Financiamiento regenerativo: cómo Alimentaris potencia a las cooperativas argentinas

(ANSOL).- La Fundación Alimentaris presentó los resultados de su estrategia de filantropía regenerativa a través de fondos rotatorios de créditos. La iniciativa, creada en 2020 junto a la Asociación Civil Sumatoria, combina donaciones con inversión sostenible: los fondos se reciclan y vuelven a financiar nuevos proyectos cada vez que los préstamos se devuelven. Representa un verdadero modelo pionero en Argentina que otorgó 150 préstamos a proyectos con impacto social, ambiental y económico, en la suma de ambas experiencias.
Entre 2020 y 2025, el esquema administró más de 1.300 millones de pesos y permitió sostener 59 organizaciones con créditos activos. Una parte fundamental de esa cartera son las cooperativas, sector priorizado en la estrategia de la fundación.
“Entre 2020 y 2024, unas 24 cooperativas accedieron a créditos a través de este modelo. Eso significa que más de una de cada cuatro prestatarias en cartera activa hoy son cooperativas, lo cual muestra que este sector tiene un rol clave dentro de la estrategia. Fortalecer a las cooperativas, además de generar empleo, sostiene comunidades enteras y promueve modelos de producción inclusivos y sostenibles”, destacó a ANSOL Eugenia Concina Haín, directora de Programas de Prosperidad de Fundación Alimentaris.

La directora subrayó además la diversidad de rubros financiados: “Las cooperativas trabajan en producción sostenible de alimentos, proyectos de economía circular, textil, carpintería y también contenido audiovisual. En común, todas estas actividades buscan generar valor agregado en el territorio y, al mismo tiempo, ofrecer soluciones innovadoras a desafíos sociales y ambientales”.
Otro punto clave es el alcance territorial. Según Concina Haín, “las cooperativas financiadas están distribuidas en diferentes puntos del país, con presencia en provincias como Santiago del Estero y Formosa, además de Ciudad y Provincia de Buenos Aires. Este alcance territorial es central, porque significa que los fondos rotatorios no solo llegan a grandes ciudades. Ahí es donde vemos que este modelo posee un gran diferencial”.
Desde su creación en 2020, el esquema de financiamiento tuvo distintos hitos. Ese mismo año se lanzó el Fondo de Reactivación y Resiliencia Covida 20, orientado a emprendedores, cooperativas y grupos asociativos de sectores vulnerables vinculados a la alimentación y la salud, en plena pandemia. Dos años después, en febrero de 2022, Alimentaris se convirtió en donante catalizador del Fondo Biorregional del Gran Chaco Americano, destinado a canalizar recursos hacia esa región con impacto positivo en el plano social, económico y ambiental.

El modelo, que combina inversión sostenible y filantropía estratégica, se diferencia de los esquemas tradicionales porque genera un círculo virtuoso: los fondos iniciales no se agotan en una sola acción, sino que se reciclan en nuevos créditos a medida que se reintegran. Además, admite distintos tipos de aportes, tanto de empresas que buscan invertir en impacto como de personas que consideran la transformación social y ambiental como la verdadera “devolución” de sus donaciones.
El modelo en 2020 inició con un capital de más de 50 millones de pesos aportados por la Fundación, y todos los años ascendió nominalmente hasta llegar a un valor histórico de más de 1.300 millones de pesos administrados. A lo largo de estos cinco años, el trabajo conjunto entre Alimentaris y Sumatoria permitió que más de 20 actores del sector privado y social se sumaran a esta modalidad, ampliando el alcance y la escala del modelo.
Hoy, con resultados palpables en diferentes territorios y sectores, la fundación consolida su rol como catalizador de proyectos que generan inclusión, fortalecen a las cooperativas y promueven modelos de producción regenerativos.



