Mujeres Unidas: «La gente está consumiendo más huevo como reemplazo de la carne»

Ramona Isabel Espíndola cumple su segundo mandato como presidenta de la Cooperativa Agropecuaria Mujeres Unidas Limitada, de la localidad de Salto Encantado, Misiones.
«Somos acopiadores de producción primaria misionera de huertas y granjas. Compramos y comercializamos«, detalló Espíndola en diálogo con ANSOL.
La productora agropecuaria de Mujeres Unidas habló sobre las dificultades de las mujeres rurales para comercializar los productos, de las dificultades en la producción y de los planes a futuro de la cooperativa.
Mujeres Unidas acopia y vende la diversidad productiva de sus asociadas, que van desde huevos, pollos, verduras de hojas, tubérculos, yerba, sandía, entre otros. «Nuestra cooperativa se inició como avícola y después vimos que no iba a funcionar y la agregamos como agropecuaria«, indicó Espíndola.
Además, venden productos de otras cooperativas pequeñas locales. A su vez, planean de dos a tres eventos por año donde las socias viajan y pueden vender sus productos.

La cooperativa se autosustenta casi en su totalidad. La productora contó que siempre están organizando sorteos, comidas caseras, festivales para sumar ingresos para su empresa solidaria. «Ayuda del Gobierno provincial no tuvimos de ningún tipo«, señaló y agregó: «Todo lo que hay adentro se compró de segunda mano y con lo recaudado de estos eventos».
«Esperamos que el Gobierno alguna vez se acerque a la cooperativa y nos dé una mano. Queremos equipar nuestra cocina para dar valor agregado. También somos mujeres que sabemos hacer pickles, mermeladas y todo tipo de envasado», expresó la presidenta cooperativa.
Proteínas con precios cambiantes
La cooperativista habló con la agencia sobre el huevo, producto de origen en Mujeres Unidas y que hoy está en auge como la proteína más consumida por las familias argentinas. La Cámara Argentina de Productores e Industrializadores Avícolas (CAPIA) señaló que Argentina alcanzó en 2025 un promedio cercano a las 398 unidades por habitante al año.
Este promedio posiciona al país entre los mayores consumidores del mundo. Enfatizan en que tiene que ver con los cambios alimentarios y de consumo por el aumento excesivo de los precios de la carne.
En el NEA, el maple de huevo viene manejando precios mensuales al consumidor que varían de $4000 a $6500, mientras que los cortes de carne vacuna más baratos no bajan de los $7000 u $8000 por kilo.
«El huevo tiene subidas y bajadas. Tenés que resistir en tiempos bajos; bajar los precios, siendo que el alimento que se le da a las pollas, al contrario, sube, al igual que el combustible», explicó Espíndola. Afirmó que el clima, la economía del país y el flete son los que marcan la diferencia.
«La carne es muy cara y no dura mucho para una familia. En cambio, el huevo es nutritivo y alcanza. Hay mucha demanda, la gente está consumiendo más huevo como reemplazo de la carne«.

Las verduras también tuvieron consecuencias por la sequía y los calores de esta temporada. Por eso, la producción de hojas cayó y «ahí aprovechan los de afuera», indicó Espíndola. «Nosotras apostamos a las verduras orgánicas, con el menor químico, tienen otra calidad. Son las que consumen nuestras familias y eso es lo que también vendemos a los clientes», añadió.
Las mujeres rurales
«Siempre es más difícil para una mujer en una sociedad machista y más en la ruralidad, con pocos estudios«, dijo la cooperativista. Desde una mirada de ama de casa, madre y jefa de hogar, Espíndola relató que los hijos ayudan con la tecnología y sus estudios, ya que la mayoría de las mujeres ya tienen una edad avanzada.
SIn embargo, parte de la misión de la cooperativa es que «cada mujer rural tenga un ingreso de su propia producción«. «A eso queremos llegar, que todas las mujeres puedan vender porque son muy pocas a las que se les permite salir de las chacras para vender. Pero es tener su plata, para sus gastos», explicó y completó: «Es aún una cultura muy cerrada la de las colonias rurales de Misiones«, resaltó.
Mujeres Unidas se organizó como cooperativa en 2017 y actualmente reúne a 13 mujeres de la ruralidad provincial, más un asociado varón. Su estrategia asociativa se basó en la fortaleza regional, reuniendo a productoras de varias localidades como Salto Encantado, Aristóbulo del Valle, 2 de Mayo, San Vicente, El Soberbio y Roca.
Las mujeres comenzaron a reunirse en torno a los créditos brindados por el SACRA Productivo (Sindicato de Amas de Casa de la República Argentina); el ProdeR (Programa de Desarrollo Rural) y el Prodear (Programa de Desarrollo de Áreas Rurales). «Ser de diferentes municipios nos jugaba en contra», explicó Espíndola. Por ese motivo, acabados los proyectos específicos de estos programas, decidieron conformarse como cooperativa.
Espacio propio para Mujeres Unidas

La cooperativa funcionaba en un espacio prestado en 2 de Mayo hasta que las mismas mujeres decidieron que ya era hora de tener su propio lugar. «Las familias trabajan cada una en sus chacras y en septiembre va a ser un año de que tenemos nuestra propia sede en Salta Encantado«, comentó Espíndola.
Tenían como bien una camioneta con la que iniciaron un intercambio con este Municipio misionero en 2019, que les concedió un terreno fiscal por permuta, donde pudieron empezar a construir su edificio. «Ahora, vamos por el título del terreno», añadió.
También buscan terminar en el terreno un tinglado para poder acopiar los productos misioneros. «Apostamos a la producción local y nuestro sueño es hacer el empaque, sumar más personas para que trabajen en eso«, expresó.
El 16 de marzo, el Ministerio de Trabajo de Misiones cumplió con un aporte prometido para la cooperativa: se trata de pisos cerámicos para equipar parte de la cocina y del baño. Además de la cámara acopiadora, buscan sumar una peladora de mandioca industrial, para poder vender el tubérculo congelado; y darle algún ingreso a las productoras pequeñas.



