Las jubilaciones mínimas solo cubren el 30% de las necesidades

(ANSOL).- La Fundación COLSECOR emitió un informe alarmante sobre la realidad de las y los adultos mayores en Argentina. Entre los datos relevados más destacados, se encuentra que las jubilaciones mínimas «solo cubren el 30 por ciento de las necesidades«.
«Las jubilaciones mínimas sólo cubren el 30% de las necesidades, mientras aumentan los medicamentos y se recortan programas y servicios de salud. Ser jubilado y hacer changas para sobrevivir. El drama de los inquilinos de la tercera edad. Los trámites para beneficios sociales, inalcanzables para una persona mayor. Sumar años, pero perder derechos y calidad de vida», comienza el documento.
El informe rescata datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC); por ejemplo, apunta que «el 30% de las personas mayores de 65 años se encuentra en la pobreza, en base a los datos del primer semestre de este año».
«El 89% de las nuevas jubilaciones fueron por moratoria. Hoy, ese acceso está cerrado. ¿Qué pasa con quienes trabajaron toda su vida sin aportes formales? Las mujeres, las más vulnerables», alerta COLSECOR y agrega: «Quienes cobran la jubilación mínima han perdido ingresos equivalentes a cinco pensiones mínimas sólo en el primer año del Gobierno de Libertad Avanza».
Jubilaciones que no alcanzan para nada
Según datos del INDEC, en mayo de 2025 las jubilaciones mínimas ascendían a 296.481 pesos, más un bono extra que desde marzo del 2024 se encuentra congelado en $ 70 mil, mientras que la canasta básica del jubilado -el monto estimado para cubrir gastos elementales de alimentación, vivienda, medicamentos y transporte- se ubicaba en $ 1.200.523, al mes de abril. Es decir, el haber mínimo apenas cubre el 30% de las necesidades de un jubilado.
Siempre según el informe, «crece la cantidad de personas mayores que deben seguir trabajando en la informalidad o en tareas esporádicas para poder cubrir sus necesidades básicas», pese a percibir jubilaciones.
Menos salud
En un país donde 5,3 millones de jubilados y pensionados se atienden a través del PAMI, es decir, el 12% de la población argentina y el 60% de sus adultos mayores, «los recortes en medicamentos y prestaciones impactan directamente sobre la calidad de vida» de las personas que viven de jubilaciones.
En el último año, la obra social redujo la cobertura gratuita de más de 40 medicamentos esenciales. En paralelo, hubo un raid de aumentos en los precios, muy por encima de la inflación y los aumentos otorgados a las jubilaciones.
El relevamiento recoge un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), que apunta: «Desde que Javier Milei ganó el ballotage, en noviembre de 2023, los medicamentos que las personas mayores utilizan habitualmente alcanzaron en promedio una inflación acumulada de 237,1%. Pero sorprenden aún más los incrementos interanuales de algunos medicamentos muy consumidos: el promedio de los 10 medicamentos que más aumentaron en el último año alcanza una suba interanual promedio de 52,3%».
De la misma forma, reproduce un fragmento de un informe del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), que remarca se volvieron más burocráticos los trámites para acceder a subsidios por razones sociales, con idas y vueltas e información poco clara de parte del Gobierno Nacional, lo que «produjo un nivel de desconcierto que no dio lugar ni tiempo a que las personas mayores pudieran buscar redes de apoyo para superar este nuevo golpe y deterioro de su salud».
«Desde el gremio de trabajadores del PAMI (SUTEPA) se denuncia un incremento sostenido en las listas de espera para intervenciones, tratamientos y estudios clínicos, una consecuencia directa del ajuste presupuestario y los despidos en área del PAMI», continúa el documento de COLSECOR.
Finalmente, el informe alerta que «el Estado Nacional también desactivó el Programa Nacional de Envejecimiento Activo y Saludable (PRONEAS), una política pública que articulaba acciones entre el sistema de salud, organizaciones sociales y ámbitos educativos para promover el bienestar integral de las personas mayores».
El desafío de tener un hogar
El acceso a una vivienda digna es otro de los derechos que se vuelve cada vez más inaccesible para una porción significativa de personas mayores en Argentina. Según datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH-INDEC), el 7,25% de la población mayor de 60 años debe alquilar su vivienda.
«Si bien ese porcentaje puede parecer bajo en relación al promedio general, hay dos cuestiones a tener en cuenta: en primer lugar, representa el doble de hace dos décadas, denuncian desde la Fundación Tejido Urbano. En segundo término, en el caso de los adultos mayores ser inquilino implica una carga extra: suele ser el resultado de trayectorias marcadas por la inestabilidad laboral, el empleo informal o los salarios que no permitieron acceder a una propiedad durante la vida activa», concluye el informe.




