En el Día Nacional del Mate, la UTT alertó por la crisis de productores

(ANSOL).- En el Día Nacional del Mate, la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT) publicó un comunicado en redes sociales titulado «La ronda comienza en manos campesinas«, en el cual reivindicó la lucha de las y los trabajadores de la tierra que sostienen la producción de la bebida más popular del país y, a la vez, denunció que son quienes reciben apenas una fracción del precio final de comercialización.
«Conocer el origen de lo que consumimos y apoyar el comercio justo es el primer paso para transformar la realidad«, aseguró el documento de la UTT.
En 2013, el Congreso de la Nación declaró al mate como «infusión nacional«. El 17 de diciembre de 2014, se dictaminó la ley 27.117 que proclamaba celebrar el 30 de noviembre de cada año como el Día Nacional del Mate.
La fecha fue dispuesta en recuerdo del nacimiento de Andrés Guacurarí, en 1778. Una figura clave para la lucha por la libertad de los pueblos del Río de la Plata y también para la producción y distribución de la yerba mate.
También conocido como Comandante Andresito, fue un militar guaraní que ocupó el cargo de uno de los primeros caudillos federales de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Entre 1815 y 1819, fue nombrado gobernador de la provincia de Misiones. Andresito fue uno de los protegidos del prócer José Gervasio de Artigas, fomentó el consumo del mate en todo el país y prohibió el ingreso de yerba mate de Paraguay, con el fin de preservar el mercado interior.
El campo detrás de la yerba mate

«El mate es parte de nuestra identidad y está en más del 90% de los hogares, pero su origen casi nunca se ve. Detrás de cada paquete de yerba que consumimos hay manos campesinas que cosechan, podan y cuidan«, aseguró el documento de la organización campesina.
El comunicado de la UTT detalló también el proceso de elaboración de la yerba mate en el país. La yerba mate es un árbol que es producido por pequeños productores en chacras de pocas héctareas.
A los 4 años de su plantación, comienza a cosecharse. Durante esa temporada se contrata a familias tareferas que realizan las podas y el embolsado. La producción pasa luego por los secaderos, donde la yerba se seca, estaciona y se prepara para llegar a la molienda y, finalmente, al envasado.
Investigaciones recientes de la Universidad de Buenos Aires (UBA), mostraron que los componentes de la yerba mate tienen efecto neuroprotector: mejoran la atención, la memoria y el bienestar.
Durante la «VII Jornada Yerba Mate y Salud«, se presentó un estudio que indica que su consumo moderado podría retrasar hasta diez años la aparición del Parkinson y acelerar los tiempos de reacción y mejora del rendimiento físico.
Mercado concentrado
A la hora de reflexionar sobre el proceso de producción de la yerba, la publicación de la UTT denunció cómo un puñado de empresas concentra el 80% del mercado. La empresa Las Marías hace las marcas Unión, Taragüí, Mañanita y La Merced; Santa Ana, la CBSé; y la cooperativa de Liebig, que elabora Playadito.
Debido a la desregulación de la actividad impuesta por el Gobierno Nacional, la mayoría suele utilizar su poder concentrador para comprar la materia prima a muy bajo precio e, incluso, importar yerba de países limítrofes para presionar aún más a los pequeños productores, señaló el comunicado de la UTT.
Desde las organizaciones rurales, advirtieron también que el riesgo no es solo económico, sino también alimentario, si las familias productoras no logran sostener sus chacras, ya que se debilita la base de la soberanía alimentaria del país.
Cabe recordar que las Colonias Agroecológicas impulsadas por la UTT fueron reconocidas recientemente por la Organización de Naciones Unidas (ONU) como «prácticas inspiradoras«, para alcanzar sistemas alimentarios locales y sustentables. El reconocimiento se dio en la Segunda Cumbre de los Sistemas Alimentarios de Naciones Unidas, realizada en Etiopía.
El documento, elaborado por instituciones científicas de Italia, destacó 20 experiencias de 10 países que promueven modelos alternativos al sistema agroindustrial. Entre ellas, las Colonias de la UTT; en particular, la Colonia «20 de Abril – Darío Santillán», donde se valoró el aporte a la Soberanía Alimentaria, la organización colectiva y la producción agroecológica.



