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A 50 años de la Pascua Riojana: Wenceslao Pedernera mártir cooperativista

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En el marco de la conmemoración de los 50 años de la Pascua Riojana, el movimiento cooperativo y la Pastoral Social se proponen vincular la lucha productiva con la identidad histórica de La Rioja, retomando la memoria de Wenceslao Pedernera.

El cooperativismo riojano, junto a la Pastoral Social de la Iglesia de La Rioja, avanza en la organización de un encuentro conmemorativo para recordar los 50 años de la Pascua Riojana, el martirio de Monseñor Enrique Angelelli y de los Beatos Riojanos, en el marco de una memoria colectiva que pone en el centro la organización comunitaria, la solidaridad y la defensa de la dignidad humana. En ese entramado histórico y social, la figura de Wenceslao Pedernera emerge como un referente clave del cooperativismo rural y del compromiso con los sectores populares del campo.

La iniciativa busca recuperar el sentido profundo de un cooperativismo nacido desde las bases, vinculado al trabajo de la tierra, a la organización de las familias campesinas y a la construcción de respuestas colectivas frente a la exclusión social. Ese mismo entramado solidario fue el que, durante los años previos a la última dictadura cívico-militar, encontró en La Rioja un fuerte anclaje territorial, articulando comunidades rurales, organizaciones de base y espacios pastorales comprometidos con la justicia social.

cooperativas
Mesa de las cooperativas de La Rioja, reunidas en COPEGRAF.

Wenceslao Pedernera: trabajador rural cooperativista

Wenceslao Pedernera fue trabajador rural, padre de familia y militante social. Su recorrido estuvo profundamente ligado al Movimiento Rural de la Acción Católica Argentina, donde se desempeñó como coordinador regional, promoviendo la organización de las familias campesinas, la ayuda mutua y formas asociativas inspiradas en valores solidarios. Desde ese lugar, impulsó prácticas comunitarias que hoy se reconocen determinantes en el cooperativismo rural y del asociativismo campesino en la región.

Radicado en La Rioja junto a su esposa y sus hijas, Pedernera desarrolló una intensa labor social en zonas rurales, acompañando procesos de organización popular, fortaleciendo vínculos comunitarios y alentando a las familias a reconocer su dignidad y exigir un trato y pago suficiente, lo que lo convirtió rapidamente en referente en su comunidad. Su compromiso no se limitó a la acción pastoral, la enseñanza de la catequesis y la distribución de ropa para aquellos que más necesitaban, sino que se expresó en la vida cotidiana, en el trabajo compartido y en la defensa de condiciones de vida dignas para los trabajadores del campo.

Ese compromiso, profundamente enraizado en la realidad social, lo colocó en la mira de un sistema represivo que persiguió a quienes promovían la organización popular, la solidaridad y la participación comunitaria, bajo sospecha de subversión. La criminalización de estas prácticas fue una constante durante el terrorismo de Estado, especialmente en territorios donde la Iglesia riojana acompañaba activamente a los sectores más vulnerados.

Pascua Riojana
Foto: Télam.

Pascua Riojana de Wenceslao Pedernera

En la noche del 24 al 25 de julio de 1976, Wenceslao Pedernera fue atacado en su propio hogar por un grupo armado, delante de su esposa e hijas. Gravemente herido, fue trasladado al hospital de Chilecito, donde falleció horas más tarde. Su asesinato se inscribe en el mismo contexto represivo que acabó con la vida de los sacerdotes Carlos de Dios Murias y Gabriel Longueville, y que culminó con la muerte de Monseñor Enrique Angelelli.

El crimen buscó disciplinar y desarticular un entramado social que encontraba en la organización comunitaria y en el cooperativismo una herramienta concreta de transformación social. Sin embargo, lejos de borrar su legado, la violencia ejercida sobre Pedernera terminó consolidando su figura como símbolo de una fe encarnada en el compromiso social y en la defensa de los más humildes.

Décadas más tarde, la Iglesia Católica reconoció oficialmente que el asesinato de Wenceslao Pedernera fue un martirio “por odio a la fe”, entendida como una fe vivida en clave social y comunitaria. En 2019 fue beatificado junto a Angelelli, Murias y Longueville, en una ceremonia que resignificó su vida y su entrega como testimonio cristiano al servicio del pueblo.

Posteriormente, el obispo de La Rioja, Monseñor Dante Braida, lo nombró patrono de las Familias Campesinas Riojanas, un reconocimiento que pone en primer plano su identidad como trabajador rural, organizador comunitario y referente del asociativismo campesino. Para las comunidades rurales, Pedernera no es solo un beato, sino un compañero de camino que compartió las mismas dificultades, luchas y esperanzas.

Finalmente en 2023, el tribunal de justicia falló en unanimidad por delito de lesa humanidad y condenó al ex gendarme y represor Britos por homicidio calificado, privación ilegítima de la libertad, allanamiento, imposición de tormentos agravados, violación calificada con el concurso de dos o más personas en grado de tentativa, asociación ilícita y abuso deshonesto agravado cometido por un encargado de su guarda. Pero el tribunal sin embargo desestimó el pedido especial de agravante por odio religioso.

A 50 años de su asesinato, el recuerdo de Wenceslao Pedernera se inscribe en una memoria colectiva que trasciende lo religioso y se enlaza con la historia del cooperativismo riojano. Su vida expresa e inspira la potencia transformadora de la organización solidaria, del trabajo colectivo y de un cooperativismo entendido como herramienta de justicia social.

El encuentro impulsado por cooperativas y organizaciones sociales junto a la Pastoral Social busca reafirmar ese legado, no solo como un ejercicio de memoria histórica, sino como una invitación a fortalecer hoy las prácticas asociativas, comunitarias y solidarias que dieron sentido a la vida de Pedernera y que siguen siendo centrales para el desarrollo de esa Otra Economía en la región.

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