Raíces abrió las puertas de su almacén asociativo, en Chaco

(ANSOL).- El sábado 18 de octubre, abrió las puertas de forma definitiva «Raíces, almacén cooperativo«, en Resistencia, Chaco. Con degustaciones de productos locales agroecológicos, decenas de personas se acercaron a conocer la amplia variedad de alimentos producidos de forma local y cooperativa.
El proyecto ya había hecho una presentación en noviembre de 2024 pasado, inaugurando el local en el que la Asociación Civil Late Comunidad le dió origen al espacio de comercialización Raíces, donde se venden productos de cooperativas regionales pero también produtos cooperativos de todo el país, que provienen de la Red Nacional de Alimentos Cooperativos.
En diálogo con ANSOL, el socio del emprendimiento asociativo Daniel «Santu» Forestello explicó que el proyecto surge por la «necesidad de sostener el empleo y colocar la producción». «Fue una alianza un poco forzada; por eso, decimos que nosotros no tenemos proveedores, sino socios», señaló.
El grupo de trabajadores -comentó Forestello- funciona con capitales privados, lo que les permite comprar los alimentos a cada productor. Subrayó que la diferencia es que muchas veces las cadenas de supermercados toman a concesión los productos, sin pagar por ellos; entonces, el productor se queda sin lo producido y sin dinero para volver a comenzar, con lo cual «debe cerrar».
En este contexto, sobre Raíces diferenció: «Nosotros pagamos en tiempo y forma; y así fue creciendo esta red. Como tenemos limitaciones económicas, nos tomó tiempo ir agradándonos», agregó.
Entre empresas recuperadas, cooperativas y pymes chaqueñas, trabajan con una variedad de 22 marcas. De a poco, van sumando a las más de 152 cooperativas argentinas que se nuclean en la red.
Raíces y la Red de Alimentos
Sobre la Red de Alimentos, Forestello indicó que «la vinculación se da en un marco de comercio: nosotros les vedemos los productos chaqueños y ellos nos venden sus productos nacionales. Nos rige una sola ley: la del precio justo«.
En el mismo sentido, aclaró: «No negociamos el precio con el productor, sino que él nos dice cuánto vale su producto. Tampoco le aumentamos de más al consumidor«.
«La plata que entra está destinada a pagar sueldos, impuestos, alquiler, servicios. Y el excedente lo depositamos en un fondo destinado nuevos espacios de comercialización, con el fin de seguir creciendo y de generar más empleos», destacó.
Hasta el momento, son 15 puestos de trabajo generados por este almacén solidario, sumado a la motorización de espacios de comercialización. El socio de Raíces aclaró que, si bien no se constituyen como cooperativa, el modelo «es netamente asociativo; no decide un dueño, sino los trabajadores. Es la única manera de tener un precio justo, de buena calidad, con una logística en la provincia que no existe para los productores».
«La única manera de sobrevivir que tenemos es juntándonos. No competimos, sino que nos ayudamos entre nosotros«, manifestó el integrante de Raíces.

Como ejemplo, expuso que en temporadas es fácil ver tirados zapallos o sandías por la ruta y esto es porque «es más costoso el transporte que la producción. El problema no es que no se produzca en Chaco, sino que no hay una red de comercialización que ayude al pequeño y mediano productor«.
Sobre cuál considera el valor agregado de los productos ofrecidos en Raíces, dijo: «Tenés un almacén donde vas a encontrar todo como en cualquier supermercado, pero nada acá está multiprocesado, ni tienen químicos; no tiene pesticidas, agrotóxicos, no hay semillas modificadas».
«Es un almacén, pero sin veneno, aparte de ser cooperativo. Eso me parece un valor agregado en estos tiempos, en los que no sabemos qué comemos. Es hora de volver a las raíces y comer lo más sano posible«, finalizó Forestello.



