GESTIÓN

CONINAGRO inicia el camino hacia sus 70 años con foco en la historia y los desafíos del cooperativismo agropecuario

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A meses de su aniversario, un repaso por la historia de CONINAGRO con testimonios de dirigentes como Carlos Garetto y Gonzalo Álvarez Maldonado, quienes destacaron el rol del cooperativismo en el desarrollo productivo y los desafíos actuales del sector.

La Confederación Intercooperativa Agropecuaria Ltda. (CONINAGRO) comenzó a transitar el camino hacia su 70° aniversario, que se celebrará el próximo 18 de septiembre, con una serie de reflexiones de dirigentes históricos y actuales que ponen en valor el rol del cooperativismo agropecuario en la Argentina y los desafíos que enfrenta el sector.

Fundada en 1956 como una organización de tercer grado que nuclea a más de 350 cooperativas agropecuarias integradas en alrededor de 20 federaciones, que a su vez representan a más de 150.000 productores en todo el país, CONINAGRO surge como expresión de la necesidad de articulación del movimiento cooperativo agrario.

Sus antecedentes se remontan a 1953, con la creación del Consejo Intercooperativo Agrario de Coordinación y Arbitraje, reconocido oficialmente por el Estado nacional como entidad representativa del sector. Ese proceso derivó en la constitución formal de la Confederación, consolidando un espacio de interlocución con el Estado y de defensa de los intereses de las economías regionales.

Carlos Garetto: “El cooperativismo fue mi segunda universidad”

En el inicio de este ciclo de testimonios, el ex presidente de CONINAGRO, Carlos Garetto, repasó en un video institucional los momentos más significativos de su gestión y destacó el valor formativo del movimiento cooperativo: “Para mí el movimiento cooperativo fue mi segunda universidad, porque uno aprende tanto en contacto con los productores, que no está en la teoría; ahí vivís toda la problemática”.

En esa línea, subrayó el origen histórico del cooperativismo agropecuario argentino: “La mayoría fueron inmigrantes que llegaron de Europa y vinieron a hacer del laboreo de la tierra la cultura del trabajo, pero también la cultura del encuentro. A través del cooperativismo encontraron la figura que les permitió sostenerse y luego crecer”.

Garetto también remarcó la capacidad de adaptación del sector: “Hoy estamos contentos del crecimiento que hemos tenido, porque el movimiento cooperativo ha sabido adaptarse a todas las necesidades”.

Al analizar momentos clave, señaló el impacto del conflicto por la Resolución 125, de retenciones móviles del 2008: “Cambió la historia del sector agropecuario, porque nos puso en el centro de la escena pública y las decisiones políticas. Con CONINAGRO nos pusimos al frente de esa gesta”.

De cara al presente, Garetto advirtió sobre la concentración económica y el desplazamiento de pequeños productores: “El productor chico va desapareciendo, se va concentrando la economía y la tecnología va desplazando a ciertos sectores, y si no hay capacitación va a haber gente marginada. Ahí tenemos un gran desafío”. Y concluyó: “Tenemos que permanecer al lado de las cooperativas, porque eso nos va a legitimar y nos va a dar fortaleza”.

Entre Ríos, el tractorazo y la defensa del productor

Gonzalo Álvarez Maldonado, referente de la Mesa de Carnes de CONINAGRO

En diálogo con ANSOL, Gonzalo Álvarez Maldonado, referente de la Mesa de Carnes de CONINAGRO, destacó el rol histórico de la entidad y su arraigo federal: “Entre Ríos, como cuna del cooperativismo agropecuario, es fundadora de CONINAGRO, y su primer presidente (Aaron Dorfman) fue de esta provincia. Siempre se bregó por la unión de las cooperativas agropecuarias”.

En su repaso histórico, puso en valor hitos de movilización y defensa sectorial: “CONINAGRO tuvo una actividad más que importante en defensa del productor agropecuario y sus cooperativas, sobre todo con el retorno de la democracia y en la década del 90, cuando tuvo una gran injerencia en lo que fue la movilización más grande que se hizo sobre Buenos Aires, conocida como el tractorazo”.

Asimismo, recordó el rol de la entidad en el conflicto de la Ley 125 de 2008: “Fue una participación más que activa, siempre bregando desde la democracia, ya sea en el Congreso, el Poder Ejecutivo o los institutos nacionales”.

En cuanto al futuro, Álvarez Maldonado planteó la necesidad de fortalecer la unidad del sector: “Espero la unión de los productores y sus cooperativas, considerando al hombre como eje de la producción, el trabajo, la salud y la política, y no bregando por el individualismo”. Y agregó: “Veo a CONINAGRO en una fase de hombría de bien, solidaria, para este futuro que necesitamos con bienestar para todos los argentinos”.

CONINAGRO: un aniversario con mirada hacia adelante

A 70 años de su fundación, la Confederación se posiciona como uno de los principales actores del cooperativismo agropecuario argentino, con presencia en todas las economías regionales y una trayectoria marcada por la defensa del productor, la promoción del asociativismo y la articulación con el Estado.

El inicio de este ciclo de testimonios no solo recupera la memoria institucional, sino que también proyecta los desafíos de un sector atravesado por transformaciones productivas, tecnológicas y sociales, donde el cooperativismo continúa siendo una herramienta clave para el desarrollo federal.

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