Europa: el auge cooperativo como respuesta al desempleo juvenil

(ANSOL).- El primer cuatrimestre de 2025 mostró signos claros de desaceleración económica en Europa, con tasas de crecimiento por debajo del 0,5% en países como Italia y Alemania, según datos de Eurostat. En este contexto, el desempleo juvenil volvió a posicionarse como un problema estructural. En marzo de este año, la tasa de desempleo entre menores de 25 años alcanzó el 14,5% en la eurozona, con picos superiores al 30% en Grecia y el sur de Italia.
Frente a este panorama, la Comisión Europea ha comenzado a articular políticas de estímulo que incorporan al cooperativismo como parte central de la estrategia. En un comunicado publicado en enero de 2025, Cooperatives Europe celebró la inclusión del sector en el nuevo Plan de Acción para el Empleo Juvenil, destacando la necesidad de ampliar el acceso de los jóvenes a la economía social, a través de programas de formación, prácticas profesionales y apoyo al emprendimiento cooperativo.
Formación, inclusión y economía real en Europa
Con el respaldo de fondos europeos y el trabajo de redes cooperativas nacionales, varias iniciativas están en marcha en Europa para fomentar la inserción laboral de jóvenes mediante el modelo cooperativo. España, Italia, Francia, Eslovenia y Bélgica han sido pioneros en implementar cursos, talleres y espacios de incubación para proyectos liderados por jóvenes.
Según datos publicados por Cooperatives Europe, el 60% de los nuevos empleos juveniles generados en España e Italia provino del sector cooperativo, durante el primer trimestre de 2025. Este crecimiento no es casual: el modelo permite esquemas más horizontales de inserción laboral, favorece el arraigo territorial, y demuestra resiliencia frente a crisis.
La secretaria general de Cooperatives Europe, Agnès Mathis, destacó en una declaración institucional que «el modelo cooperativo ofrece a los jóvenes una oportunidad concreta de emprender de forma colectiva, con reglas claras, participación democrática y compromiso con la comunidad».
Mondragón, a la vanguardia cooperativa

Entre las experiencias más destacadas de Europa se encuentra el Grupo Mondragón, en el País Vasco. Esta corporación cooperativa, con más de 80.000 trabajadores, anunció en marzo la apertura de 500 plazas para jóvenes en el sector de ciberseguridad industrial, en alianza con centros tecnológicos y universidades vascas.
El proyecto forma parte del plan «Industria 4.0 Cooperativa«, financiado parcialmente con fondos NextGenerationEU. Las nuevas plazas se distribuirán en las cooperativas Fagor Automation, LKS Next y Mondragon Unibertsitatea, y estarán destinadas a formar perfiles técnicos capaces de garantizar la seguridad de los procesos industriales, frente a las amenazas digitales. Esta inversión responde tanto a una necesidad estratégica del ecosistema productivo como a la voluntad política de reforzar el vínculo entre juventud y trabajo cooperativo.
Una red de alianzas y desafíos en común
Más allá de Mondragón, el crecimiento del cooperativismo juvenil en Europa se apoya en una red de actores que incluye desde organizaciones juveniles hasta entidades de economía social y gobiernos locales. El Observatorio Europeo del Cooperativismo Juvenil, creado por la ACI-Europa en 2023, ha identificado más de 1.200 cooperativas lideradas por menores de 35 años en funcionamiento en el continente; la mayoría, en sectores como tecnología, cultura, alimentación sostenible y servicios educativos.
El reto no es menor: las barreras de acceso a crédito, la burocracia estatal y la falta de visibilidad siguen siendo obstáculos para el desarrollo pleno de este modelo. Sin embargo, el respaldo institucional recibido en los últimos meses, sumado a los buenos indicadores de empleabilidad y estabilidad, auguran un fortalecimiento sostenido del cooperativismo juvenil.
Proyecciones y compromisos hacia el futuro de Europa

En abril de 2025, la Dirección General de Empleo, Asuntos Sociales e Inclusión de la Comisión Europea anunció que se destinarán 75 millones de euros adicionales para programas de promoción del empleo juvenil cooperativo, con el objetivo de alcanzar a 15.000 jóvenes antes de 2030. Además, se trabaja en una directiva europea que simplifique el registro de cooperativas juveniles y armonice sus marcos legales.
Estas acciones se enmarcan en la Estrategia Europea de Economía Social, lanzada en 2021 y ampliada este año, que reconoce formalmente al cooperativismo como motor de inclusión y desarrollo sostenible. La colaboración con Cooperatives Europe y otras redes del sector ha permitido acelerar la implementación de políticas públicas basadas en evidencia y participación ciudadana.
Mientras las fórmulas tradicionales de Europa en particular y de Occidente en general dan señales de agotamiento, el modelo cooperativo juvenil europeo se afirma como respuesta estructural a uno de los desafíos más urgentes del presente: ofrecer trabajo digno, estable y con sentido de propósito a las nuevas generaciones. La alianza entre instituciones públicas y entidades cooperativas comienza a rendir frutos concretos, y su consolidación podría definir el rumbo laboral del continente en los próximos años.



