La UTEP encabezó una jornada de lucha en defensa del sector textil
(ANSOL).- La Red Textil Cooperativa, la Federación de Costureros, Indumentaria y Textiles (FECOSET), el Frente Popular Darío Santillán, el Frente de Organizaciones en Lucha (FOL) y el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) Rama Textil realizaron una concentración e intervención artística frente al Ministerio de Economía.
El objetivo de la acción fue visibilizar el rechazo a la apertura de importaciones y «defender los 150.000 puestos de trabajo en riesgo», comunicaron desde la organización.
La apertura de importaciones anunciada por el Gobierno Nacional «pone en jaque a toda la cadena productiva textil y, en particular, al sector de la confección, que sostiene aproximadamente 150.000 puestos de trabajo en todo el país».
En el mismo sentido, continuaron: «La industria textil argentina es una de las pocas cadenas productivas 100% nacional. Emplea a 540.000 trabajadores y trabajadoras en todas las etapas: producción de materias primas, hilado y tejido, confección y comercialización».
«Nuestro sector, el de la confección, representa uno de los eslabones más vulnerables en el que predominan sectores pymes y cooperativas, pero sobre todo pequeños talleres familiares», alertaron.
El sector textil, uno de los más informales

Desde las organizaciones que se manifestaron frente al Ministerio que conduce Luis Caputo, alertaron también que 7 de cada 10 trabajadores del sector están «en negro» o contratados de manera informal o ilegal.
«El 72% de quienes están en relación de dependencia lo hacen de manera informal (muy por arriba de la tasa de informalidad general del sector manufacturero), y el 40% de los trabajadores son cuentapropistas, al que se suma la mano de obra familiar que no suele aparecer en las estadísticas», plantearon.
«Se estima que hay aproximadamente 150 mil costureros en la economía popular, de los cuales sólo una pequeña parte están agrupados en cooperativas, que les brindan a los y las trabajadoras un marco mayor de derechos, autogestión y organización colectiva.
La subsistencia del sector textil, en peligro

A esta situación marcada por la explotación y la informalidad, «se le suma una crisis generalizada agravada por la caída del consumo interno, la pérdida de poder adquisitivo y la eliminación de programas de apoyo a la economía popular (Salario Social Complementario, Monotributo social, microcréditos, etc.)».
En este marco, «el golpe final llegó con el anuncio del Gobierno Nacional de la apertura masiva de importaciones, reduciendo los aranceles del 35% al 20%, lo que abre el mercado a productos de otros países elaborados en condiciones de sobreexplotación o directamente mediante trabajo esclavo o infantil».
Finalmente, insistieron: «La subsistencia de nuestro sector está en peligro, necesitamos que toda la población esté al tanto y apoye nuestro reclamo de cuidar el trabajo y la industria nacional».



