Después de 5 años, la cooperativa mexicana Cruz Azul recuperó el control de la cementera

Tras un operativo judicial y policial, el Consejo de Administración de la Cooperativa La Cruz Azul SCL, liderado por Víctor Manuel Velázquez Rangel, recuperó la planta de Tula, en Hidalgo, que estuvo ocupada ilegalmente por más de cinco años. La acción busca reincorporar la planta a la producción formal, restablecer empleos y detener los conflictos de la facción disidente.
Historicamente, el sector cooperativo en México representa la capacidad de resignificar los procesos económicos tradicionales que representan el capital concentrado y el estado. La recuperación de la planta cementera, ubicada en el poblado de Jasso, municipio de Tula; es el paso definitivo para que Cruz Azul retome su papel como contrapeso competitivo esencial en la industria cementera local.
La recuperación fue ordenada por un juez y ejecutada por autoridades ministeriales, logrando el control físico de la planta de Jasso. Según Velázquez, la planta estuvo “secuestrada“ bajo control de un grupo opositor durante cinco años. Durante el operativo, se reportaron incidentes y enfrentamientos.
Ahora, Víctor Velázquez anunció el inicio de una «nueva etapa de diálogo» y el inicio de la reactivación económica para los trabajadores de la cooperativa en la zona. De gran relevancia para el sector industrial y cooperativo de México, la recuperación de la planta en Tula, Hidalgo, termina con el dualismo, luego de años de conflicto entre dos líneas internas, da el reconocimiento legal al consejo liderado por Víctor Manuel Velázquez Rangel, que se consolida con la posesión física del inmueble.

La restitución de la planta cementera de Cruz Azul
La planta cementera de La Cruz Azul en Tula es un símbolo del cooperativismo en Mexico. Antes de su inactividad agravada por un corte de energía en agosto de 2022, poseía una capacidad instalada de 12.000 toneladas diarias. Su reintegración permitiría a La Cruz Azul ser nuevamente uno de los primeros productores en México, con una capacidad total anual histórica cercana a los 10 millones de toneladas.
Además, al estar en el centro del país, su reactivación puede reducir costos logísticos hacia mercados clave como la Ciudad de México y el Estado de México, donde se concentra gran parte de la demanda de construcción.
La recuperación de la planta de Jasso, de la Cooperativa Cruz Azul representa el último gran bastión que faltaba por integrar a la administración central de la cooperativa. La planta es el motor económico de la zona de Tula, enviando una señal de resolución a proveedores, clientes y acreedores que estuvieron en vilo por los procesos legales pendientes.
Se espera también que la planta requiera una inversión importante en actualización tecnológica y mantenimiento preventivo. La cooperativa tenía planes de inversión, históricamente estimados en 300 millones de dólares, para modernizar sus instalaciones. El control físico de la planta permitiría finalmente aplicar estas mejoras tecnológicas en Tula.
Por otra parte, puede traer un impacto en la competitividad del sector con equilibrio de precios. La entrada de un flujo constante de producción desde Tula puede estabilizar los precios regionales del cemento al aumentar la oferta en una zona de alta demanda. Es vital para sostener una cuota de mercado dentro del sector cooperativo frente a gigantes de la producción de cemento como son las Cemex y Holcim.
La recuperación de esta planta simboliza la fortaleza del modelo de cooperativas frente a crisis internas. La administración prometió recuperar fuentes de empleo y «sanar el tejido social» de la región, fundamental para un sector que genera puestos de trabajo para más de 60.000 personas.
5 años de conflicto para La Cruz Azul
El conflicto no solo fue administrativo; sino que derivó en múltiples órdenes de aprehensión y enfrentamientos violentos, lo que hace que esta restitución sea un paso crítico hacia la paz social en la región.
Durante la recuperación de la cooperativa se reportaron disparos de arma de fuego y un enfrentamiento entre civiles y fuerzas del orden, que resultó en detenciones y daños a veiculos policiales.
La Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH) informó, en tanto, que los 33 arrestados fueron puestos a disposición de esa dependencia; además, aclaró que no hubo personas heridas o fallecidas, pese a que vecinos reportaron detonaciones por arma de fuego durante el desalojo.
Tras años de litigios y violencia, que incluyeron enfrentamientos armados, incluso durante el operativo de recuperación, la toma de control bajo mandato judicial busca proyectar una imagen de certeza jurídica necesaria para atraer nuevos contratos de obra pública y privada.
En tanto, la Comisión de Derechos Humanos estatal comunicó que abrió una queja de oficio por los actos registrados en la cementera Cruz Azul, para determinar posibles violaciones a las garantías individuales.
En agosto de 2020, autoridades giraron tres órdenes de arresto contra Billy Álvarez por delincuencia organizada y lavado de dinero; en enero de 2025 fue capturado, pero eso no detuvo la pugna entre los dos bandos que se disputaron la titularidad de la fábrica.
El 31 de agosto de 2025, Federico Sarabia Pozo, líder del grupo que controlaba el inmueble, fue arrestado por delincuencia organizada y blanqueo de dinero.

¿Cuál es la historia de la Cooperativa La Cruz Azul?
El 2 de noviembre de 1931, 192 trabajadores fundaron formalmente la Cooperativa La Cruz Azul, asumiendo la responsabilidad total de la producción y administración bajo el liderazgo de Guillermo Álvarez Macías. Bajo su visión, la cooperativa no solo creció en producción, sino que fundó Ciudad Cooperativa Cruz Azul, un modelo de comunidad con servicios de salud, educación y recreación.
La Ciudad Cooperativa Cruz Azul es un Modelo de «Pueblo Fábrica». ubicada en el estado de Hidalgo, en lo que antiguamente era la Hacienda de Jasso, siendo el corazón social y operativo de la cementera. En esta etapa se inauguró la segunda planta en Lagunas, Oaxaca, y el equipo de fútbol Cruz Azul ascendió a la Primera División, convirtiéndose en un referente cultural del país.
Su desarrollo moderno fue impulsado en la década de 1950. El objetivo era aplicar los valores del cooperativismo, como la ayuda mutua, democracia y equidad a la vida diaria de los trabajadores, creando una ciudad que fuera propiedad de sus habitantes.
A diferencia de otras zonas industriales, esta ciudad se diseñó para ser autosuficiente y ofrecer una calidad de vida superior. Con servicios de educación y salud como el Centro Educativo Cruz Azul y el Médica Azul, un hospital de alto nivel para socios y la comunidad. En cuanto a vivienda y recreación, incluye unidades habitacionales planeadas, centros deportivos, el Estadio 10 de Diciembre (cuna del equipo de fútbol) y espacios culturales.
Hoy en día, es considerada un referente del cooperativismo en México. Representa el éxito de un modelo donde el capital no es el fin, sino el medio para el desarrollo integral de una comunidad que se identifica orgullosamente con los colores azul y blanco.



