Mondragón conmemora el legado cooperativo de Arizmendiarrieta, con líderes de la ACI y Cooperatives Europe

Los días 16 y 17 de febrero, el presidente de la Alianza Cooperativa Internacional (ACI), Jeroen Douglas, y el presidente de Cooperatives Europe, Giuseppe Guerini, visitaron la cooperativa Mondragón, en el marco de la conmemoración del 50 aniversario del legado de José María Arizmendiarrieta, figura clave en el desarrollo del cooperativismo vasco y referente internacional del movimiento.
La agenda incluyó actividades institucionales y encuentros vinculados al reconocimiento de la trayectoria histórica del proyecto cooperativo impulsado por Arizmendiarrieta, cuyo pensamiento y acción sentaron las bases de uno de los conglomerados cooperativos más relevantes del mundo. En ese contexto, los dirigentes internacionales participaron de instancias de intercambio con autoridades y referentes del ecosistema cooperativo.
Durante la visita, Jeroen Douglas y Giuseppe Guerini recorrieron la iglesia de San Juan Bautista, espacio donde José María Arizmendiarrieta ejerció su labor pastoral durante 36 años y donde actualmente descansan sus restos. El homenaje al factótum de Mondragón constituyó un momento central de la conmemoración, al vincular la memoria histórica con la vigencia del modelo cooperativo que impulsó.
En las actividades desarrolladas en Mondragón, los representantes de la ACI y de Cooperatives Europe pusieron en valor la capacidad de las cooperativas para afrontar los retos del siglo XXI, en un escenario global atravesado por transformaciones tecnológicas, tensiones económicas y demandas sociales crecientes. La experiencia vasca fue presentada como ejemplo de integración empresarial, arraigo territorial y gobernanza democrática aplicada a gran escala.
Arizmendiarrieta, una historia de impulso de desarrollo humano

José María Arizmendiarrieta nació en 1915 en el País Vasco y fue ordenado sacerdote en un contexto marcado por la posguerra española. Su visión estuvo atravesada por la convicción de que la transformación social debía apoyarse en la educación técnica y la organización económica solidaria.
Desde su llegada a Mondragón, marcada por la pobreza de la posguerra en la década de 1940, impulsó la creación de una escuela profesional politécnica para enseñar oficios, que se convertiría en semillero de técnicos y futuros cooperativistas.
A partir de ese núcleo formativo, junto a alumnos graduados de la escuela de su fundación, promovió la creación de una cooperativa de estufas de parafina, de las primeras cooperativas industriales, asentadas en principios de participación democrática, primacía del trabajo sobre el capital y compromiso con el desarrollo local contribuyendo a la riqueza en la región, condición antes de la búsqueda de nuevos mercados. Su pensamiento combinó doctrina social cristiana, formación técnica y una estrategia empresarial innovadora para la época.
El proceso iniciado por Arizmendiarrieta dio origen a un entramado cooperativo que, con el paso de las décadas, se consolidó como referente internacional. Supo establecer el modelo cooperativo en distintos lugares de la cadena productiva y de abastecimiento: industria, comercio, distribución, finanzas, crédito, investigación y educación.
Fallecido en 1976, su legado continúa siendo invocado como fundamento ético y organizativo de Mondragón y como inspiración para experiencias cooperativas en distintos continentes.
Proyección internacional y vigencia cooperativa

La presencia de las máximas autoridades de la ACI y de Cooperatives Europe en esta conmemoración reafirma la dimensión global del legado de José María Arizmendiarrieta. A medio siglo de su fallecimiento, la experiencia de Mondragón continúa siendo citada como ejemplo de que el cooperativismo puede articular escala empresarial, innovación tecnológica e impacto social sostenido.



