La inflación de los más pobres aumentó un 4% y se profundiza la recesión

En el marco de flexibilización de derechos laborales y relatos del Gobierno que indican que la desaceleración de la inflación soluciona los problemas económicos y sociales, las familias de clases medias y bajas sufren mes a mes la recesión económica, pérdida de ingresos y baja del consumo, según diversos informes de organizaciones e institutos de estudio vinculados al cooperativismo y la economía social.
Según los datos de inflación de entidades como Fundación COLSECOR, Consumidores Libres e ISEPCI, en los últimos meses de 2025 y los primeros de 2026 los precios se incrementaron alrededor del 4%. Los informes elaborados en base a la recopilación de datos y variables de índices de precios al consumidor señalan que, en enero 2026, la Canasta Básica Alimentaria (CBA) registró un aumento del 3,96%. Y en los barrios populares, en los últimos meses de 2025, las subas se sucedieron mes a mes, llegando a escalar 3,68%.
¿Cuál es la evolución histórica de la Canasta Básica Alimentaria según COLSECOR?
Según la Fundación COLSECOR, en los últimos cuatro años, el costo de la CBA -se utiliza para medir los niveles de indigencia- se multiplicó más de 17 veces, superando el 1.500% desde 2021. Solo en 2025, el valor promedio mensual para un adulto rondó los $153.526 pesos. Mientras que el salario mínimo cubrió 13 días menos de alimentos en 2025, en comparación con 2021.
A este marco, hay que agregarle que como indica el Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCI), la relación entre el costo de la CBA y el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) demuestra que todos los años el salario perdió capacidad de compra. En 2025, cubrió 12,7 días menos de alimentación básica para una familia tipo que en el año 2021, cuando alcanzó para cubrir todo el mes.
¿Cómo mide COLSECOR la inflación en las localidades del Interior?
El informe de COLSECOR, que mide la inflación en 19 localidades de 6 provincias, compara también la evolución del costo de la CBA con el Índice de Precios al Convumidor (IPC) del INDEC. En este punto, ambos indicadores de la serie muestran trayectorias similares, lo que se explica por el peso que los alimentos tienen dentro de la canasta del IPC-INDEC, cuestionado por estos días, por posible manipulación por parte del Gobierno.
El trabajo especificó además la medición de la inflación en dólares oficiales en Argentina. De esta forma, la CBA también muestra una tendencia ascendente y pudo observarse que entre 2021 y 2025 el valor aumentó 23,8% en dólares oficiales. Por otro lado, también se incluyó el análisis por bloques de alimentos que componen la CBA y muestra que, a lo largo del período 2021-2025, distintos rubros lideraron las subas interanuales del costo total:
- En 2021-2022, las frutas y verduras subieron 172,8%.
- En 2022-2023, los cereales y legumbres aumentaron 448,2%.
- En 2023-2024, los productos lácteos tuvieron un alza del 163,1%.
- Y en 2024-2025, la carne vacuna aumentó su valor en un 71,9%.
El proyecto que impulsa la Fundación COLSECOR desde junio de 2021 se propone generar información y profundizar el conocimiento sobre pequeñas y medianas localidades de nuestro país. A través de esta iniciativa, coordinada por la socióloga Natalia Calcagno, cada lugar puede conocer el nivel de ingresos que necesita un habitante para cubrir sus necesidades básicas, valor que determina la línea de indigencia. COLSECOR es una integración de cooperativas que, desde 1995, reúne a entidades que prestan servicios de televisión por cable y telecomunicaciones en más de 300 comunidades de Argentina.

¿Qué indican los datos de Consumidores Libres sobre la inflación en CABA?
En tanto, según datos de la Asociación de Consumidores Libres, en enero 2026 se registró una inflación del 3,96%. La muestra monitorea 21 productos de primera necesidad en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), donde la CBA registró un aumento acumulado del 30,62% durante el año 2025, con una suba mensual del 2,23% en diciembre.
El informe mensual de la entidad destaca que, en comparación, la Canasta Básica Total (CBT) se situó en torno a $1.340.000 pesos para una familia tipo de cuatro integrantes. Los informes de Consumidores Libres se publican de forma quincenal y mensual. Las mediciones se concentran en centros de abastecimiento minoristas y grandes cadenas de supermercados de CABA. Su objetivo es monitorear la evolución real de los precios de góndola frente a las mediciones oficiales.
¿Cuál es la situación de la inflación en los barrios del Conurbano según ISEPCI?
Por otro lado, ISEPCI señala que las canastas básicas medidas por el Índice Barrial de Precios (IBP) muestran aumentos constantes en los comercios de cercanía. A finales de 2025, la CBA para una familia tipo superó los $500.000 mensuales, mientras que la CBT superó los $1.100.000 hacia diciembre, reflejando una inflación interanual significativa.
Los productos de carnicería lideraron la inflación interanual, superando en ocasiones el 70%, impactando fuertemente en el costo final de la canasta, especialmente en el conurbano bonaerense. Estas mediciones se basan en relevar precios en negocios de cercanía, que suelen tener aumentos distintos a los grandes supermercados y reflejan la situación de consumo en barrios populares.
En enero y lo que va de febrero 2026, para una familia tipo de cuatro integrantes, dos adultos y dos menores, los valores estimados de una CBT se ubicaron en aproximadamente $1.340.000. La CBA superó los $578.000, según datos a diciembre de 2025 y enero 2026. A diferencia del INDEC, el ISEPCI releva precios directamente en negocios de barrio como almacenes, verdulerías y carnicerías de zonas vulnerables, donde no suelen aplicarse programas de precios regulados.
¿Cómo afecta la crisis al desempleo y al pluriempleo?
Para completar el panorama de bajos ingresos e inflación, la mayoría de las asociaciones privadas afirman que desde la asunción del Gobierno de Milei se perdieron 250 mil puestos de trabajo registrados. Esas personas se incorporan al mercado informal, ya sea como “trabajadores por cuenta propia” en las diversas plataformas, como asalariados no registrados o quedaron desocupados.
Además de la pérdida derechos laborales, esto conlleva menores ingresos, que los hunde por debajo de la línea de pobreza, y empuja a los jefes y a las jefas de hogar a buscar opciones de multi empleos, que significan jornadas de 12 y hasta 14 horas de trabajo, los siete días de la semana.



