FECEABA repudió el recorte a jardines comunitarios por parte de Capital Humano

(ANSOL). –En los últimos días, se conoció que el Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Capital Humano, dejó de ejecutar el presupuesto destinado al Plan Nacional de Primera Infancia, principal sostén de jardines maternales comunitarios, los Centros de Desarrollo Infantil (CDI) y de los Espacios de Primera Infancia (EPI). Sin estos aportes, estos lugares corren peligro.
Tanto los jardines comunitarios como los CDI municipales o los EPI de la Ciudad de Buenos Aires son centrales para las familias de clase obrera y clase baja, ya que en muchos casos no tienen con quién dejar a las y los niños a la hora de ir a trabajar.
Estos centros son financiados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Sin embargo, desde la llegada de Javier Milei a la presidencia y de Sandra Pettovello a la cartera de Capital Humano, se cancelaron las raciones de alimentos para los espacios y, en el último mes, directamente se cortó todo tipo de asistencia.
Distintos organismos y espacios de la economía social y solidaria alzaron la voz contra el brutal recorte que solo en CABA afecta a más de 100 mil familias. Desde la Federación de Cooperativas y Entidades Afines de Enseñanza de Buenos Aires (FECEABA), expresaron a ANSOL: «Repudiamos los recortes producidos en las últimas semanas. En nuestro país, no hay una ley que obligue al Estado a garantizar estos cuidados, por lo cual hay pocos jardines maternales públicos y gratuitos».

El rol de los jardines comunitarios
«Los jardines comunitarios buscan cubrir esa vacancia de cuidado en territorios donde las familias se ven imposibilitadas de acceder a guarderías privadas. Además, es muy importante el acompañamiento alimentario que realizan, en franjas etarias que necesitan fuertemente una alimentación adecuada para el desarrollo», continuaron.
En FECEABA, entienden que «resulta necesario poder restituir los fondos para sueldos y alimentos por parte del Ministerio» como parte de «promover el desarrollo infantil desde una óptica de derechos».
En ese sentido, destacaron: «Las experiencias de gestión social, cooperativas y comunitarias venimos llevando desde hace mucho tiempo lógicas que buscan dar respuestas a nuestros territorios y haciendo del derecho a la educación un horizonte posible. No hay educación pública sin un Estado que pueda garantizar los recursos necesarios para dar respuesta a las necesidades territoriales«.
«Estas experiencias son ejemplo genuino en sus comunidades de una tarea educativa que intenta modificar destinos marcados desde las primeras infancias. Los recortes y quita de presupuesto vienen siendo una constante del ex Ministerio de Educación, hoy degradado a Secretaría. Sumando a esto, el nuevo Ministerio de Capital Humano fortalece la idea de entender a las personas como una mercancía«, concluyeron.



