La Casona: trabajo en adicciones en un contexto de crisis

(ANSOL).- La cooperativa La Casona presta servicios en Resistencia, Chaco. Se enfocaa principalmente en salud, con un abordaje particular en adicciones. La doctora en Psiquiatría y asociada Laura Alasia comentó a ANSOL que «la misión de La Casona es la prevención, el tratamiento y la investigación en adicciones».
La Casona está compuesta por 15 asociados y asociadas, en su mayoría profesionales en psicología, dos psiquiatras y tres administrativos. «No tenemos empleados, solo asociados«, remarcó Alasia.
La cooperativa La Casona nació en 2009 y el espacio terapéutico de La Casona comenzó a funcionar en 2011. Desde entonces, ofrece programas terapéuticos ambulatorios, con abordaje grupal, individual y familiar (en modalidad presencial y virtual).
«La problemática de las adicciones va en aumento. Y cada día son más complejos los casos que vemos«, explicó la médica Alasia. Aclaró que, al hablar de adicciones, se refieren tanto a drogas ilegales o legales como el alcohol, así como también a problemáticas conductuales como la ludopatía. «Se aborda desde la psicoterapia, la psicoeducación y, en los casos que lo requieran, también desde la farmacoterapia», añadió.
En diálogo con ANSOL, el presidente de la cooperativa Marcelo González sumó que el espacio terapéutico tiene 13 años de trabajo en pos de la rehabilitación de la persona, lo que hace que se mantenga «cierta estabilidad económica; cubrir costos operativos y mantenerse en funcionamiento«.
La crisis económica afecta a La Casona

«Sin embargo, no ha conseguido generar ganancias significativas ni acumular ahorros importantes a lo largo de nuestra historia, lo que refleja una situación financiera frágil, pero estable», continuó el especialista.
«La crisis social y económica de los últimos años ha impactado en la cooperativa. En primer lugar, la mayor vulnerabilidad social de los pacientes ha dificultado su acceso y permanencia en el tratamiento, reduciendo potencialmente la cantidad de ingresos, ya que los servicios prestados por la cooperativa son desde hace dos años exclusivamente particulares, no atendiendo las principales obras sociales», se explayó González.
En el mismo sentido, González expresó que un contexto económico difícil afecta el buen desempeño del equipo y de la cooperativa, por la falta de financiamiento, «limitando la inversión en mejoras o en la sostenibilidad a largo plazo«.
Otro factor es a nivel administrativo, con una reducción en la demanda de servicios y en el pago de cuotas por parte de los usuarios.
Un abordaje integral, social y solidario
González detalló cuál es el modelo de abordaje en salud que tiene la cooperativa: «La visión de una empresa solidaria como la cooperativa en salud difiere significativamente de las empresas comerciales tradicionales en su enfoque y objetivos», diferenció.
«Mientras que las empresas comerciales buscan maximizar beneficios y ganancias para sus accionistas, las cooperativas de trabajo en salud priorizan la misión social, el bienestar de sus pacientes y la sostenibilidad comunitaria», completó.
González marcó también que «la cooperativa tiene un compromiso con la rehabilitación social y con la recuperación de pacientes con consumos problemáticos, quienes representan una población altamente vulnerable».
«Este enfoque basado en la solidaridad, el trabajo en equipo y la igualdad entre sus miembros refleja una filosofía orientada a la inclusión social y la responsabilidad social empresarial. Además, la estructura cooperativa y el compromiso de sus profesionales (psicólogos, psiquiatras, asistente social y operadores rehabilitados) apuntan a un abordaje integral, centrado en la rehabilitación y en la reinserción social, en lugar de un enfoque puramente lucrativo», concluyó.



