COMUNIDAD

La escuela «El Latino» fue premiada por el proyecto «Un jardín para atraer mariposas»

SEGUINOS EN Google News Google News
La Escuela Popular Latinoamericana recibió un premio en la Feria distrital de ACTE. La relación de las y los estudiantes con sus mariposas.

(ANSOL).- La Escuela Popular Latinoamericana fue distinguida como «Proyecto destacado» en la Feria distrital del Programa de Actividades Científicas y Tecnológicas Educativas (ACTE), que se llevó a cabo en la localidad de Almirante Brown.

Alumnos del nivel primario de «El Latino» -como se conoce coloquialmente a esta escuela de gestión cooperativa- destacaron con el proyecto «Un jardín para atraer mariposas«, propuesto por la docente a cargo.

«Sentía una enorme necesidad de acercar a mis estudiantes a experiencias reales, que les despertaran la curiosidad, el cuidado por la naturaleza y el asombro por los procesos de la vida», resumió la docente de la escuela enmarcada dentro de la Federación de Cooperativas y Entidades Afines de la provincia de Buenos Aires (FECEABA).

«Un jardín para atraer mariposas»

El proyecto premiado por ACTE consistió en armar un vivero con plantas que atraen a las mariposas. Para eso, docente y estudiantes investigaron cuáles eran estas plantas, las consiguieron y armaron el vivero en el jardín de la escuela primaria, para luego pasar a la experiencia científica.

«Un día fuimos testigos de vislumbrar lo tan desea y esperado: nuestro primer huevo de oruga«, contó la dicente y agregó: «Fue emocionante poder observar y contemplar el entusiasmo de los y las estudiantes, al ver que nuestro proyecto tenía por primera vez un resultado favorable».

A partir de ese momento, se comenzó con el cuidado y protección de la oruga. Cada niño y niña se convirtió en un pequeño científico: registraban cambios, hacían dibujos de observación, escribían en sus cuadernos lo que veían y formulaban preguntas. «Juntos aprendimos las etapas: huevo, oruga, crisálida y finalmente mariposa«, resumió la docente.

«El momento más emocionante fue, sin duda, cuando una de las crisálidas comenzó a moverse y, poco a poco, emergió la mariposa. Fue un instante de total silencio, asombro y respeto. Nadie habló, pero las miradas lo decían todo. Esa imagen quedará grabada en todos nosotros«, describió.

mariposas

Un proyecto que creció fuera del aula

La comunidad educativa quedó tan impactada que decidió trasladar el proyecto a los hogares. Comenzaron por juntar a las familias en la escuela y pintar macetas, para luego plantar las «Asclepias», con el fin de poder atraer las mariposas a los jardines.

La iniciativa llegó incluso a hogares por fuera de la comunidad educativa de El Latino. A través de la radio «Del latino» -de la escuela-, los y las niñas transmitieron su entusiasmo por el proyecto contando sus experiencias e incentivando al resto a poder realizarlo.

«El proyecto de ‘Un jardín para atraer mariposas’ fue un puente directo entre la naturaleza y nuestros corazones. Una experiencia que, estoy segura, no olvidaremos jamás. Y no sólo porque pudimos observar toda la evolución, sino porque los estudiantes se entusiasmaron y propusieron que continúe el proyecto hasta fin de año», contó la docente a cargo.

La importancia de las mariposas

Desde El Latino, explicaron que atraer mariposas a la comunidad no solo embellece el entorno, sino que también fortalece el equilibrio ecológico y promueve la conciencia ambiental entre vecinos y vecinas.

«Al plantar flores nativas, evitar pesticidas y cuidar los espacios verdes, no solo ayudamos a estos maravillosos polinizadores, sino que también nos conectamos más profundamente con la naturaleza. Personalmente, me siento inspirada a seguir fomentando estas prácticas y a invitar a otros a sumarse, porque pequeños cambios pueden generar un gran impacto», continuó.

Finalmente, la dicente expresó: «No fue solo una experiencia científica. Fue también un proyecto que nos enseñó valores: la paciencia, la espera, el cuidado del otro, la importancia de lo pequeño. Al liberar a las mariposas en el patio de la escuela, muchos chicos y chicas dijeron ‘¡Chau amiga!’ o ‘¡Gracias por venir!’. Y yo, como docente, no podía estar más orgullosa».

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba