Paraguay convoca al cooperativismo para industrializar el interior y diversificar la economía

Paraguay busca fortalecer el desarrollo productivo del interior del país a través del cooperativismo, con una estrategia orientada a impulsar la industrialización regional, diversificar la producción y ampliar las capacidades exportadoras del sistema asociativo. La iniciativa apunta a aprovechar la estructura cooperativa existente, para generar mayor valor agregado en las economías locales y consolidar cadenas productivas que trasciendan la producción primaria.
El recientemente nombrado ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, anunció a través del Viceministerio de Rediex, que se instalará un observatorio económico orientado a la inteligencia comercial, impulsando la inversión para mejorar la eficiencia y productividad, y promoviendo la regularización, el recambio generacional y el fortalecimiento institucional.
El sistema cooperativo paraguayo cuenta actualmente con 576 cooperativas, de las cuales 116 están vinculadas directamente a actividades productivas. Sin embargo, el sector presenta una fuerte concentración: solo 15 cooperativas concentran cerca del 95 por ciento de las transacciones, una situación que evidencia la necesidad de fortalecer las capacidades tecnológicas, industriales y comerciales del resto de las entidades, para ampliar su participación en el mercado.
En ese contexto, la estrategia de desarrollo apunta a promover un salto tecnológico y productivo que permita a nuevas cooperativas ampliar su escala de producción, incorporar procesos industriales y avanzar hacia la exportación de cultivos no tradicionales. En una primera etapa, los mercados regionales como Brasil, Argentina y Chile aparecen como destinos prioritarios para estos productos.

Industrialización del interior y desarrollo de cadenas productivas
El impulso al cooperativismo productivo de Paraguay forma parte de un enfoque orientado a promover la industrialización del interior paraguayo, generando valor agregado en origen y evitando que la economía dependa exclusivamente de la producción primaria.
La estrategia plantea avanzar en la diversificación productiva, el desarrollo de cadenas agroindustriales y la creación de marcas propias vinculadas a cooperativas, con el objetivo de consolidar procesos de generación de riqueza sostenible en distintos territorios del país.
Este modelo busca transformar a las cooperativas en plataformas de organización económica capaces de integrar producción, industrialización y comercialización, fortaleciendo al mismo tiempo el arraigo territorial y la generación de empleo en zonas rurales.
El peso económico del cooperativismo en Paraguay
El cooperativismo paraguayo tiene una presencia significativa en la economía nacional. Según datos del Instituto Nacional de Cooperativismo (INCOOP), el sector reúne alrededor de 2 millones de socios, una cifra relevante para un país que cuenta con poco más de siete millones de habitantes.
En términos económicos, los activos del sistema cooperativo se estiman en alrededor de 6.800 millones de dólares, lo que refleja el peso financiero y productivo de estas organizaciones dentro del sistema económico del país. Además, el cooperativismo participa con entre el 17 y el 20% del sistema financiero nacional, consolidando su rol como actor relevante dentro de la economía paraguaya.
Cooperativas y agroindustria
El cooperativismo también posee una fuerte incidencia en la producción agroindustrial. De acuerdo con datos sectoriales, las cooperativas participan con el 38% de la producción nacional de soja, el 38% de la producción de trigo, y concentran cerca del 90% del mercado lácteo, además de representar aproximadamente el 32% del faenamiento y exportación de carne bovina.
Estas cifras reflejan el rol estratégico que cumple el sector cooperativo en la generación de alimentos y en el comercio exterior paraguayo.
La agroindustria tiene además un peso central en la economía nacional. Las actividades vinculadas al agro y a la agroindustria representan aproximadamente el 25% del Producto Interno Bruto del país, mientras que el complejo sojero concentra el 38,2% de las exportaciones nacionales, y la exportación de carne bovina alcanzó unos 2.169 millones de dólares en los últimos registros disponibles.
Economía en crecimiento, con base agroindustrial
El contexto macroeconómico paraguayo muestra indicadores de crecimiento sostenido. El Banco Central del Paraguay estimó que la economía del país registró un crecimiento del 6% en 2025, mientras que las proyecciones para 2026 ubican la expansión económica en torno al 4,2%.
A su vez, Paraguay mantiene niveles moderados de endeudamiento público, con una relación deuda pública–PIB cercana al 37,7 por ciento, y recientemente obtuvo el grado de inversión crediticia Baa3 por parte de Moody’s, un reconocimiento asociado en parte a la diversificación de su matriz agroindustrial.
En ese escenario, el fortalecimiento del cooperativismo productivo aparece como una herramienta clave para continuar ampliando la base industrial del país y reducir la dependencia de factores climáticos que afectan a la producción primaria.
Cooperativismo y desarrollo territorial
La apuesta por el cooperativismo como motor de industrialización del interior se inscribe en una estrategia de desarrollo territorial que busca combinar producción agrícola, agroindustria y organización asociativa.
A través de la ampliación de capacidades productivas, el acceso a tecnología y la creación de cadenas de valor, el país apunta a consolidar un modelo económico que permita generar empleo, promover exportaciones y construir riqueza sostenible en distintas regiones del territorio paraguayo.



