Otro golpe a la historia cooperativa de Chaco: El Viejo Café ya no es patrimonio cultural

(ANSOL).- Chaco guarda en su territorio la huella de un amplio abanico de experiencias cooperativas pioneras. La Cooperativa Agrícola Algodonera El Triunfo Limitada se creó en 1890-1905, en Margarita Belén.
El Triunfo es considerada la primera cooperativa agrícola de Sudamérica y lleva la historia de la recuperación histórica del algodón, por parte de los trabajadores de la tierra. En 2021, con dos décadas de abandono, productores locales reabrieron el mecanismo cooperativo y el Estado apoyó un programa para la preservación de su archivo histórico. Desde diciembre de 2024, esta labor de recuperación tuvo un parate.
En mayo del año pasado, la Legislatura chaqueña aprobó la transferencia de propiedad del predio donde funciona el Mercado Cooperativo Frutihortícola al Municipio. La Cooperativa Frutihortícola Noreste Limitada trabaja en el espacio hace 40 años y el terreno le había sido cedido en comodato por decreto provincial en 1985.
A estos dos golpes históricos, se suman otras decisiones de la nueva gestión en detrimento del cooperativismo: la quita absoluta y discriminatoria de la pauta publicitaria oficial provincial a La Prensa Limitada, única empresa recuperada de Chaco con más de 20 años de historia; también temas ya abordados por ANSOL como el veto a la ley aprobada por unanimidad de producción cannábica -iniciativa de la cooperativa Aguará- y la no escucha municipal a los reclamos de regulación vehicular de Motomandados Limitada.
Sin contar al Poder Judicial -que no debiera afectarse por «nuevas gestiones»-, que falló recientemente a favor de que las cooperativas siguieran teniendo impuestos a los Ingresos Brutos en Chaco, en contradicción con la legislación nacional.
El Viejo Café, otro golpe al cooperativismo de Chaco
Ahora, se suma otra iniciativa que afecta la huella histórica y cooperativa de Chaco y que se tomó en el silencio distractivo de la temporada de verano: el Ejecutivo provincial desafectó como patrimonio cultural el inmueble del ex Café de la Ciudad.
El edificio del microcentro de Resistencia tuvo su momento de éxito como el bar La Estrella y De la Ciudad (nido de artistas y la bohemia regional). Pasó luego a ser un espacio autogestionado por sus trabajadores como cooperativa, bajo su último nombre El Viejo Café.
El Gobierno argumentó por decreto que «no posee valor arquitectónico ni autoría comprobada del arquitecto Bruno Del Mónico«, motivo por el que en su momento había sido nombrado patrimonio cultural.
La esquina con historia

El local nació a fines de la década del ‘30 como heladería y pizzería, tras su paso a un dueño migrante japonés con famosos comercios en la ciudad. Fue una cafetería popular, frecuentada por políticos, intelectuales, artistas y periodistas.
El bar se sostuvo con varios dueños desde 1982 a 1991. En 2002, el espacio fue recuperado bajo el nombre de Café de la Ciudad y posteriormente como El Viejo Café, gestionado por una cooperativa de trabajadores.
Ese mismo año, en 2002, La Prensa presentaba su producto como empresa recuperada: El Diario de la Región, en un acto y convite en el Viejo Café. El bar mantuvo un contacto de puertas abiertas con organizaciones sociales, cooperativas y la comunidad cultural local.
«Una cosa es un empresario que tiene espalda para pasar solvente, tantas franquicias que se ven ahora. Pero nosotros no, tenemos una competencia desleal notable. Todos tenemos derecho a vivir, pero debe ser parejo para todos», había dicho a ese medio cooperativo su presidente Roberto Romero, en 2019. Un espacio atacado por conservar su historia y tradición en una esquina muy codiciada a nivel inmobiliario.
El lugar volvió a cerrar sus puertas en 2021, en medio de una profunda crisis económica que recrudeció por la pandemia y hoy, el Gobierno local dio otro golpe que determina su destino.



