CULTURA

La Feria del Libro de Flores fue masiva y contó con más de 200 puestos

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Cuatro cooperativas del sector organizaron la feria. Además de libros, hubo charlas, música en vivo y espacios para las infancias. Los detalles de un evento que crece.

(ANSOL).- Las editoriales e imprentas cooperativas dijeron presente en la 6ta edición de la «Feria del Libro de Flores«, en la que participaron cientos de editoriales de todos los géneros y donde hubo, charlas públicas, recitales, espacios de oficios, infancias y patio gastronómico.

«Un ritual callejero, un ensamblaje, una forma de vitalidad en la catástrofe donde practicar los mundos que queremos«, señalaron desde la organización de la feria

La frase de Rodolfo Walsh «Rompa el aislamiento» fue el lema del evento, que se desarrolló entre las 15 y 21 horas, en la esquina de las calles Morón y Artigas, del barrio porteño de Flores, con entrada libre y gratuita. Hubo Libros, cultura, juegos, comidas y todos los oficios de los participantes en juego.

Daniel López, de la cooperativa Gráfica Vulcano y de la Federación Gráfica Bonaerense (FGB) explicó a ANSOL: «La participación del sector cooperativo en la feria fue a sugerencia de los compañeros de la cooperativa El Zócalo y la idea fue hacer más conocido al sector y mostrar lo que hacemos».

«Nos juntamos y participamos cuatro cooperativas: El Zócalo, 3 de Agosto, 22 de Mayo y Gráfica Vulcano. Para ser la primera experiencia, fue muy buena porque nos dimos cuenta de que hay un sector editorial impresionante de cooperativas y no cooperativas, que no conocíamos y que pueden ser clientes potenciales», explicó.

En el mismo sentido, continuó: «No teníamos vínculo con estas editoriales. Nos vinculamos con algunos, presentamos los productos y también a la Federación, que fue la que impulsó y acompañó».

Daniel López concluyó: «Presentamos los libros que tiene la Federación -que fueron impresos en diferentes cooperativas- a la gente y a las editoriales que fueron a la feria, para que vean lo que se hace en el sector cooperativo».

Para Manuel Arzumendi, de El Zócalo, «fue una feria muy linda; en la calle, con un perfil autogestivo, con muchas editoriales. Hubo casi 200 puestos y muchísimas actividades».

«Fuimos con nuestro stand y además impulsamos dos más; uno, de editoriales cooperativas, que venimos trabajando junto con otras editoriales; otro, junto con el Sindicato Gráfico, de imprentas cooperativas, con la mirada también de las imprentas, porque había 170 editores que necesitan imprimir», completó Arzumendi.

Entre las editoriales cooperativas presentes en la feria, estuvieron: Tinta Limón, Patria grande, La minga, Espíritu guerrero, Hotel de las ideas, Muchas nueces, Chirimbote, Madreselva, Ediciones de la Terraza y El Zócalo. En cuanto a las Imprentas cooperativas, estuvieron Vulcano, Cooperativa 22 de mayo, 3 de agosto, Rolta, Envases Flexibles Mataderos y El Zócalo.

«También estuvimos representando a El Zócalo en una mesa que se llamó ‘Editar sin Patrón, Modelos Cooperativos de Trabajo‘. Charlamos junto a miembros de La Minga y el Hotel de las Ideas, sobre los desafíos y la difusión del modelo de editoriales de cooperativas de trabajo, tratando de que muchas editoriales que son autogestivas sean cooperativas y puedan saber cómo es el modelo de cooperativas de trabajo», sostuvo Arzumendi.

La Feria del Libro de Flores, al detalle

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La Feria del Libro de Flores estuvo organizada por la editorial Tinta Limón, el Centro de Formación Profesional 24, La Periférica Distribuidora, Distrito Comix, Divagario y Feria de Artigas.

Durante la jornada, docentes y estudiantes de sonido operaron los shows musicales y las charlas. Los integrantes de los grupos gastronómicos se ocuparon de la atención de la cantina de la escuela, junto a los participantes de los cursos de mozos, camareras y bartender. 

También hubo masajes y cortes de pelo, maquillaje infantil y arreglos de bicicletas. El equipo de serigrafía estuvo estampando durante toda la feria y estudiantes de fotografía y audiovisual registraron el evento. Los auxiliares mantuvieron siempre a punto las instalaciones y todos los profesores de la escuela acompañaron en la atención de los distintos servicios.

Para los organizadores, fue una fiesta comunitaria. Una hermosa comunidad educativa que aprende haciendo en, para y por la comunidad, con cientos de personas que recorrieron las calles del barrio y compartieron una jornada imborrable.

La música en vivo llegó con Proyecto Gómez Casa, Flopa y La Dinastía del Ritmo. También funcionó la peña folklórica La Tempranera del Centro Cultural Roberto Arlt, en la esquina de las calles Morón y Bolivia. 

Las charlas de la feria

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Cooperativas gráficas en el stand de Cooperativa de Trabajo El Zócalo Ltda.

En el espacio cultural la Cazona de Flores, hubo una serie de charlas sobre la edición de publicaciones. Además de los stands de libros, en la calle hubo emprendedores de la Feria de Artigas, el Mercado Compa de la Asamblea de Flores y el proyecto agroecológico de Mujeres Trabajadoras de la Tierra. 

Para Diego Skliar, parte de la cooperativa Tinta Limón y docente del Centro de Formación Profesional N° 24, «la feria deja la consolidación de un evento autogestivo, comunitario cooperativo, muy masivo, hermosamente producido y en la periferia del circuito cultural y político más habitual. Como creciendo de un borde, un injerto, ensamblado cada vez más bello».

«Siempre nos proponemos de un año a otro la pregunta de qué es crecer. A veces, es en dimensión, a veces en fuerza organizativa al interior de una articulación de colectivos muy heterogéneos; a veces, es dar una discusión precisa en la época, y a veces, de todo eso junto. Creo que este año hicimos un poco de todo eso junto y pasaron cosas muy interesantes», reflexionó Skliar en diálogo con ANSOL.

«Nos gusta mucho que partió como una Feria del Libro y sigue siendo trascendentalmente eso porque son 200 editoriales participando, pero va adquiriendo otras formas, con espacios para infancias, abriendo un montón de cursos en la calle. Este año, se incorporó la peña del Centro Cultural Roberto Art, muy hermosa. Y otra cosa que fue muy emotiva y convocante, fue que Flopa cantó canciones de Gabo Ferro» remarcó Skliar.

En tanto, Arzumendi señaló que «en el contexto actual, nosotros tenemos que hacer frente, generar encuentros, multiplicar, juntarnos, más allá de lo comercial, lo principal es reunirnos y no dejarnos caer por el contexto cruel. Difundir lo que se produce, lo que editan las editoriales y la diversidad que hay presente en las editoriales independientes y cooperativas».

Yendo al contexto del sector gráfico cooperativo, López señaló que «está en una situación muy complicada, con recesión económica, donde el bolsillo del obrero solo va a lo básico y necesario; eso sumado a la exportación y a la digitalización hace que el sector venga lamentablemente, en una picada importante».

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