Retenciones cero: ¿baja de impuestos o negocio para pocos?

(ANSOL).- El sector agropecuario vivió 72 horas convulsionadas. El lunes, el Gobierno decretó la reducción al 0% a las retenciones a la exportación de granos. La exención impositiva estaba pautada hasta el 31 de octubre, pero la letra chica fijaba como tope los 7 mil millones de dólares. Ese tope fue alcanzado en horas y las retenciones volvieron a su estado anterior.
La eliminación de las retenciones es un antiguo reclamo del sector productivo y exportador, que celebraron el lunes la gran noticia. Sin embargo, buena parte de ese sector convirtió los elogios en críticas, al quedarse afuera de la exención.
Desde distintas corrientes agropecuarias, llegaron las opiniones negativas. Expertos del sector alertaron que la medida del Gobierno «solo favoreció a las cerealeras exportadoras y no llegó al productor, debido al diseño que tuvo la norma«.
Una de las empresas agroexportadoras más grandes habría inscripto ventas por unos US$ 4.200 millones, equivalentes al 60% del total del cupo determinado por el Gobierno, obteniendo un claro beneficio en apenas unas horas.
¿Baja de impuestos o negocio de unos pocos?
El periodista especializado Matías Longoni, en un hilo de la red social X, sentenció: «Es uno de los fraudes más grandes que yo haya visto, mucho más grave que las Crypto de Javier e incluso que el 3% de Karina. Para ser claros, hay un grupo pequeño de gente que se apropió de unos 1.500 millones de dólares que iban a ser recaudados por el Estado argentino por retenciones que ya no se cobrarán».
«Economía permitió que se anotaran DJVE (exportaciones) a diestra y siniestra, sin ningún límite, ni condición. Las exportadoras vieron la posibilidad que les habilitaron, y se aprovecharon de la necesidad de los ‘cráneos’ del Palacio de Hacienda», explicó.
Longoni aclaró que las empresas exportadoras «no cometieron ningún delito», sino que centró sus críticas en el apresuramiento o desprolijidad del Gobierno, al publicar esa norma en forma urgente, necesitado de divisas.
El especialista recordó que «la soja que las cerealeras compraron antes de esta semana, ya la pagaron descontando retenciones», pero, en cambio, la venderán sin pagarle derechos de exportación al Fisco», logrando un diferencial enorme de ganancias.
La sospecha es que «la mayor parte de las DJVE que anotaron es por mercadería que les queda por comprar. Como mañana regresan las retenciones, volverán a descontarlas de los precios«. De esta forma, las cerealeras nunca trasladarían la baja de las retenciones a los productores.
Ahora sí vamos a hablar un poco en serio sobre lo sucedido con la falsa eliminación de retenciones, que es uno de los fraudes más grandes que yo haya visto, mucho más grave que las Crypto de Javier e incluso que el 3% de Karina. Para ser claros, hay un grupo pequeño de gente que…
— Matías Longoni (@matiaslongoni) September 25, 2025
La palabra del campo cooperativo
La Mesa Agroalimentaria Argentina (MAA) – conformada por organizaciones de productores autogestivos y de la agricultura familiar) emitió un comunicado en el cual apuntó: «Esta medida, lejos de favorecer al campo, representa un regalo al agronegocio y a los grandes exportadores, mientras encarece los alimentos de la mesa de los argentinos y golpea a los pequeños y medianos productores».
«Esta política no nos ayuda, nos complica, y al mismo tiempo empuja hacia arriba los precios de la harina, el pan, los fideos, la carne, la leche y el aceite, perjudicando directamente a la sociedad», alertaron desde MAA.
Juan Manuel Rossi, presidente de la Federación de Cooperativas Federadas (FECOFE, integrante de la MAA), fue contundente en diálogo con ANSOL: «Fue el robo del siglo. Es una mesa de negociación entre las altas esferas de un Gobierno con las exportadoras. Se beneficiaron una decena de exportadoras; principalmente, las 5 más grandes; particularmente, las multinacionales».
«El productor pagó las retenciones, se les cobró el precio de lo que se iba a vender, y al exportador no se les cobra esas retenciones. Ojalá actúe la Justicia. Se ve claramente cómo el Gobierno Nacional tomó una medida para seguir jugando a la timba financiera, sosteniendo el dólar con recursos de los productores que va al fisco, y que beneficia a un grupo de multinacionales. Es una transferencia de recursos sin precedentes«, completó Rossi.
La escueta respuesta de las grandes exportadoras
«Se trató de una decisión oficial. El que quiso, vendió, y el que no quiso, no lo hizo«, deslindaron responsabilidades desde el sector cerealero, ante la consulta de la Agencia Noticias Argentinas.
Además, admitieron: «Obviamente, hubo un efecto ‘Puerta 12’, que duró poco. Y no fue todo ganancia cero. Ni ellos ni nosotros obtuvimos los beneficios que hubiéramos tenido en un contexto de retenciones cero permanentes. Recuerde que, como cerealeros, siempre nos quejamos de la temporalidad de las medidas«.

El economista Carlos Rodríguez, ex asesor de Milei, cuestionó: «Se gastaron más de 1.500 millones de dólares en un negocio que favoreció a unos pocos grandes exportadores. La gente de campo no recibió nada«, afirmó el ex asesor de Javier Milei.
Rodríguez fue directo: «Para eso hay plata, para comprar remedios para enfermos terminales no hay plata! Típico de la mesa de dinero que maneja la economía».
Por su parte, el presidente de la Sociedad Rural (parte de la Mesa de Enlace del Agro), Nicolás Pino, expresó: «Llamó la atención que en 48 o 72 horas se cubriera todo el total y que vuelva a la situación anterior (…) Cómo puede ser que en 48 o 72 horas la exportación haya presentado tantas declaraciones juradas para cubrir semejante cantidad de dinero«.
Al ser consultado sobre si la iniciativa del Gobierno no estaba apuntada directamente al provecho del campo sino a propiciar que lo acaparen en gran parte los exportadores, señaló: «Quiero pensar que la intención era otra porque si no, la frustración va a ser grande«.
Por otro lado, también cuestionó el mensaje por redes sociales del secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, en el que aseguraba que el gobierno de Donald Trump está trabajando para «poner fin a las exenciones fiscales para los productores de materias primas que conviertan divisas«.



