial, generando más de 220.000 empleos y con casi 48.000 millones de dólares en circulación anual. Por tanto, su aporte fiscal es notable, lo cual permiteque iniciativas como los Centros de la Petite Enfance (CPE) que brindan guarderías de alta calidad, sean posibles gracias al nivel de dinamismo económico regional. Exactamente lo mismo sucede con la vivienda comunitaria, que a su vez, reduce costos en salud y servicios sociales al priorizar la inclusión y prevención.
Desde las zonas rurales hasta el centro urbano, el modelo de la Economía Social y Solidaria, complementa al empleo digno con el bienestar colectivo y la eficiencia estructural, priorizando a las personas por sobre el capital, y haciendo que la inversión pública mejore su eficiencia real.

Cooperativas y mutuales en Quebec: pequeñas ciudades con alto impacto
Más allá de su impacto económico, la Economía Social y Solidaria en Quebec también actúa como un laboratorio de nuevas respuestas a viejos problemas: redes de reciclaje, fondos de inversión solidaria, o mercados de productores son solo algunas de las muchas nuevas iniciativas que se llevan a cabo. En este mismo sentido, el sector representa un motor de inclusión laboral: dos tercios de su fuerza de trabajo son mujeres, y un tercio tiene menos de 35 años.
Podemos analizar el ejemplo concreto de la Coopérative Santé de Saint-Boniface, una cooperativa de salud que nace en 2007 de la voluntad ciudadana para asegurar la atención de primer nivel en una región quizás desatendida. Con 5.000 asociados, esta cooperativa no solo atiende a sus afiliados, sino que ofrece todos los servicios cubiertos por la RAMQ (la aseguradora pública de Quebec) abierta a toda la población.
En Canadá, el formato cooperativo y mutual es muy exitoso en lo que hace a la gestión de la salud comunitaria. Esos modelos de atención son esenciales para garantizar salud accesible, preventiva y democrática, demostrando que los cuidados pueden organizarse por y para las comunidades.

También son vitales las cooperativas de crédito, siendo la más relevante en Quebec el Grupo Desjardins. Una cooperativa fundada en el año 1900 en Lévis, Quebec, por Alphonse Desjardins. Actualmente es la cooperativa financiera más importante de Norteamérica, siendo titular de la Federación de Unión de Crédito (caisses populaires). Si bien mantiene su central de operaciones en Quebec, su centro ejecutivo se encuentra en Montreal.
Parte del éxito del modelo radica en el sustento institucional, dado que la ciudad de Quebec cuenta con una ley específica desde 2013 y un plan de acción vigente 2020-2025 para consolidar su ecosistema de la Economía Social y Solidaria.
Las empresas de este sector muestran una longevidad superior al promedio canadiense. Casi un 39% tienen más de 30 años, mientras que el 46% se sitúan entre 10 y 30 años de existencia. Las cooperativas presentan tasa de supervivencia en 10 años del 44%, significativamente más alta que los negocios privados (20%). Eso refleja la robustez del modelo basado en gobernanza democrática, foco comunitario y la reinversión local.

El modelo de Economía Social y Solidaria quebequense se presenta como un ejemplo posible de replicar en lugares del mundo disimiles. Al combinar innovación e inclusión, con impacto económico y respaldo político lo proyecta como una propuesta superadora que implica crecimiento con desarrollo sustentable.



