Cerró el X Encuentro de la Economía de las y los Trabajadores: «Otro mundo es posible y urgente»

(ANSOL).- El X Encuentro Internacional de la Economía de las y los Trabajadores se realizó en La Rioja, tal como ocurrió el año pasado, en el IV Encuentro Latinoamericano. Por sobre las mesas y talleres, el encuentro estuvo atravesado por un eje: pensar la economía desde la clase trabajadora y la autogestión.
A su vez, fue atravesado por dos líneas que se desprenden de este eje: el avance de las ultraderechas en el mundo y las alternativas que la autogestión trabajadora ya construye.
El encuentro contó con la participación de dirigentes y referentes del sector cooperativos, académico y sindical. Entre ellos, destacaron delegaciones de distintas provincias argentinas y de países como Chile, Turquía, Canadá, México, Brasil, España y Francia.
«A través de la economía solidaria, hemos podido dignificar a muchos trabajadores en el mundo«, simplificó Julio Delgado, presidente de la cooperativa local Copegraf y dirigente de la Federación Asociativa de Diarios y Comunicadores Cooperativos de la República Argentina (FADICCRA) y de la Federación de Cooperativas Autogestionadas de la República Argentina (FEDECARA).
Delgado fue el rostro que puso emocionalidad y coraje al encuentro. Reconocido y valorado por los cientos de personas que participaron del encuentro, abrió el encuentro con una afirmación: «El cooperativismo es la manera de que salgamos todos y todas adelante. El enemigo es uno; tenemos que tomar mayor organización de hacia dónde ir«.
Los desafíos y las herramientas


El panel de apertura trazó estos ejes transversales. «Es un gran logro estar acá porque no ha sido fácil», inició Andrés Ruggeri, integrante del Comité Organizador y del programa Facultad Abierta de la Universidad de Buenos Aires (UBA). «Acá, hay un mundo diverso debatiendo sobre una economía desde los trabajadores», añadió.
Su discurso avanzó hacia un análisis más amplio del escenario político internacional y señaló que «el capitalismo cada vez más salvaje ha mutado en expresiones políticas abiertamente fascistas, que creían desterradas tras la Segunda Guerra Mundial, pero que hoy resurgen con fuerza en varios países».
«Ver tantas caras nuevas y conocidas de cooperativas del mundo es de por sí una victoria», expresó David Blanco, de la Confederación General del Trabajo (CGT) de España. «Estamos aquí para aprender y para construir, para poner la vida en el centro de la producción», dijo y orientó sobre unas palabras claves que acompañó el humor del encuentro, más allá de los productivo: el cuidado, el disfrute y la potencialidad de la vida.

Desde un repaso por las experiencias locales de las empresas recuperadas, Flavio Chedid Henriques, investigador e integrante de la Escuela de Autogestión; el francés Richard Neuville y el dirigente de FEDECARA Hugo Cabrera coincidieron en debatir sobre los efectos que el avance de la derecha en el mundo tiene sobre el pueblo trabajador. «Lo que nos enseñó la historia es que se puede salir y los pueblos siempre tienen revancha«, subrayó Ruggeri.
«Confiamos en que podamos saltar el campo minado que atravesamos y transformarlo en campo fértil«, apuntó la investigadora Celia Pacheco Reyes, de la Universidad Autónoma Metropolitana de Xochimilco, México.
«La red es mucho más amplia de lo que el encuentro puede mostrar«, agregó Ruggeri, luego de enumerar los desafíos políticos y económicos que atraviesa cada país al momento de participar de cada encuentro internacional.
Las conclusiones del Encuentro

El Encuentro contó con propuestas de talleres, mesas de debates y presentaciones que se desenvolvieron con una fuerte impronta de lucha y propuestas alternativas al modelo neoliberal de producción económica y política.
Edith Encinas, de la cooperativa rosarina La Cabaña y también parte el Comité Organizador siguió esa misma línea y aseguró que es «enorme la red de contención que estamos construyendo» a nivel mundial. «Nos quieren ver solos; por eso, tenemos que demostrar que siempre la manera de construir es viendo al otro«.
Las palabras del sindicalista español Blanco podrían resumir la apertura y cierre de este encuentro: «Otro mundo es posible y urgente. Y lo estamos haciendo«.



